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PATRICIA
MARTINEZ LLENAS
Si consideramos al Daño Psíquico como una entidad
nosológica psico-psiquiátrica desde la perspectiva
forense, también quisiera agregar algo desde la fenomenología
de dicho cuadro que se acopla al concepto de Trauma psíquico.
Tomando como ejemplo de daño psíquico, al Síndrome
del TEPT Trastorno por estrés postraumático,
o PTSD Postraumatic Stress Disorder o Desarrollo Psíquico
Postraumático-, este otro concepto que se acopla, es
el de "SIDERACION PSIQUICA" *(a) entendiendo como
tal a un estado psicológico de atontamiento, de un
trastocamiento o devastación (bouleversement), de los
puntos de referencia del sujeto, cuando es impactado por el
evento traumático.
Dicho
impacto produce a nivel intrapsíquico una suerte de
"efracción" o fractura- del sistema
de para-excitación (como Freud lo explicara, es el
sistema de defensa que protege al psiquismo de un exceso de
excitación, que evita el desborde de estímulos
displacenteros que son resentidos como un aumento insoportable
de afecto angustioso), siendo esta efracción la responsable
de colocar al sujeto en confrontación con la "realidad
de la muerte", o con la "imagen del Sí Mismo
muerto".
La
Sideración Psíquica, es el verdadero momento
de desestructuración yoica, y el inicio de procesos
psicopatológicos, que operan fundamentalmente bajo
el predominio de la disociación o clivaje de las representaciones,
ya que una parte de los pensamientos continúa circulando
libremente, permitiendo en apariencia adaptarse a la realidad
presente.
Se
produce entonces una hipervigilancia que permite estar en
estado de alerta, mientras que un embotamiento de las emociones
y una amnesia parcial permiten manejar el estrés. Pero
otra parte queda adherida alrededor de la imagen traumática
disociada-, originando perturbaciones que luego de cierto
tiempo de transcurrido el evento traumático a
posteriori, o aprés-coup-, se organizan y consolidan
bajo el nombre de síndrome de repetición traumática.
Así el sujeto revive las escenas traumáticas
indefinidamente como un filme que se reitera de manera circular.
Estos
elementos descritos, se combinan dinámicamente constituyendo
el:
"Síndrome
del Trastorno por estrés postraumático",
en el que podemos advertir la presencia de las siguientes
manifestaciones, que son expresiones directas de la irrupción
masiva de emergentes de proceso primario, como modalidad de
funcionamiento psíquico preponderante:
Reacciones
inmediatas de estrés
Evocación
de la muerte
Ausencia
de mediación a través de las palabras (ausencia
de palabras)
Experiencia
particular originada en la pérdida de dos referentes,
del tiempo (no saben más su edad...) y del espacio
(no saben más dónde se encuentran, desorientación
temporoespacial, confusión inmediata o diferida...)
Inhibición
(no neurótica), sideración
Mirada
escópica de imágenes traumáticas (de
la pulsión escópica entendida como la pulsión
de mirar con cierta fascinación imágenes de
fuego, explosión, las imágenes son traumatisantes)
Imágenes
auditivas (ruidos de explosión, gritos, voces...)
Imágenes
olfativas (olor químico...)
Imágenes
táctiles (horripilación, sensaciones corporales,
carne de gallina...)
Trastornos
de funciones vitales: pérdida de apetito, trastornos
del sueño, como el despertar frecuente, pesadillas,
o una hipersomnia que permite un "refugio en el soñar"
Trastorno
del humor hacia la tristeza; melancolía con culpabilidad;
labilidad del humor; trastornos del carácter con agresividad,
violencia. La persona afectada es portadora de un sentimiento
de terror, que conlleva un riesgo de suicidio importante,
y/o una vivencia de la nada, de aniquilación.
Este
nuevo estado de desequilibrio mayor se produce a expensas
de la anterior integridad y homeostasis psicológica,
rompiendo sus cadenas asociativas y sus representaciones intrapsíquicas,
fragmentando a éstas en pedazos, siendo las imágenes
traumáticas la que ahora ocupan el centro de la escena,
volviendo como pensamientos intrusivos, pesadillas, angustias
incontrolables, fobias, etc.
