TRES AÑOS DE ACOSO

 

TRES AÑOS DE ACOSO
Jan 17,2008 - por Maria Ana Tamayo

Maria Ana Tamayo


Al mes siguiente de ser contratada (abril del 2004), se me notifica (en calidad de codemandada) que el Sindicato UGT ha interpuesto un contencioso-administrativo contra la Corporación Local. En dicha demanda la UGT solicitaba la nulidad o la anulabilidad de las bases de la convocatoria del concurso-oposición, publicadas en el BOP, para la contratación de un/a psicólogo/a, un/a trabajador/a social y un/a psicopedagogo/a en la Concejalía de Servicios Sociales. Ello implicaba nuestro despido inmediato.

No podía dar crédito a lo que estaba ocurriendo. En la Concejalía de Servicios Sociales hacía falta personal y, además, ni que decir tiene, que las pruebas selectivas se realizaron con todas las garantías a través de oferta de empleo público, mediante convocatoria pública y a través del sistema de concurso-oposición, atendiendo a los preceptos constitucionales de igualdad, mérito, capacidad y publicidad. Estos señores lo sabían muy bien, ya que “personalmente se habían encargado de controlar y supervisar todo el proceso” para que la normativa y los preceptos constitucionales se cumplieran a “rajatabla”. Incluso sus miembros formaron parte del tribunal durante la realización de los exámenes (dos exámenes de dos temarios diferentes, un supuesto practico y el correspondiente concurso de méritos), para comprobar que en estas no hubiera “ni trampa ni cortón”.

Si por una parte, las pruebas selectivas se llevaron a cabo con una legalidad, garantía y transparencia sin precedentes en este Ayuntamiento (y a mas de uno/a le consta), y por otra, estaba la necesidad de contratar personal para hacer frente a la realidad social actual del municipio, entonces,… ¿Por que querían estos señores despedirnos?, ¿Qué intereses oscuros hacían a un sindicato actuar incluso en contra de su filosofía o ideología dando la espalda a aquello que se considera su razón de ser y existir como es la defensa a ultranza de los derechos de los trabajadores y de sus puestos de trabajo?.

Después de este fatídico año, en junio de 2005 el tribunal, ¡por fin!, emite sentencia firme a nuestro favor en la que DESESTIMA el recurso presentado por UGT. En esta ocasión, el sindicato no logra sus propósitos. Aún así no contentos con el daño hecho, durante los dos años posteriores, estos individuos siguieron sembrando dudas, entre sus foros y seguidores, sobre la firmeza de dicha sentencia.

A mediados del mes de abril del pasado año coincidiendo con la campaña de las elecciones municipales, estos individuos de UGT “vuelven de nuevo a la carga”. En esta ocasión “sacan del baúl de los recuerdos” (al parecer custodiado con mucho tesón por un funcionario de la Concejalía de Personal) un documento, que según ellos, acredita que nuestro contrato estaba sujeto a la finalización del pacto que gobernaba en Telde en esos momentos, por haber sido contratados como asesores. ¿Acaso “sus sindicalistas”, los que formaron parte del tribunal durante las pruebas selectivas, no se leyeron las bases del concurso-oposición y posteriormente nuestros contratos? ¡QUE POCA VERGÜENZA!.

Personas cercanas a ellos, que no afines, que saben de su maldad y sus malas artes, me advierten de que el interés que les lleva actuar, sobre todo contra mí, no es otro que “prepararle la cama” a los de Nueva Canaria y el PSOE, pues están seguros de su triunfo en las elecciones próximas. Me advierten, además, de que nuestros despidos no son los únicos que se barajan, ya que su objetivo es “hacer desaparecer todo lo que tenga que ver con el pacto PP-AFV-CIUCA”, ¡cuanta razón tenían!.

En un intento de terminar con las habladurías, decido hablar con una emisora de radio (Radio Aventura) para que en mi nombre haga públicas las amenazas de la que soy (o somos) objeto,... hablo con el sindicato al que estoy afiliada, CCOO,… ¡pobre ilusa!. Mi estado de ánimo, resentido, empieza a pasarme factura, aún así sigo estoicamente cumpliendo al 100% con mi trabajo. La razón me pedía tranquilidad, pues no había motivo (legal) alguno para que tales amenazas se llevasen a cabo: cumplía con mi trabajo a la perfección con total dedicación y entrega, mi contratación y mi contrato estaba en toda regla,… ¿Qué podía temer?,…¡pobre ilusa!, que poco los conocía.

