Victima del mobbing

 


Como salido de la nada, ha aparecido un fenómeno nuevo, del cual se ha comenzado a hablar pero con miedo. A este nuevo fantasma se le ha denominado como mobbing.
He de decir que sé de él bastante ya que hace un mes, aproximadamente, que he sido víctima del mismo. Y ¿Qué es eso del mobbing?
Dicha palabra más o menos podíamos traducirla al español como acoso; pero deberemos de ser conscientes de que con ello estamos adentrándonos en un mundo donde el dolor sufrido por las víctimas del mismo es enorme.
El acoso psicológico en el trabajo o mobbing, consiste en que un compañero o compañeros, se empeñan en hacerle la vida imposible a otro de sus colegas con la única y terrible intención de que la víctima abandone su puesto de trabajo, o deje de rendir, y el jefe la eche.
Hasta que no sufrí acoso por parte de una compañera de mi departamento, no sabía lo que era el mencionado fenómeno, así que me tuve que poner las pilas y buscar lo primero un abogado que me aconsejara . He de decir que el primer abogado laboralista al que me dirigí, no me aclaró mucho, poco después me enteré que no le interesaba llevar mi caso para no ensuciar "su noble reputación", después y gracias a un amigo de mi familia caí en las manos de una abogada que trabajaba fuera de aquí, ella es de origen catalán, por lo tanto, no le movían intereses personales.
María, que así se llama mi abogada, enseguida comprendió mi situación, aunque para solucionarla poco podía hacer.
En relación al acoso en el trabajo existe un gran vacío legal, no hay normas que regulen la vista gorda que hace el jefe ante un caso de estos, ni tampoco se da el castigo hacia los hostigadores, hacia los acosadores.
Bueno voy a pasar a contaros mi caso, para que así lo entendáis más fácilmente:
En el mes de diciembre entré a trabajar en el XXX (censurado), centro subvencionado tanto por la Junta de Comunidades de Castilla- La Mancha, como por la diputación entre otras instituciones, o sea partimos de una organización que no come de su propio trabajo y esfuerzo, sino de las subvenciones que les van dando.
A la entrevista previa sólo nos presentamos dos personas: Mi acosadora y yo, cuestión que ya desde un principio me pareció rara, luego me enteré que hubo una grave manipulación de CV's. Sólo había una plaza, y en teoría la plaza era mía porque pasé la entrevista. Y lo fue, pero con la enorme sorpresa de que se había creado otra plaza para mi futura acosadora (censurado).
A la semana ya empezaron sus actuaciones, y su mente totalmente maquiavélica se puso en funcionamiento.

Ella (censurado) no sabía ni siquiera encender el ordenador, perdía trabajos supuestamente guardados en el disco duro, no manejaba internet, y nos lloraba para que la ayudáramos, mientras, cuando nos quedábamos a solas, su personalidad cambiaba, tratándome como si yo fuera un trapo, mandándome hacer cosas, sin ser ella mi jefa, ya que las dos teníamos la misma categoría: Éramos técnicos, pero con una pequeña diferencia, yo realizaba mi trabajo limpiamente y con normalidad y ella no. Chateaba en el trabajo con varios hombres por medio de su móvil. Siempre aparecía cansada, y claro, sin ganas de trabajar. A la hora de realizar trabajos conjuntos sus ideas eran nulas, y toda la responsabilidad la tenía que sostener yo. Desde ponerle Nombre a una revista, hasta confeccionar una web.
Pasó el tiempo, y ella y sus maquiavelismos se crecían, intenté hablar con ella, incluso me la llevé a comer a un restaurante cercano, pero nada. Ella no cambiaba, era de suponer, ¿verdad? Estaba ante una auténtica enferma mental, ante una psicópata, así que me temía lo peor, nunca pensé que se atreviera a hacer lo que me hizo, tal vez mi inexperiencia, o mi honestidad, o bondad, no sé, me hizo pecar de ingenua.
Viéndome sometida a tal mare-magnum, se me ocurrió contárselo a mi jefe para que diera una solución, y atendiera mi SOS. Él, (censurado), me dijo que hablaría con ella y que establecería un careo entre ambas, este último nunca llegó.
A los veinte días me hicieron una terrible encerrona en su despacho, querían que me fuera, y lo consiguieron.
Esta ha sido la triste historia de una víctima del acoso psicológico en el trabajo.
Tras sucederme este duro y trágico acontecimiento, para mí, he leído cosas al respecto como que atacan siempre los mediocres al aquellos trabajadores que piensan que les pueden hacer sombra. Su perfil suele ser el de acomplejados auténticos sufriendo cierto tipo de psicopatías.
Con respecto al resto de los compañeros, he de decir que no he tenido ningún tipo de problema, ya que me sentía totalmente integrada, pero ellos no han querido mojarse, ya que defienden su puesto de trabajo. Me entienden, pero también me piden que los comprenda. Parece ser que a penas tienen trato con mi acosadora, ya que ella está ya muy cerca de dirección.
Así que me siento como una gota de lluvia en medio de un gigantesco desierto, como podeís imaginar. Tengo días mejores, y días peores, y en mí existe un gran dolor por la enorme impotencia que se siente. Sólo espero que aquellos que nos representan creen las leyes que nos amparen a la hora de enfrentarnos ante este tipo de circunstancias que os puedo decir que dañan a la persona, tanto que de cada 5 casos según un profesor de la Universidad de Alcalá de Henares, uno se suicida por haber sido víctima del mobbing.

Ana Mª Hernández Fernández (víctima de mobbing: acoso psicológico en el trabajo)

http://www.webmujeractual.com/noticias/mobbing.htm

Nota de la webmaster: censurado a petición de la persona que ha sido acusada de acoso. Lamentamos el dolor causado.

 

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