La
sideración psicológica, será pues, el
estado de mayor indefensión y vulnerabilidad donde
anclarán luego (del aprés-coup), las diversas
manifestaciones del trastorno por estrés post-traumático.
Evaluación
desde la psicología forense
La
manera científica de evaluación psicológica
en el ámbito forense, es a través de la implementación
del psicodiagnóstico adaptado al esquema de la pericia
psicológica, o bien, a las exigencias que impliquen
informar sobre determinado perfil de personalidad, acotando
la información psicológica a lo que sea menester
para responder a los puntos de pericia solicitados y/u otros
datos que los letrados y el juez demanden para el desarrollo
de un buen y justo proceso.
Pero
acotar no significa empobrecer los recursos psicodiagnósticos,
al contrario, significa orientarlos y afinarlos para medir
lo que se deba medir, con toda la riqueza que dichos recursos
otorgan, sin escatimar ni desestimar aquéllas herramientas
técnicas que brinden el más completo panorama
a la hora de informar a los magistrados.
En
la tarea del psicólogo forense los datos recogidos
a través de las técnicas, deberán ser
traducidos en indicadores que orienten de manera coherente,
recurrente y convergente hacia una conclusión diagnóstica
clara y precisa. En lo posible es preferible despistar el
denominador común encontrado a través de las
diferentes técnicas, para luego emitir una conclusión
diagnóstica, en vez de medir ansiosamente test por
test, por el hecho de nombrar sin ton ni son una gran cantidad
de indicadores que luego se superpondrán anárquicamente.
Así, sin claridad ni método, nada será
comprensible.
De
las técnicas al diagnóstico de Daño Psíquico
Pero,
volviendo a los conceptos de:
DAÑO
PSIQUICO por TEPT resaltando el concepto de SIDERACION PSIQUICA
Ejemplificaré
aquellos datos significativos que aparecen en las técnicas
gráficas como relevantes de dicho cuadro nosológico.
Como
puntos de referencia de la expresión traumática
o sideración psíquica, encontraremos dibujos
de cuerpos humanos o animales, casa o árbol, etc.,
que se visualizan como diezmados, lacerados, lastimados o
deteriorados. Expresiones de horror en las facies, pudiendo
faltar la boca como expresión de un trastorno del habla
como se manifiesta en gente que ha sido severamente
impactada por el psicotraumatismo-, distorsiones en los órganos
de los sentidos, en general una expresión gráfica
que trasunta una vivencia de malestar psicofísico.
La
verbalización que acompaña a dichos dibujos,
suele ser compensatoria del sentimiento de horripilación
que soporta el traumatizado, de modo que aparezcan relatos
donde el afecto sea de bienestar, de alegría, de felicidad.
Esta compensación a través del afecto contrario,
se debe al efecto de la disociación o clivaje del Yo
y de los Objetos; existiendo pues, por un lado, una gran distancia
entre la proyección de las imágenes gráficas
cargadas del dramatismo propio del traumatismo padecido, y
por otro lado, encontraremos la negación de corte maníaca
que ejerce el Yo Inconsciente, como mecanismo de defensa a
ultranza, utilizado para poder sobrevivir y escapar al intenso
estrés post-traumático.
Es
justamente esta distancia entre los aspectos persecutorios/
desvalorizados / desvalidos por una parte, y los aspectos
idealizados / valorizados, por la otra, lo que patentiza la
existencia del clivaje intenso que opera en el Yo para proteger
al sujeto de ser tragado por el agujero negro la vivencia
traumática.
En
tests proyectivos verbales ( T.A.T., Rorschach), donde las
respuestas dadas por el sujeto son valoradas desde una escucha
atenta, será importante "descriptar"*(b)
aquellas expresiones saturadas y portadoras de emergentes
de proceso primario.
Estos
emergentes los descriptaremos, en el T.A.T., a través
de los procedimientos verbales utilizados por el mismo sujeto
evaluado, que al respondernos a nuestra consigna: "Imagine
una historia a partir de estas láminas", iremos,
lámina tras lámina, escuchando y registrando
qué dice, y CÓMO lo dice.
