Estimados Amigos:
A continuación una carta de la familia de Sandra
Correa que ha sido
denunciada a la prensa detallando la tortura, vejámenes
e incluso
técnicas de lavado mental a través de drogas
a las que ha sido sometida con consentimiento de las autoridades
de la cárcel de mujeres de Quito, mal denominado
centro de Rehabilitación Social.
"Ver cometer un crimen en silencio y no denunciarlo
es de alguna manera ser cómplice de ese crimen."
José Martí
Ayúdenos a distribuir esa carta a través
de sus listas de correos
Gracias
|

Sandra
Correa en el Centro de Detención



Quito, 8 de julio del 2006
DR. FRANCISCO HERRERA ARAUZ
Director de ecuadorinmediato.com
Presente.
Dr. Eduardo Correa-León, en representación de la
familia de la Dra. Sandra Isabel Correa-León Denuncio:
La flagrante y sistemática violación de los Derechos
Humanos, a la que esta expuesta y sometida la Dra. Sandra Correa,
hoy privada de su libertad desde el 11 de junio, fecha en que hacia
uso de su libertad consecuencia de un pronunciamiento en derecho
de una CSJ de nuestro país.
Hoy recluida en la cárcel de mujeres de Quito desde el 13
de junio, en donde y a pesar de tener diagnostico médico
de Fobia Especifica "claustrofobia" y MOBBING o acoso
moral, -reconocidos internacionalmente - http://www.el-refugioesjo.net/mobbing/mobbing-a-Sandra-Correa-Leon.htm
y www.acosomoral.org las diferentes instancias de control y custodia
irrespetan los mas elementales derechos como los que a continuación
describo:
a. Hacinamiento, espacios de 2x2 para 3 personas o mas con menaje
incluido
b. Hostigamiento, preconcebido en contubernio con algunas internas
pertenecientes a alguna red clandestina al interior de la cárcel
- la misma que está vinculada con la red que organizó
su detención para fines políticos.
c. Mofa e irrespeto a certificaciones médicas, al burlonamente
contravenir las disposiciones tendientes a disminuir la ansiedad.
d. Amenazas de cambio de pabellón que aunque no consumadas
provocan incremento de la ansiedad, lo que ha provocado mas de una
crisis
e. Acoso y seguimiento de sus actividades y movimientos
f. Control, intervención e interferencia de la comunicación.
g. Discrimen, al consentir portar y usar teléfonos celulares
solo a algunas internas escogidas a dedo por los administradores
de la cárcel y evitar que ella tenga todo tipo de comunicación
h. Tortura al usar conocidos métodos de apaciguamiento, al
cubrir su rostro con una funda plástica para calmar su ansiedad
y fobia. Hecho ocurrido el día viernes 7 de junio. Acción
por demás torpe y atentatoria a su vida. Acción llevada
acabo por uno de los ayudantes médicos voluntarios.
i. Forzar y obligar a ingerir medicación - drogas tranquilizantes
y somníferos - en su administración no controlados
por personal idóneo - para mantenerla en aletargamiento prolongado
- o intentar drogarla - la administración es llevada acabo
por internas que sin preparación ni certificación
de organismo colegiado, fungen de asistentes en el área de
salud mental. Como es verificable en este centro gran parte de internas
están por consumo y tráfico de estupefacientes.
j. Estado de confusión mental, fatiga e incoordinación
que mantiene desde la supuesta intervención terapéutica
ordenada por psiquiatría, como lo constataron todos los familiares
amigos y extraños que acudieron a visitarla el día
de hoy sábado 8 de julio del 2006. No reconocía ni
a sus familiares.
Dejar constancia y:
1. Desmentir que el intento de amotinamiento ocurrido en la cárcel
de Mujeres de Quito el día jueves 6 de julio por la noche
fue consecuencia de haber frustrado un intento de fuga. El intento
de fuga de una interna en efecto se frustró, pero el intento
de amotinamiento fue consecuente del respaldo de las internas a
su compañera por el castigo, vejamen y tortura a la que fue
sometida, y que las internas no se amotinaron sino que reclamaron
la presencia de los derechos humanos y la prensa para denunciar
tal actitud y violación.
