¿Por
qué iniciamos un apartado sobre Trabajo Social y
Mobbing?
Por un lado hemos de tener en cuenta la emergéncia
del fenómeno del mobbing.
Por otro la especialización y especificación,
própia de nuestra profesión.
La especialización en la atención hacia las
personas con necesidades sociales y la especificación
propia del trabajo social en potenciar los recursos personales
e individuales para la resolución de una situación
problemática dada.
La conjunción de estos dos aspectos, atención
al necesitado social y potenciación de los propios
recursos, nos hace los profesionales más idóneos
para la atención a la víctima de acoso moral
en el trabajo, para la ayuda a los familiares de los afectados
y para promover una sensibilización de la sociedad
ante este fenómeno .
Hemos de reconocer que los primeros profesionales que se
han visto impelidos a actuar han sido precisamente los profesionales
de la salud y del derecho.
Y ello motivado por la propia realidad de encontrarse frente
a las víctimas de acoso. Estas personas presentan
síntomas de grave afectación de la salud,
que son las secuelas fisicas y psíquicas que la violencia
recibida ha provocado. La violencia ha podido ejercerse
por contar con las medidas organizacionales y laborales,
instrumentadas como parte del proceso de agresión.
Cuando manifiesto que, los Trabajadores Sociales somos los
trabajadores más idóneos para intervenir,
debe ser entendido sin menoscabo de la tarea específica
de los profesionales de la salud, tanto física como
psíquica, y sin menoscabo de la actuación
de los profesionales del derecho.
Por tanto debe ser entendida la intervención del
Trabajador Social en el tema del mobbing, de la misma manera
que se entiende su intervención en la atención
a la infáncia, a la mujer, a la vejez, al trabajador
en busqueda de ocupación, a la familia, a las minorías
étnicas, al disminuido, es decir a toda aquella persona
que "atendiendo a las especiales circunstancias que
concurren queda en situación de desigualdad social".
Existen
dos ventajas evidentes, para el afectado por mobbing, si
el Trabajador Social de su barrio o población se
forma adecuadamente para poder intervenir con los niveles
de calidad que requiere la atención a personas que
han recibido dosis constantes de agresión. Estas
ventajas son: el abordaje global y las gratuidad del servicio.
La ventaja del abordaje global estriba en que, además
de atender a la víctima se incluye a su entorno próximo
en el plan de intervención social.
La ventaja de la gratuidad del servicio parece obvia, pero
tiene dos componentes añadidos, uno referente a la
víctima ya que le ayuda a restañar heridas,
y otro componente a nivel social, ya que hace a la sociedad
responsable de subsanar, en parte, la incapacidad de la
misma para el control social de situaciones de violencia
propias del acoso moral en el Trabajo.
A los Trabajadores Sociales se nos plantea el reto de motivarnos
para iniciar una formación adecuada basada en el
conocimiento del proceso de acoso moral en el trabajo. Y
posteriomente aprovechar las herramientas propias del trabajo
social mediante el diseño de un Plan de Intervención
individual, grupal y comunitaria para ser aplicado al mobbing.
Artículo de Opinión de la trabajadora social
M. Parés , webmaster de Acoso Moral . Feb. 2003

Podeis conectar con el Servicio Europeo de Información
sobre Mobbing (SEDISEM) para preparar charlas, cursos o mesas
redondas (
S.E.D.I.S.E.M.
).