Antes
de continuar con lo expuesto, es necesario un breve recordatorio
sobre los conceptos psicoanalíticos de Proceso primario
y Proceso secundario, términos éstos que describiera
S. Freud en la Primera Tópica de su metapsicología,
al referirse a las modalidades del funcionamiento psíquico.
(l) y (2)
"En
la primera tópica, el rol del Yo es de distinguir entre
sus procesos internos y la realidad, la alucinación
del objeto y el objeto mismo. En efecto, el inconsciente el
futuro "Ello"- tiende a la descarga inmediata y
a la repetición de antiguas experiencias de satisfacción;
ulteriormente, la compulsión a repetir las experiencias
insatisfactorias, y éste, -el Inconsciente-, para dominarlas
mejor, será evocado por S. Freud para explicar los
sueños traumáticos. Pero el rol del Yo es precisamente
el de impedir que el investimiento de la imagen-recuerdo (huella
mnémica) del primer objeto, fuente de satisfacción,
lo transporte sobre la percepción clara del objeto-fin
, en el aquí y ahora, y que la alucinación de
la imagen mnémica sea confundida con la realidad. La
descarga es así inhibida, siguiendo el principio de
realidad.

Intervienen,
entonces, dos nociones capitales: ésta del proceso
primario, como modo de funcionamiento de las estructuras inconscientes,
y aquélla del proceso secundario, como modo de funcionamiento
de las estructuras conscientes."(3)
Resumiendo
los dos modos de funcionamiento psíquico, diremos que
el proceso primario está caracterizado por:
La
necesidad de descarga y de satisfacción inmediata
El
pasaje de una representación a otra según los
mecanismos de desplazamiento y/o condensación
La
alucinación del objeto-fuente de satisfacción
primitiva
La
ausencia de coherencia, de relaciones lógicas
El
desconocimiento de las relaciones temporales
El
desconocimiento del principio de realidad
La
compulsión de repetición que obedece al principio
de identidad de percepción
Y
el proceso secundario, tiene por finalidad moderar los procesos
primarios, obedeciendo al principio de realidad, a la lógica,
a la coherencia. Contrariamente al proceso primario, el proceso
secundario obedece al principio de identidad del pensamiento,
y no a la identidad de percepción.
Tras
este breve recordatorio en torno al funcionamiento psíquico,
se pasa a continuación a transcribir los parámetros
a seguir, para descriptar las manifestaciones de emergentes
de proceso primario. Dichos parámetros están
tomados del Protocolo de Evaluación del Test de Apercepción
Temática T.A.T-, adaptado por la Profesora y
psicoanalista francesa Vica Shentoub y otras investigadoras
en técnicas proyectivas, pertenecientes al "Groupe
de Recherches en Psychologie Projective de lInstitut
de Psychologie de lUniversité René Descartes-ParisV".
Se
toma así la Hoja de análisis o resultados, obtenidos
al clasificar las respuestas dadas por los pacientes evaluados
con dicha técnica. Para nuestro caso, se toma en consideración
la Serie E, que es la que recoge los procedimientos verbales
que objetivizan los emergentes de proceso primario que están
presentes en los relatos de las respuestas dadas a las distintas
láminas del T.A.T.
PROCEDIMIENTOS
DE LA SERIE E (emergentes de proceso primario):
Escotoma
de objeto manifiesto
Percepción
de detalles raros y/o bizarros
Justificaciones
arbitrarias a partir de esos detalles
Falsas
percepciones
Percepción
sensorial
Percepción
de objetos despedazados, fragmentados (y/o de objetos deteriorados
o de personajes enfermos, malformados)
Inadecuación
del tema al estímulo, fabulación por fuera de
la imagen; abstracción, simbolismo hermético.
Expresión
"cruda" ligada a una temática sexual o agresiva
Expresión
de afectos y/o de representaciones masivas ligadas a problemáticas
(cuyos contenidos versan sobre la incapacidad, la miseria,
el éxito megalomaníaco, el miedo, la muerte,
la destrucción, la persecución, etc.)
