Entrevista Piñuel

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Directivos y 'mobbing'

IÑAKI PIÑUEL Y ZABALA/PROFESOR DE LIDERAZGO Y DIRECCIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ

Un reciente estudio realizado entre directivos señala que el 50% manifiesta un maltrato psicológico habitual por parte de sus propios jefes, en este caso, otros directivos de mayor nivel. Numerosos directivos y mandos, a falta de haber aprendido a hacer su trabajo con profesionalidad, lo que significa dirigir a personas, integrar a los equipos, desarrollar la comunicación integral y generar un ambiente de movilización y eficiencia, presumen de 'tener' y 'mantener' a sus unidades bajo estrés permanente, sinónimo para ellos de alto rendimiento y eficacia. Para justificar una sistemática falta de organización y de profesionalidad suelen acudir a los peregrinos argumentos de la turbulencia del entorno, los cambios vertiginosos en el mercado, la presión de los costes, las demandas de los clientes o la reducción de los tiempos de respuesta al mercado.

El 'management' no profesional se escuda detrás de estas y otras racionalizaciones para no hacer los 'deberes' y desarrollar ambientes de trabajo eficaces y no tóxicos. Es necesario recordar una vez más que a dirigir también se aprende. El 'management' o la habilidad para dirigir a personas no es algo con lo que se nace, sino una verdadera destreza laboral que ha de estudiarse, aprenderse y entrenarse de forma específica. El ser nombrado jefe o directivo no produce de manera milagrosa la repentina capacitación como conductor de personas.

Las actitudes psicosocialmente tóxicas de numerosos directivos proceden de personas dañadas anteriormente por problemas que terminan proyectando sobre los demás. Muy a menudo este tipo de directivos son personas frustradas, incompetentes, a la defensiva, o simplemente enfermas psicológicamente, a veces víctimas a su vez de otras violencias psicológicas. Sencillamente no tienen una idea mejor, o no han aprendido a dirigir de otro modo sino emulando un estilo de dirección que ellos mismos han padecido. También existen directivos que presentan escaso éxito a la hora de controlar eficazmente su impulsividad. A estos trabajadores 'fuera de control' se les imputa buena parte de los comportamientos de violencia y acoso que se producen hoy en las organizaciones. El fallo en el autocontrol puede proceder de rasgos o trastornos de la personalidad como los que suelen presentar los llamados 'psicópatas organizacionales'.

Esos desahogos que cursan con violencia y agresividad producen inicialmente la sorpresa y a medio plazo el daño sobre los demás trabajadores. Este tipo de directivo suele ser con demasiada frecuencia 'tolerado' como 'alguien con carácter' o que sencillamente 'es así' y 'hay que aceptarle como es'. Esta amplia tolerancia no repara en el carácter psicosocialmente tóxico que tienen para los demás estas personas sin autocontrol. La 'manga ancha' y la tolerancia a los desmanes otorgan a este tipo de directivo 'patente de corso' para un comportamiento destructivo que lesiona la salud de muchos otros trabajadores y resta eficacia a la organización.

Numerosos mandos y directivos presentan a su vez dosis de 'paranoidismo' o suspicacia patológicos. Los denominados 'directivos paranoides' presentan una tendencia marcada a interpretar el comportamiento de los demás como referencial a ellos mismos en un sentido negativo. Se trata de una profecía de tipo negativo que media en sus relaciones con los demás. Como tal profecía tiende a hacer creer a la persona que los demás pretenden herirle, ofenderle, vejarle o que 'buscan perjudicarle o humillarle' en todo cuanto hacen. Interpretan así los comportamientos de los demás de manera hostil y se sienten agraviados de forma continuada, de tal modo que no resulta extraño que se comporten de modo agresivo o vengativo en respuesta a esta deformación de su percepción. Este 'paranoidismo' en un entorno laboral bajo presión es muy habitual en personas que practican el 'mobbing' o acoso psicológico contra otros y es la causa de un enorme sufrimiento en nuestras organizaciones y de un número creciente de bajas laborales que acreditan la destrucción del capital humano de la empresa.

Fuente: El correo digital

El jefe está detrás de 2 de cada 3 casos de ‘mobbing’
Dos de cada tres casos de acoso psicológico en el trabajo o mobbing son cometidos por el jefe directo del trabajador que sufre esta situación, quien por regla general “niega” ser objeto de este tipo de conducta, aseguró ayer Iñaki Piñuel, especialista en psicología del trabajo. Piñuel aseguró que existe un nexo causal entre el mobbing y el estrés postraumático, los trastornos de ansiedad y las depresiones.

http://mad.metrospain.com/nx.asp?noti=25418

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