2. Que la situación antes descrita fue aprovechada por los
acosadores de Sandra Correa para violentamente amenazar de palabra
y obra, intentando consumar lo que es objeto de esta denuncia, lo
que derivó en la profunda crisis de pánico y fobia
torpemente manejada por varias horas, lo que motivo mi fuerte reclamo
al director de esa entidad, quien temeroso y sin atinar acción
alguna, al fin accedió a llamar al psiquiatra de la institución,
quien supuestamente nos hacia un favor ya que no era su horario
de trabajo y como a su decir es el único a nivel nacional
que sabe como manejar la situación
. Claro con las consecuencias
arriba descritas.
Demandar:
1. Una exhaustiva investigación judicial al interior de
la cárcel de mujeres de Quito en particular y del sistema
penitenciario en general tendiente a desenmascarar a malos elementos
que atenten contra la dignidad y derechos humanos de las internas
2. La inmediata y urgente transferencia de la Dra. Correa a una
casa de salud en la que bajo vigilancia médica y de profesional
idóneo puedan preservar su estado mental y emocional, así
como su seguridad física.
3. La vigilancia de organismos y organizaciones nacionales e internacionales
en defensa de derechos humanos
4. El reconocimiento de su inocencia, apegados a derecho y a la
constitución
5. Al reconocimiento de su no peligrosidad para la sociedad al no
haberse comprobado ninguna de las supuestas pruebas o acusaciones
tendenciosas y manipuladas en su contra, objetos de esta infame
persecución.
6. Poner en conocimiento y demandar la intervención de organismos
y organizaciones internacionales de control y vigilancia de procesos
judiciales violatorios al derecho.
Responsabilizar al momento:
De cualquier quebranto de la salud y del bienestar físico
y psíquico de la Dra. Sandra Correa:
1. Al director de la Cárcel de Mujeres de Quito Dr. Fabián
Salgado, quien evidenciando la calamitosa situación de salud
no toma acciones tendientes a precautelar el bienestar de las internas,
por indecisión, inseguridad, temor o por no contravenir disposiciones
no sabemos de quien o quienes.
2. Al Jefe de Seguridad del "Centro de Rehabilitación
Social" de Mujeres de Quito Sr. Eduardo Mantilla quien en complicidad
y con negligencia instruye, comunica o permite el atropello a la
dignidad de las internas so pretexto de mantener orden. Privación
de la libertad no implica sometimiento, atropello y violaciones
a los derechos humanos y pero terrorismo de estado, como ha sido
calificado el caso de la Dra. Correa internacionalmente.
3. Al personal médico que indolente no previene la salud
mental de la Dra. Correa al pretender con medidas de shock corregir
un problema que médicamente requiere otro ambiente y la liberación
de los agentes que causan estos quebrantos. Al pretender desconocer
la cronicidad del acoso y no dar importancia a las heridas psicológicas
que conducen al aniquilamiento en vida de los seres que las padecen.
Por doblegar la dignidad de su profesión al ensañamiento
de autoridades "superiores" que por naturaleza poco les
conmueve el dolor ajeno y peor aún entienden de salud mental.
4. A las autoridades que por negligencia, manipulación o
cálculo político pretendan victimar a una inocente.
5. A los que fungiendo de defensores y en ocasiones protectores
confabularon en esta malhadada tramoya.
Agradecer:
1. Las muestras de solidaridad colaboración y amor que las
internas de la Cárcel de Mujeres de Quito han demostrado
para con Sandra, para proteger tanto su integridad física,
aun a riesgo de su seguridad, fuerza divina y valor que al momento
no ha sido suficiente por cuanto la salud e integridad psíquica
de nuestra amada hermana e hija corre peligro.
2. Al trato cordial y respetuoso de la mayoría del personal
de esta institución y de algunos de los guías, que
si no fueran por protervos y mezquinos intereses enquistados al
interior del sistema penitenciario, que manipulan y extorsionan
a algunas internas y personal, rondan las entrañas de estos
mal llamados centros de rehabilitación y se convertirían
en centros de ayuda y apoyo.
3. A las miles de acciones de solidaridad humana manifestados por
familiares y amigos de hoy y de siempre
4. A las direcciones y editores de los medios de comunicación,
que liberados de estigmas, nos permitan exponer la verdad.
5. A los eruditos del Derecho, que con sus sabios conocimientos
nos han dejado ver la injusticia jurídica del caso. Conocimientos
que no han sido suficientes para transparentar la mente y abrir
los corazones de los que administran justicia. Hace falta sin embargo
denunciar el hecho, porque
Ver cometer un crimen en silencio y no denunciarlo es de alguna
manera ser cómplice de ese crimen. "José Martí"
Atte.
Dr. Eduardo Correa-León
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