Perseveración
Confusión
de las identidades (contaminación de los roles)
Inestabilidad
de los objetos
Desorganización
de las secuencias temporales y/o espaciales
Percepción
de objeto malo, temas de persecución
Clivaje
del objeto
Búsqueda
arbitraria de la intencionalidad de la imagen y/o de las fisonomías
o actitudes
Rupturas/fallas
verbales (trastorno de la sintaxis)
Asociaciones
por contigüidad, por consonancia. Asociación de
estilo de pensamiento maníaco o saltígrado,
por ejemplo ir del "gallo al asno" (coq-à-lâne)
Asociaciones
cortas
Vaguedad,
indeterminación, discurso difuso.

Estos
procedimientos verbales también pueden despistarse
en las respuestas dadas en el Psicodiagnóstico de Rorschach,
ya que las respuestas de contenido manifiesto esperables para
cada lámina, constan de relatos más o menos
organizados de manera coherente, lisibles, comprensibles,
respetando la secuencia témporo-espacial, y respondiendo
a las solicitaciones latentes de las láminas, o sea
que, igual que en el T.A.T., lo esperable es que haya un predominio
del proceso secundario sobre el primario. De no ocurrir así,
nos encontraríamos en el mismo cuadro de situación
descrito ut-supra, donde lo que recogeremos serán procedimientos
verbales donde abundan los emergentes de proceso primario,
correspondiendo entonces, la evaluación desde la Serie
E.
En
el daño psíquico, por síndrome de TEPT,
hay que considerar siempre:
La
organización de personalidad pre-existente al evento
psicotraumático o dañoso-
El
hecho traumatizante en sí mismo, y el grado de intensidad
del mismo impactando sobre el sistema psicosomático
del sujeto concepto de SIDERACIÓN PSIQUICA-
La
reorganización que pudo operarse en el aprés-coup,
en dicho sistema psicosomático, evaluando las distintas
reacciones, y/o desarrollos, y/o procesos psicopatológicos
que son novedosos en la biografía del sujeto.
Para
evaluar lo dicho, las técnicas utilizadas valorarán
en un todo armonioso, tanto los déficits cognitivos,
como los trastornos conductuales/comportamentales/afectivos,
a través de la signo-sintomatología psico-psiquiátrica
emergente que es capturada en dichas técnicas.
Pero,
hablando específicamente de las técnicas o pruebas
proyectivas, no se puede soslayar la referencia obligada a
la nosografía psicoanalítica. Es pues "la
nosografía psicoanalítica la que ofrece una
tentativa de clasificación, su utilidad como cuadro
de referencia es incontestable, pues se refiere no sólo
a los síntomas aislados, ni tampoco a los contenidos
de conflictos, sino a las organizaciones particulares conformadas,
que darán lugar a la emisión de hipótesis
diagnósticas. Así, los datos recogidos, permitirán,
según el caso, de hacer la hipótesis de una
organización neurótica (obsesiva, histérica),
o de una organización psicótica (esquizofrenia,
melancolía, paranoia), o también de un funcionamiento
límite." (Vica Shentoub)
El
nivel de complejidad de las organizaciones psíquicas
no escapa a los autores contemporáneos, quiénes
evocan bajo vocablos diferentes, pues provienen de cuadros
conceptuales diversos, la posibilidad de coexistencia de estructuras
parciales en el seno de una misma organización psicopatológica.
Desde esta perspectiva, nosotros, psicólogos forenses,
debemos evaluar la presencia de Daño Psíquico,
como una nueva estructura parcial coexistente dentro de la
organización psicopatológica más amplia
que se hace patente en la evaluación psicodiagnóstica.
De ahí podremos explicar la presencia de la causa/concausa.
Por
lo tanto, y volviendo al daño psíquico por síndrome
de TEPT, podemos decir que los mecanismos y la problemática
de estilo psicótico (por la masividad de los emergentes
de proceso primario), pueden tomar un valor preponderante;
o también aparecer esporádicamente, cediendo
su lugar a modalidades neuróticas.
