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El
hombre y la mujer son seres creadores por naturaleza; tienen
el poder de crear con sus emociones y con sus pensamientos.
Pueden crear luz o sombras; eso depende de su grado de conciencia
y de su evolución espiritual.
Bajo
el Principio Universal de Vibración el ser humano tiene
grados de alta, media o baja vibración, los cuales
van variando según sus actitudes, emociones y pensamientos
que asuma cada uno ante la vida, ante la sociedad y ante sus
propias experiencias. El bien y el mal que impera en la Tierra
sólo son productos de cada uno de los seres humanos,
por que cada uno contribuimos a formar los ambientes personales,
familiares, laborales, de nuestra ciudad, de la nación
y del mundo.
En
la actual crisis por la guerra contra Iraq, se han desatado
todo tipo de emociones y pensamientos que, en lugar de ayudar
a restablecer el orden y el bien mundial, sólo acrecentan
el problema, pues la fuerza del mal se ve favorecida por las
bajas vibraciones que generamos en nuestra "justa indignación"
y desconociendo todavía que somos creadores de nuestros
ambientes sociales. Aun los hombres y mujeres de buena voluntad
se ven arrastrados por esas corrientes de baja vibración
y no logran su principal objetivo que es el de "REESTABLECER
LA PAZ EN LA TIERRA".
Debemos
comprender que "hacer la guerra" es contribuir al
mal :
Cuando criticas a otros, haces la guerra
Cuando eres intolerante, haces la guerra
Cuando te enojas y estallas, haces la guerra
Cuando no cooperas, pudiéndolo hacer, haces la guerra
Cuando intencionalmente no saludas y te aíslas, haces
la guerra
Cuando insultas, haces la guerra
Cuando das rienda suelta a tus vicios, haces la guerra
Cuando eres violento, haces la guerra
Cuando deseas que otro pierda, haces la guerra
Cuando juzgas a otros, y aun los condenas, haces la guerra
Cuando te gana el egoísmo, haces la guerra
Cuando no aceptas a otros como son, haces la guerra
Cuando gritas y te desesperas, haces la guerra
Cuando no eres capaz de perdonar, haces la guerra
Cuando rechazas a los que piensan diferente a ti, haces la
guerra
Cuando los celos ciegan tu alma, haces la guerra
Cuando eres capaz de hacer el mal a otros, haces la guerra
En
fin, cada baja vibración que salga de tu ser, se suma
a la terrible fuerza mundial que conocemos como el Mal; sin
darte cuenta, tú y todos nosotros colaboramos a que
esa energía maligna crezca, agobie y presione a cada
ser humano para que siga igual o peor, porque del "mal
individual" que generamos, esa entidad se alimenta y
crece. Nunca juzgues "los pecados" de los demás,
sino al contrario, pide por ellos y vigila atentamente lo
que tú eres capaz de hacer, sentir o pensar, porque
si logras "controlarte" con tu Fuerza de Voluntad
y tu aspiración al Bien, tus errores y deficiencias
se irán diminuyendo y, así, empezarás
el ascenso hacia mejores vibraciones.
La
Ley de la Vida nos ofrece siempre una gran oportunidad para
que nuestras vibraciones sean cada vez más altas. Esa
Fuerza Universal única y Omnipotente, que te eleva
sobre toda bajeza, que te une a todos y a todo cuanto existe,
que te ilumina la mente y el corazón, que te abre el
camino a la belleza y a la armonía plena, que te conduce
a través del Silencio a las grandes verdades de la
realidad, que desarrolla tu poder personal para servir a los
demás sin condiciones, es el Amor.
El
Amor no conoce fronteras de ningún tipo, no tiene raza,
ni ideología, no reconoce grados académicos,
estratos sociales o niveles económicos; siempre es
cohesivo, todo lo une y lo integra, "y subyace en todo
cuanto existe en esta época". Anida en el corazón
de los hombres, aunque éstos no lo sepan, hasta que
un buen día, por alguna profunda razón, se manifiesta
de múltiples formas para asombro y regocijo de quien
lo ha liberado. Es una fuerza expansiva que satura todo lo
que nos rodea y es capaz de elevarnos a inimaginables alturas,
Su vibración es la más alta que existe, por
eso la expresión de "DIOS ES AMOR", es una
magnífica aunque todavía incomprensible realidad.
Todo
lo que hagamos en nombre del Amor alimentará a esa
fuerza mundial conocida como el Bien, y se irá engrandeciendo
con la contribución de cada hombre o mujer de buena
voluntad que esté dispuesta a sostenerse en la Luz.
Hoy
más que nunca debemos aportar lo mejor de nosotros,
sin crítica, sin revancha, sin egoísmo, sin
rencor, sin resentimiento, para que se reestablezca el Plan
de Dios en la Tierra . Para tal fin, utiliza diariamente la
Gran Invocación y atrae las mejores energías
cósmicas a nuestra humanidad y a nuestro amado planeta.
¡HAZ EL BIEN Y NO HAGAS LA GUERRA!
Recuerda
: LA PAZ DEL MUNDO PRINCIPIA CON EL INDIVIDUO
"Que
la Luz, el Amor y el Poder, reestablezcan el Plan de Dios
en la Tierra", Que así sea.
RACS
En
la Era de Acuario
Bajo el Signo de Aries
En el Tercer Milenio
Guerra contra Iraq
24 de marzo del 2003.
ORACIÓN
DE UNIFICACIÓN
Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos.
Trato de amar y no odiar;
Trato de servir y no exigir servicio;
Trato de curar y no herir.
Que
el dolor traiga la debida recompensa de luz y de amor.
Que el alma controle la forma externa,
La vida y todo los acontecimientos,
Y traiga a la luz el Amor
Que subyace en todo cuanto ocurre en esta época.
Que venga la visión y la comprensión interna.
Que el porvenir sea revelado.
Que la unión interna sea demostrada.
Que cesen las divisiones externas.
Que prevalezca el amor.
Que todos los hombres amen.
LAS FUERZAS DE LA LUZ
Que las Fuerzas de la Luz iluminen a la humanidad,
Que el Espíritu de Paz se difunda por el mundo,
Que el espíritu de colaboración una a los hombres
de buena voluntad dondequiera que estén,
Que el olvido de agravios por parte de todos los hombres sea
la tónica de esta época.
Que
el poder acompañe los esfuerzos de los Grandes Seres,
Que así sea y
cumplamos nuestra parte,
La Gran Invocación
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres,
Que la Luz descienda a la Tierra.
Desde
el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres,
Que Cristo retorne a la Tierra.
Desde
el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el Propósito guíe las pequeñas voluntades
de los hombres,
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
Desde
el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.
Que
la Luz, el Amor y el Poder reestablezcan el Plan en la Tierra
QUE ASÍ SEA
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