Tras las elecciones y los resultados electorales que todos conocemos, la confianza en los nuevos dirigentes políticos lleva a los sujetos que representan estas siglas sindicalistas a mostrar una actitud de absoluta desvergüenza, ya no se cortan ni un pelo, ahora los comentarios que justifican nuestros despidos, según ellos que saben tanto de leyes, PROCEDENTES, (junto a otras tretas, artimañas y cábalas) los realizan, con sus afiliadas como foro, en las mismas dependencias municipales en las que yo me hallo ubicada, en un despacho contiguo, separado por una chapa de madera de escaso milímetros. Las personas que conocen las dependencias saben muy bien era imposible mantener una conversación en un despacho sin que ésta se escuchara en el despacho contiguo (en numerosas ocasiones me quejé de ello al Político y los Jefes de Servicio, dada la poca confidencialidad de las intervenciones).

Durante la campaña de las Elecciones Sindicales, a finales de mayo, las reuniones con sus afiliadas en las susodichas dependencias, se multiplican. Por supuesto yo sigo en mi puesto de trabajo, en el despacho contiguo, escuchando (junto a otras oscuras cuestiones) como se mofan al hablar de los pormenores de nuestros inminentes despidos, ¡CUANTA CRUELDAD!.

Tanto “los amos como los servidores” sabían muy bien que los despidos eran, como mínimo, improcedentes, se lo afirmaron sus propios abogados, aún así no tardaron en ejecutarlos: el 4º DÍA DE ENTRAR A GOBERNAR. Mas tarde, también llevan a termino las amenazas de despido de otro/as trabajador/as. Ellos, sindicato y gobernantes, se salen con la suya,… “hacer desaparecer todo lo que tenía que ver con el pacto PP-AFV-CIUCA” como me aseguraron,… A las pruebas me remito. Pero… ¿Qué se puede esperar de personas sin ética y sin catadura moral?

En el mes de noviembre de 2007 en tres juzgados de lo social diferentes se emiten sentencias que CONDENAN AL AYUNTAMIENTO A READMITIRNOS O A INDEMNIZARNOS CON UNA SUSTANCIOSA CANTIDAD (alrededor de 100.000 euros), AL DECLARAR NUESTROS DESPIDOS, IMPROCEDENTES. EL CONSISTORIO OPTA POR LA INDEMNIZACIÓN.

Si hace falta contratar personal, como aseguró la Concejala de Servicios Sociales en una entrevista publicada en prensa (remito a los lectores al diario La Provincia, fecha 26/08/2007), ¿porque no nos readmiten y evitan dañar más las ya quebrantadas arcas municipales, o lo que es lo mismo los bolsillos de los ciudadanos?. ¿Será porque fuimos contratados durante el pacto de gobierno anterior? juzguen ustedes mismos. Pero la última letra está aun por escribir.

Terminare el relato diciendo que he tenido que soportar mas de tres años de tensión e incertidumbre, durante los que me sentí impotente y temerosa debido a la posibilidad de perder el trabajo que había conseguido con mi esfuerzo y mis méritos ( por supuesto no me refiero a los méritos que estos señores valoran en un proceso selectivo). Tuve que soportar que se me injuriara, se me calumniara y se me tachara de enchufada en “los foros y corrillos afines a su ideología ¿política?. Me sentí indefensa, humillada, perseguida y acosada, si bien esto no menoscabó mi valía profesional ni mi total y absoluta entrega para con el compromiso laboral y social que se me habían encomendado (ambas cosas demostradas con creces durante los años se servicios prestados). Por supuesto, no cogí la baja (política), mi moral, mi ética y mi profesionalidad me lo impedían. Ningún sindicato se intereso o salio en mi (nuestra) defensa, mucho menos la prensa, tampoco tuve una palabra de aliento por parte de los compañeros, superiores,… ¡NADIE!.

(*) Licenciada en Psicología

http://www.radiobardino.com/index.php?news=1912

 

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