DIFÚNDELO: UN NUEVO MOBBING INMOBILIARIO

por Marina Parés.

 


LA NUEVA VERSIÓN DEL MOBBING INMOBILIARIO
Por Marina Parés Soliva.
Presidenta del Servicio Europeo de Información sobre el Mobbing (Sedisem) .

(MARZO 2005)


Desde hace un tiempo nos hemos sorprendido de la existencia de una nueva forma de acoso que se ha dado en llamar mobbing inmobiliario, consistente en provocar molestias a las personas a fin de que abandonen su residencia habitual. El interés en que el inquilino abandone su vivienda está motivada por querer forzar la venta de la misma y de esta manera poder ser adquirida por especuladores . En ningún momento el propietario de la vivienda había tenido ni intención de irse , ni de dejar la vivienda, ni mucho menos de venderla antes de este acoso . El objetivo del contínuo hostigamiento es que la vivienda se ponga en venta para poder ser adquirida . Una de las técnicas consiste en que no se respeta el descanso del que vive en la vivienda, que cae agotado y desgastado ; tampoco se le trata con dignidad pues ni tan siquiera se tiene en cuenta su voluntad ; dado que se quiere forzar a una venta que de otro modo no tendría lugar.
Se le ha denominado mobbing inmobiliario por asemejarse a las técnicas del acoso laboral, consistentes en un hostigamiento al trabajador a fin de que abandone su puesto de trabajo. El abandono del lugar de trabajo y la marcha del trabajador nunca se hubiera producido por vias normales y es precisamente la utilización de técnicas de hostigamiento constante las que fuerzan a una marcha prematura del trabajador de su lugar de trabajo.
Por tanto entendemos que mobbing será toda aquella conducta hostigante que se dirija a perjudicar a una persona , con la finalidad de que pierda unos derechos que de forma honesta y legal nunca perdería.
Existen matices a esta definición , que en nada contradicen esa visión genérica, dado que unas veces en lugar de hostigar a una sola persona se hostiga a un pequeño grupo de trabajadores ( en el ámbito de la empresa) o de vecinos del mismo inmueble (si de lo que se trata es que se vacie el inmueble en su totalidad) . Al igual que los destinatarios del hostigamiento pueden ser tanto una sola persona como un pequeño grupo, también por lo que se refiere al instigador del acoso puede tratarse de una acción planificada o de una inquina personal.
Entendemos una acción planficada cuando su origen está en la decisión de la empresa de desacerse de un colectivo de trabajadores o de uno solo, pero sin respetar las leyes de indemnizaciónes por despidos, o bien en la decisión de un grupo de especuladores que pretenden adquirir viviendas que no podrían adquirir de otra forma dado que no han entrado en el mercado inmobiliario normal. El interes de los especuladores por estas viviendas viene motivado porque dichos inmuebles se encuentran en zonas en alza o bien por el deseo de adquirirlos a precios irrisorios.
Cuando el orígen está en la inquina de alguien contra una persona , estamos frente a esos casos en los que un jefe " va a por " un trabajador en concreto con la escusa de que merece un castigo por su insubordinación, y para ello cuenta con la ayuda de los otros compañeros que hostigan y con el beneplácito del resto que lo consiente.
La manifestación de esa inquina personal en el mundo inmobiliario se concreta en los casos en que un vecino empieza a coger mania a otro (normalmente por envidia) y a través de la rumorología con el resto de habitantes del inmueble se consigue el descrédito de esa persona y con ello se legitima el acoso; que se concreta en que se inician pequeños actos hostigantes , que van " increscendo" hasta provocar la marcha del acosado que la mayoria de las veces no sabe que es lo que ha podido provocar la enemistad de sus vecinos.
Parece ser que este comportamiento hostigante está ganando adeptos en todos los ámbitos de la vida; así ahora empezamos a verlo también en el mundo de las redes de internet donde un grupo de personas se alia para apropiarse de sitios virtuales que no les pertenece arguyendo razones diversas. Estas razones son las que justifican el hostigamiento a sus legítimos propietarios con el objetivo que abandonen su sitio , o que lo cedan a un precio irrisorio. Se trata de sitios virtuales bien situados en el ranking de visitas. Esta nueva forma de hostigar parece más rentable a sus protagonistas que crear un nuevo sitio virtual . Hay una utilización de la violencia para desgastar a los auténticos propietarios y apropiarse de lo de los demás.
Los últimos episodios acaecidos nos hacen pensar en situaciones graciosas o anecdóticas si no fuera por la utilización aberrante de la violencia . Nos encontramos con situaciones impensables hace algún tiempo donde , a modo de simil, un antiguo inquilino que vivió en el lugar y entregó las llaves a otros inquilinos , vuelve al cabo del tiempo exigiendo entrar en el sitio que han alquilado otros y obligandolos a convivir con él . ¿Os imaginais que ocurriría si todos los antiguos inquilinos de una casa exigieran convivir con los actuales habitantes ?, ¿estarían los nuevos inquilinos obligados a convivir a la fuerza? . Estamos frente a una situación tan excentrica como la descrita anteriormente, pero al estar situada en el entorno virtual funciona como una cortina de humo pues cuenta con el desconocimiento de muchos para camuflar el intento de apropiarse indebidamente de algo que no les pertenece.
Estos grupos dedicados a asaltar sitios virtuales con el propósito de apoderarse de ellos usan la misma técnica de acoso y de hostigamiento que son utilizadas en el mundo laboral y en el inmobiliario. La casuistica nos lleva a ver que estos grupos organizados al no ser complacidos en sus pretensiónes de apropiación inician una batalla de agresiones y hostigamientos contra los legales propietarios con el propósito que los mismos abandonen su sitio y éste quede en manos de los asaltantes.
Estamos en una sociedad que consiente la agresión y aplaude al victorioso . O dejamos de consentir el ejercicio de la violencia o dentro de poco cualquier grupo organizado de violentos nos echarán de nuestras casas, de nuestro lugar de trabajo y hasta de nuestros sitios virtuales.


 

Querido Lector:

Quisiera pedirle un favor que difunda este artículo sobre el mobbing inmobiliario del que soy autora , dado que he sido vilipendiada por su publicación y me niego a que me amordacen ¿puedo contar con su ayuda para difundirlo a lo largo del mundo?.

A menudo nos critican en público con la sola intención de hacernos enmudecer.
Yo no quiero convertirme en un ser humano acallado por el miedo al descrédito.
Confío en su proceder.
Reciba un cordial saludo

Marina Parés Soliva
http://www.acosomoral.org

AGRADECIMIENTOS A LA DIFUSIÓN

 

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