Condenan
a una empresa catalana a pagar más de 17.000 euros por 'mobbing'
AGENCIAS/BARCELONA
El
Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha condenado
a una empresa a pagar 17.416 euros a una empleada que se vio obligada
a dejar su puesto tras sufrir una situación de acoso moral
en el trabajo o 'mobbing' sistemático por parte de su superior
jerárquico. Esta situación se inició a raíz
de las quejas que la trabajadora elevó al gerente sobre las
insalubres y peligrosas condiciones de trabajo.
La
Sala de lo Social del TSJC ha desestimado el recurso presentado
por la empresa química Perval y ha confirmado la sentencia
de 25 de enero de 2003 del Juzgado de lo Social número 1
de Sabadell (Barcelona) que condenó a la empresa a indemnizar
a Vicenta M.M. con 17.416 euros tras la extinción del contrato
a instancias de la trabajadora.
La
empleada Vicenta M.M. trabajaba desde marzo de 1990 en una de las
líneas de envasado de recipientes de productos químicos.
Asimismo, se encargaba de preparar la máquina para su funcionamiento,
limpiarla e incluso tenía que intentar arreglarla en caso
avería.
Riesgos
Tanto
la trabajadora como sus compañeras estaban obligadas a «reventar»
los aerosoles defectuosos, provocando una explosión que hacía
salir toda la sustancia del interior esparciéndose por las
manos y la cara de las manipuladoras. Dicha rutina se realizaba
sin ningún tipo de indumentaria especial.
La
sentencia señala además que el director técnico
de producción, Juan C., tenía un «trato distinto»
con la trabajadora. Se había dirigido a ella en varias ocasiones
«de forma despectiva», llamándola «inútil».
La
situación se hizo tan insostenible que el 22 de junio de
2000, la trabajadora acudió al despacho del gerente para
darle cuenta del trato que le dispensaba el director técnico,
y de las insalubres condiciones de trabajo. El gerente hizo caso
omiso a sus quejas. Tras denunciar estas irregularidades, en abril
de 2002, pidió la excedencia voluntaria.
Lunes, 29 de noviembre de 2004