"El asesino lleva manchadas sus manos con la sangre
de sus víctimas; así, quien su lengua, pluma,
micrófono, oficio, rumor y/o medio de comunicación
usa para asesinar la imagen, psiquis, o del chivo expiatorio
de turno. Propiciamiento de la barbarie escenificada en
su linchamiento" (Génesis)
©Sundance
Servil rival al poder que lo gobierna,
clon neurocopiador del sistema que dice querer cambiar.
Dador de circo, escarmiento y distracción
al pueblo, diestro para ofrecer la "comilona"
que los leones demandan.
Hábil forjador de espectáculos "educativos",
luego convertidos en el Programa de entretenimiento, como
los de la televisión.
Precipitado verdugo de inocencias, facilitador de
mentiras, dictador de sentencias, traficante de ediciones,
hábil inoculador de sospechas.
Tuve un juez incompetente, un periodista,
mercancía del poder mediático que al legitimarlo,
lo sustenta.
indiferente ante la diferencia contenida en quien se acepta
como cristo, con la de quien solo lo idolatra.
Militante del Fariseismo que estigmatiza a quien no comprende
(sepulcros blanqueados),
velador del Sudaseismo o credo a la imagen sin trascendencia
(nido de víboras)
Tuve un juez incompetente, un periodista,
con sed de pompa y pleitesía, inconsciente para asesinar,
analítico para enmendar,
que todo lo observa con pretextos morales,
con ideas que las puede decir sin peligro, sin coraje, porque
son expresión de la época anticorrupción,
o "Nueva Inquisición" a la que se pertenece
y lo inspira.
Tuve un juez incompetente, un periodista,
cargado de intolerancia usada para excluir, empujar, señalar,
marginar.
Hábil mercader de remordimientos de conciencia de
penitentes y arrepentidos,
precariedad cultural de los incapaces de responder, de aquellos
que en vez de refutar, difaman.
Mangoneador del miedo de una nueva clase cuyos miembros
han sido elegidos hace mucho y no porque poseyeran verdaderas
capacidades, sino por la capacidad de hacerse elegir.
Sin méritos, apartados del pueblo, viven en continuo
temor de perder sus puestos y privilegios.
Prestigiado fabricador de chivos expiatorios para impedir
que se les pida dar razón de sus afirmaciones,
para desviar la atención sobre las monstruosidades
en el Sistema actual,
para poner a la opinión pública una argolla
en la nariz y conducirla a su gusto;
para imponer una abjuración de todos los pensamientos
peligrosos antes de otorgar el reconocimiento mediático
y social.
Tuve un juez incompetente, un periodista,
hermano a quien amo y doy gracias, porque de su comportamiento
elegí apreHender, porque su acción sumada
a mis inéditos espíritu y vivencia,
potencializó que recupere mi diamante interno, entre
el humano pantano externo;
porque su elección abrió a lo público
mi opción: la de ser amor por sobre todas las cosas
del mundo.
Tuve un juez incompetente, un periodista,
cuya adicción al poder me condecoró con la
Victoria Secreta mayor: ser manantial - no charco, ser ama
de circunstancias, no esclava a merced de ellas.
Hoy medito, oro, crezco y anhelo, a que si alguna vez alguien
se encuentra con un juez incompetente, un periodista,
cuya idólatra vanidad le convierta en trofeo de los
medios de comunicación.
Fluya!!! ante su sed de pompa, sangre, dolor, depredación,
estrellato e injusticia.
Fluya!!! con el único poder que nadie puede manchar,
desfigurar, ni derrocar: el AMOR que compadece al ignorante.
Contenido en la máxima crística: "Padre
perdónales porque no saben lo que hacen".
Génesis de la mayor resistencia y victoria ante la
depredación engarzada como pensamiento.
Por Génesis
http://www.actosdeamor.com/victoriassecretas.htm
(*) Los Métodos de la Nueva Inquisición, Alain
de Bernoist, francés, trabajo sobre la aplicación
del moderno aparataje represivo y censurador de lo políticamente
«incorrecto».
©Sundance