|
La
mediación, arma para frenar el 'mobbing'
Diana Pascual | 12:04 - 14/09/2007
El
mediador podría resolver los casos de 'mobbing' cuando
se encuenta en fase inicial. Finalizadas las vacaciones de
verano, la vuelta a la realidad, para algunos, supone el inicio
de un nuevo período a afrontar con mucha ilusión
y entusiasmo y, sin embargo, para aquellas personas que padecen
mobbing, acoso moral en el trabajo, el reencuentro con ese
compañero o jefe que les hace la vida imposible tiene
que ser realmente muy duro.
Nos
encontramos ante un fenómeno cada vez más frecuente
en España. Las bajas médicas, consecuencia de
mobbing, generan pérdidas económicas cuantiosas
para las empresas, ya sea por el abandono de trabajadores
cualificados o por su bajo rendimiento.

La empresa es la responsable
Lo
que sucede es que los responsables de las compañías,
ante un problema de este tipo, suelen preferir obviarlo y
mirar para otro lado. Craso error. La empresa, como responsable
de la salud de sus trabajadores, responderá si permite
las conductas de acoso moral en el trabajo, ya sea por acción
u omisión, si no lo detecta a tiempo o no hacen nada
por solucionarlo.
Para
Iñaki Piñuel y Zabala, profesor de recursos
humanos de la Universidad de Alcalá y experto en temas
de mobbing, "hay que evitar la judicialización,
que suele ser demasiado odiosa para la víctima, ya
que ésta no sólo quiere que el juez le dé
la razón sino que dejen de perseguirla y acosarla;
en definitiva, quiere que la dejen en paz".
Este
experto en la materia considera que "la prevención
es, sin duda, la mejor herramienta que poseen los profesionales
para luchar contra este emergente riesgo laboral".
Analizando la figura del mediador
Como
sabemos, la mediación es un método de solución
de controversias, privado y extrajudicial, en el que un tercero
(el mediador), neutral e imparcial, ayuda a otros a resolver
un conflicto de tal manera que son éstos quienes, de
lograrlo, alcanzan por sí mismos un acuerdo.
Llegados
a este punto, cabe preguntarnos si es posible aplicar la mediación
en el mobbing laboral. Ana Salinas, experta en mediación
mercantil, entiende que "la mediación podría
aplicarse en las fases incipientes del mobbing, cuando se
está gestando el acoso, en las que la víctima
se percata de comportamientos ambiguos que le desconciertan
y al inicio de las conductas abusivas".
En
este sentido, Salinas cree que "sí sería
eficaz, funcionando como una alerta temprana. Esa mediación
preventiva, como denuncia de la situación, permitiría
a la víctima no sólo cerciorarse de su sufrimiento,
percatarse íntimamente de que la pesadilla es real
sino evitar también otra victimización al ganar
confianza para enfrentarse a los hechos".
Otras formas de terapia
Esta
mediadora considera que "la comunicación deficiente
genera malentendidos que van creciendo y numerosas ocasiones,
conflictos incipientes de escasa importancia que si no se
resuelven adecuadamente, se convierten en conflictos de larga
duración. En estos casos, es muy útil la terapia
de juego que sirve para el desarrollo de la empatía
y el estímulo de la cooperación, solidaridad
y tolerancia en caso de ser deficitarias".
También,
añade esta experta, "otras herramientas como las
dramatizaciones con juegos de rol, en los que se produce un
intercambio de papeles, ayudan a conocer los sentimientos
de la persona enfrentada".
Para
Salinas, esta mediación inicial incluso podría
desactivar el conflicto o invertir su avance, mediante un
diálogo en el que se ofreciesen a la víctima
no sólo explicaciones sobre el comportamiento hostil
del acosador, sino sobre todo por sus intenciones y siempre
que sus intereses no estén centrados exclusivamente
en perjudicarle.
Este
procedimiento, en su vertiente preventiva, puede ayudar a
gestionar los posibles desacuerdos entre el personal de la
empresa, y/o departamentos y ayudar a que las personas recuperen
o aprendan a desarrollar su capacidad de resolución
de problemas, proporcionando un espacio de diálogo
y evitando la visión paternalista y autoritaria de
la empresa.
También tiene un lado poco recomendable
Sin
embargo, esta experta reconoce que en las fases más
avanzadas del mobbing, cuando existe un daño y la situación
de estrés es alta, la mediación no es aconsejable
ni es eficaz.
Por
su parte, Piñuel cree que "la mediación
no sirve en los problemas de victimología, porque mediar
significa asumir el principio de igualdad en las pretensiones
de ambas partes en un conflicto y el mobbing no es un conflicto,
sino un proceso de victimización en el que no cabe
situar a la víctima y a su verdugo en el mismo plano
moral ni en el mismo juicio ético".
http://www.eleconomista.es/economia/noticias/273907/01/70/La-mediacion-arma-para-frenar-el-mobbing.html
|