La
misma mirada diagnóstica, debe ser aplicada respecto
del concepto de "narcisismo", del cual se dirá
que es "normal" si está inscrito dentro de
una economía amplia, y que será patológico,
si invade todo el campo del funcionamiento psíquico.
La
Sideración Psíquica y su relación con
los procesos psicosomáticos:
El
efecto desorganizativo del psicotraumatismo, sumerge al sujeto
en un estado de sideración psíquica, donde ya
no es posible la mentalización, y por ende, la simbolización,
ya que el aparato psíquico se encuentra desbordado
de tensión y angustia, no pudiendo ligar las representaciones
entre sí, ni modular los excesos de afecto, tendiendo
a una Desorganización Progresiva del aparato psíquico,
en sus dos tópicas:
Sistema
Ics, Pcs-Cs
Ello-Yo-Superyo
Dicha
Desorganización Progresiva, de sentido contraevolutivo,
seguirá pues los destinos
de
una paulatina regresión orientada hacia puntos de fijación
previos, más arcaicos, donde se podrá detener
dicha desorganización a modo de palier regresivo de
detención, detención que permita una reorganización
a partir de las modalidades defensivas propias de dichas fijaciones,
deteniendo así la desorganización progresiva
contraevolutiva; o en su defecto, la misma continuará
su camino progresivo, como bien lo define Pierre Marty, como
"la destrucción de la organización libidinal
de un individuo en un momento dado" (4)
Las
disfuncionalidades somáticas que aparecen en los cuadros
de estrés postraumático, hacen su aparición
de manera concomitante con las disfuncionalidades psíquicas,
ya que el sentido contraevolutivo que conllevan las mismas,
son regredientes a etapas psicoevolutivas cada vez más
arcaicas, manifestándose así los trastornos
cada vez más marcados de mediocre mentalización-simbolización,
y disfuncionalidades somáticas que avanzando en el
mismo sentido contraevolutivo se profundizan en verdaderas
enfermedades psicosomáticas en sentido clásico.
Así se producen en estos casos, verdaderas desimbricaciones
del instinto de vida y del instinto de muerte, que se expresan
en una verdadera expresión tanática, pudiendo
llegar incluso hasta la muerte.
La
mediocre mentalización-simbolización, propia
de la desestructuración, o Sideración Psíquica
da lugar a unas modalidades de funcionamiento mental, donde
es patente la extrema pobreza de la capacidad de elaboración
de las representaciones psíquicas entre sí,
y entre éstas y los afectos, se da una suerte de borramiento
de los contenidos simbólicos, una estrechez del espesor
del sistema Pcs, donde la fluidez de las asociaciones entre
las representaciones representación de cosa/representación
de palabra- ya no es posible.
Inhibición
mayor no neurótica, (ver Grilla de Evaluación
del TAT, Serie C/F) pues no hay registro conflictual intrapsíquico,
ni retorno de lo reprimido. También puede la identidad
de pensamiento ceder su lugar a identidad de percepción,
con los automatismos propios que caracterizan a este tipo
de funcionamiento, apareciendo contenidos fantasmáticos
que se repiten una y otra vez (ver Grilla de Evaluación
del TAT, Serie E), tal como se manifiestan en la irrupción
de ideas intrusitas, pesadillas, olores, ruidos y sensaciones
de horripilación. Vemos pues expresarse en TEPT modalidades
de funcionamiento psíquico mixto, tanto en proceso
primario como de "funcionamiento operatorio" tal
como se da en los cuadros de neurosis mal mentalizadas y los
cuadros psicosomáticos.
Así
vemos como las elaboraciones psíquicas de estilo psicosomático
se dan a través de asociaciones fácticas y actuales,
-entendiendo estas expresiones como aquellas cosas que hay
que hacer, el deber hacer, aquí y ahora-, sin más
reminiscencias simbólicas que remitan a otros contenidos.
No hay retorno de lo reprimido, sino más bien una suerte
de inhibición, por lo que las cadenas asociativas no
cumplen más con su misión de desplazamiento,
quedando atrapadas en el aquí y ahora. Clínicamente,
y sobre todo a través de la evaluación del TAT,
se puede observar la aparición de discursos donde abundan
los temas banales, descriptivos a ultranza, las quejas, los
contenidos simbólicos están aplanados, todo
remite a cosas fácticas y actuales, no hay recuerdos,
por lo tanto no hay historia personal.
