HISTORIA DE WALKER

(EPISODIO 2)

Por Sundance

Para tod@s los que estais de vacaciones, para los que habeis vuelto, para los que volvereis.
Me voy de vacaciones y no quisiera dejar de colgar este relato, es la segunda parte del anterior que esta en este mismo Foro bajo el titulo de "Mi regalo de cumpleaños". Quería haberlo hecho coincidir con mi mensaje numero mil pero no se si llegaré antes de que me vaya (me voy el 2 de agosto) así que aquí lo teneis. Es mas corto que el anterior y... sigue siendo ficción. Si hay alguien que se identifica y se molesta que no se preocupe a mi me gusta hablar así de claro, qué se le va a hacer, uno no puede caer bien a todo el mundo.

©sundance


(Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia o bien una licencia literaria)


"La venganza es un plato que se toma frío" decía Walker en el anterior episodio. Y nosotros no podemos menos que estar de acuerdo con él. Pero, dónde tomarse tan delicioso plato? en qué supermercado comprar los ingredientes necesarios para prepararlo? por dónde empezar? con qué recursos?

Walker sólo disponía de su imaginación disparatada, sin límites económicos. Pero la realidad era muy distinta y esa sí que era un plato frío, era un helado de tres bolas, un granizado de limón. Además, cómo entender la venganza? Quizás metiéndose en un juicio? Y quién le aseguraba que iba a salir bien parado? Con qué dinero? No, esto era casi una auto inmolación. Venganza física? El crimen perfecto? Por favor! Eso son cosas de best sellers americanos: "La gran venganza", "La última palabra", "Quien ríe el último" "Volveré".

 

Cosas sólo al alcance de desequilibrados mascando chicle, con las manos en los bolsillos del gabán, sin afeitar y diciendo: (póngase voz ronca de whisky o de orujo, como se prefiera) "estoy aquí, ya no te acuerdas de mi? tanto he cambiado? porqué te asustas? Mas te vas a asustar cuando veas lo que voy a hacer contigo, pedazo de pendejo. Qué, te aprieta la corbata? Te estás poniendo azul... que bonito." No, no, no, ya no es momento para pensar en películas y libros de serie B, se ponga uno como se ponga.

Si Walker pensaba en la venganza se sentía desprotegido y le venían a la cabeza toda aquellas preguntas: "y quién nos devuelve la dignidad perdida? volveremos a ser como antes?" Su mente giraba y la violencia se hacía dueño de él. Ay, la espiral. Era como convertirse en lobo una noche de luna llena.

 

Salía la violencia como pelos por los brazos, por el torso, por la cara y uno se convertía en lo que ellos habían querido: un lobo más, pero sin presa. O mejor dicho, con presa fácil: sus amigos, su familia, sus compañeros-as de infortunios, el del coche de al lado, la señora que empuja en el autobús, los taxistas... Grruuaaurg. Había que atacar, devolver la violencia que le habían injertado a él, esto es la selva, ése es el débil, a por él, da igual que sea inocente, hay que buscar dónde ha fallado, pisotearle como le habían pisoteado a él, que mas da que fuera una asociación contra el mobbing, ése lo había hecho mal, había tenido un pequeño fallo y por ahí había que darle. Walker licántropo. Walker y la luna. Has censurado a una persona luchadora. Grruuaaurg. Eso que me haces es acoso. Grruuaaurg. Me ninguneais, me habéis apartado. Grruuaaurg. Ese es de una secta satánica, tiene cuernos no te has fijado? Grruuaaurg. Olvidarse del tema, no querer saber nada, eso también es acoso. Grruuaaurg.

Walker no sabía lo que hacía. O mejor, creía estar en su derecho a defenderse dando patadas donde pudiera y a quien se pusiera en medio. Aunque fuera a una persona trabajadora, solidaria, transparente. Había que buscar los tres pies al gato a todo el mundo, incluso a ese tipo de personas. Se hacen los inocentes, pero de vez en cuando se les ve el pelo, se descubren. Grruuaaurg. Ataca, machaca. Así es la lucha sindical, la lucha política, que se enteren estos inocentes.

Qué frustración tener entre manos a un personaje como Walker, qué frustración que haya llegado donde está. Con lo que prometía en el primer episodio y hay que ver en lo que se ha convertido. Tal vez sea la sensación que le queda a uno cuando ha puesto mucho en el asador y luego se queda en nada, o bien la chuleta se quema y está incomestible. Tal vez no todos reaccionamos de la misma manera cuando tenemos proyectos que consideramos buenos y no podemos llevarlos a cabo porque hay otras cosas mas importantes en la colectividad. El caso es que Walker se creyó en la obligación de defenderse y como no podía con los poderosos, por poderosos y lejanos, la emprendió con los débiles. Se defendía con uñas y dientes ante lo que el considerase la mas mínima provocación hacia su persona. Sabía ver la paranoia en la mente ajena pero no en la suya propia. Y es que, Walker, cuando uno tiene proyectos que no son admitidos por la mayoría, a pesar de que los consideremos importantes, hay que saber retirarse a tiempo, dejar aparcadas las ilusiones y no dejar que hagan daño, no dejarse llevar por la revancha y la ira.

Mira, Walker, en caso de reaccionar con ira, uno se convierte en lo que nunca ha querido ser y ya no sabe cómo salir de allí si no es con mas ira y creándose enemigos por todos lados. Y esta vez enemigos de verdad, sin paranoias.

Bueno Walker... vamos a dejarlo en antiguos amigos venidos a menos. Antiguos amigos que se apartan de la violencia, del revanchismo y que cierran los ojos con tristeza. Amigos que sienten todo lo que ha pasado pero que no se ven en la obligación de pedir perdón por algo que no han hecho. Amigos que no entienden nada, que no entienden que personas como tu, Walker, no valoren su trabajo. Amigos que no entienden porqué trabajar para los demás es haber metido la pata hasta el fondo. Amigos que lo único que te dirían, Walker, ( a ti o a gente como tú) es: "Paz amigo, vive tu vida. Vive y deja vivir."

Amigos que no devuelven el mordisco. Eso, Walker, es lo que nos está haciendo falta a todos.

Sundance 2003

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Acoso Moral