Este
tipo de funcionamiento psíquico fue increíblemente
captado y estudiado por la Escuela de Psicosomática
de París, y por el grupo de investigadores de París
V, quiénes analizaron a este funcionamiento desde los
procedimientos de elaboración del discurso a través
del T.A.T., aislando una serie de indicadores que muestran
las modalidades del discurso psicosomático, agrupando
a éstos en la denominada Serie C/F (evitamiento del
conflicto) de la Grilla de Evaluación del T.A.T.
Procedimientos
de la Serie C (evitamiento del conflicto)
C/F
(F de fáctico):
Adhesión,
enganche al contenido manifiesto.
Acento
puesto sobre lo cotidiano, lo fáctico, lo actual, lo
concreto.
Acento
puesto sobre el hacer.
Recurso
a normas externas
Afectos
de circunstancia.

Así
el punto 1. hace referencia al enganche al contenido manifiesto
de las láminas T.A.T., presentando éste dentro
de un contexto marcado por la restricción, el evitamiento,
la la huida, y la ausencia de conflictualización. Todo
consiste en una enumeración de los elementos objetivos
de la lámina.
El
punto 2. muestra cómo los relatos construidos versan
sobre hechos, sobre eventos de la vida cotidiana que no despiertan
en los sujetos, ni recuerdos, ni asociaciones o reacciones
afectivas. Están desprovistos de toda resonancia fantasmática.
El
punto 3. donde "el hacer" reenvía a actos
de la vida cotidiana, y está en estrecha relación
con el punto 2, pues toca todo aquello que está en
el orden de lo cotidiano, lo fáctico, lo actual y lo
concreto, dentro de un contexto muy banalizado.
El
punto 4. hace referencia a todo eso que sería del orden
de un "superyo externo", a la expresión anónima
"se" (se dice, se hace, se debe
.) o "hay"
(hay que
), a un "ideal del Yo". La interdicción
no emana de un Superyo interiorizado, y el deseo del sujeto
no es tomado en cuenta.
El
punto 5. se refiere a afectos dictados por la conveniencia,
por lo aceptado socialmente, aceptado de ser vivenciado ante
determinadas circunstancia que lo permitan.
Vemos
pues como a través de la combinación de ambas
series: E y C/F de la grilla de evaluación del TAT,
disponemos de una valiosísima herramienta de ealuación
psicoproyectiva aplicada no sólo al discurso dado como
relato a las láminas, en tanto recogemos indicadores
verbales propios al registro de lo psicosomático (Serie
C/F), reveladores del proceso de sideración psíquica
o para Pierre Marty "desorganización progresiva"-,
sino que también aplicamos los indicadores de la Serie
E "emergentes en proceso primario"- tal como
se manifiestan en las técnicas gráficas, también
en los relatos, dando cuenta de la irrupción de los
contenidos inconscientes propios del psicotrauma, que aparecen
expresados en los contenidos de repetición traumática
Citas
bibliográficas
Cf. Freud S., 1915, Métapsychologie, Paris, Gallimard
(coll.Idées), 1968
Laplanche
J.-Pontalis J.-B, 1967, Vocabulaire de la Psychanalyse, PARIS,
P.U.F.
Manuel
dutilisation du T.A.T (approche psychanalytique), de
Vica Shentoub & Al, Ed. DUNOD, Paris, France)
Aux
secondes mouvements pathologiques donc, isolés, parcellaires,
continus et souvent définitifs, je donne provisoirement
le nom de désorganisations progressives, par oposition
aux désorganisations globales limitées dans
le temps et toujours riches dun potentiel libidinal
réorganisateur, qui constituent les régressions
». (Pierre Marty : « La Psychosomatique de lAdulte
», Ed. Presse Universitaires de France, Que sais-je
?, 2º édition corrigée, 1992, septembre
http://psicologiajuridica.org/psj256.html
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