"Mobbing", el acoso moral en la sanidad

por J.F Jiménez Borreguero


Dr. Juan Francisco Jiménez Borreguero
Miembro de la UMEM (Union Mundial de Escritores Medicos)

Recientemente se debatió en el Parlamento la proposición de ley para regular dentro del Estatuto de los trabajadores, una patología social de reciente diagnostico pero de inveterada presencia en nuestra sociedad, se trata del "acoso psicológico en el trabajo", que se calcula que afecta entre un 8 y 12 por ciento de la población laboral europea.

El primero que lo describió fue el sueco Heinz Leymann a partir del tratamiento de pacientes que habían pasado por situaciones de acoso, al comparar la semejanza de esta conducta con la de algunas especies animales que en determinadas situaciones se aliaban para destruir o devorar a uno de sus individuos, el lo denominó "Mobbing", un termino ingles muy antiguo ligado a linchamientos racistas o políticos y parecido al fenómeno del chivo expiatorio.

Esta conducta que en España afecta, en distinto grado, alrededor de un millón y medio de personas, un 11,7% de la población laboral, según el primer estudio realizado en nuestro pais, por el profesor de I. Piñuel, de la Universidad de Alcala de Henares, tiene como objeto la destrucción personal y profesional de un empleado por parte de superiores o compañeros mediante tácticas que dejan en la víctima graves secuelas físicas y psíquicas.

"En las sociedades de nuestro mundo occidental, dice Leymann,.. el lugar de trabajo constituye el ultimo campo de batalla en el que una persona puede matar a otra sin ningún riesgo de llegar a ser procesada ante un tribunal".


Los métodos para aniquilar el "objetivo " son innumerables, casi siempre indirectos, se han descrito y sistematizado hasta 42... desde aislarle, humillarle delante de compañeros o pacientes, despojarle de sus funciones o sobrecargarle con tareas absurdas, asignarle a sus espaldas otras comprometidas o peligrosas, extender falsos rumores sobre su vida privada, burlas sobre su forma de hablar, andar o vestir o se le ponen motes, negando permisos reglamentarios, ampliando o dramatizando cualquier pequeño error, fiscalizando hasta el mínimo detalle sus actos, amenazando con expedientes disciplinarios, despidos etc.. Se trata de eliminar a esa persona del puesto que ocupa acabando con su resistencia psicológica .

Pero cual es la etiopatogenia de esta enfermedad?: Hay un perfil típico del acosado, del acosador y del entorno o el medio en que se favorece el desarrollo de esta patología: Las víctimas según los expertos, suelen ser competentes, brillantes y a menudo destacan por algún valor especial, casi siempre de tipo moral, acostumbran a estar bien valorados tanto por compañeros como por clientes o pacientes, todo lo cual despierta envidia.
A menudo carecen de habilidades sociales, lo que les hace mas vulnerables.

El acosador responde, según González de Rivera, catedrático de Psiquiatría a tres perfiles :
1/ Trastorno de personalidad narcisista, como consecuencia de un sentimiento de autoestima inexistente.
2/ Psicópatas organizacionales, carecen de sentido moral y por tanto de sentido de culpa, para ellos el fin justifica los medios
3/ Trastorno de personalidad paranoide, piensan que todo el mundo está contra ellos y como consecuencia lo mejor es atacar primero.

Estos 3 rasgos complementarios, tienen en común su gran capacidad para la manipulación y seducción social y su apetencia por el mejor instrumento para lograrlo: un puesto de poder sobre sus compañeros.

Además describe otro rasgo que denomina “MIA” (trastorno de mediocridad inoperante activa), se trata de un grado de mediocridad destructiva que persigue a quien sobresale.


Con respecto al entorno se trataría, como en todas las enfermedades sociales, del factor mas importante, solo basta referir tres hechos que hablan por si solos :

1- En la mayor cadena española de grandes almacenes, donde se ha mantenido la responsabilidad, la eficiencia y la estructura jerárquica basada en las mismas, su incidencia es casi nula.

2 -El fenómeno de las novatadas en los centros militares y educativos (otra manifestación de esta patología), han desaparecido en cuanto las autoridades han asumido la responsabilidad que les correspondía y la Justicia ha entrado por la misma puerta por la que aquella se evadía.

3- Es un hecho constatable que el cuadro clínico del acosador en los centros de salud, a menudo se desarrolla de forma simultanea a la asunción del poder político de este sobre sus compañeros y remite así mismo de forma espontanea al abandonar el mismo,.. y es que es difícil desde la frágil naturaleza humana asumir al mismo tiempo dos poderes antagónicos: el político y el medico, sin que uno de ellos o ambos se perviertan, el primero "siempre busca un poder que nunca halla y el segundo siempre encuentra un poder que nunca busca",… no se puede servir al mismo tiempo al paciente y al votante, "uno exige cercanía humana y lejanía profesional y el otro lo contrario".

No dudamos que la visión del medico, por naturaleza mas elongada de la realidad, es positiva y necesaria en la gestión sanitaria pero si creemos en la incompatibilidad de simultanear ambas funciones.

El acoso puede ser mas institucional (y por ello mas transparente), sobre todo, según G.de Rivera en organismos públicos como la administración, el ejercito ..etc.
Pero son la Sanidad y la Educación los dos sectores en nuestro país donde mas ha crecido, tal vez los mas afectados por lo que en otro momento denominamos "Sidra" (Síndrome de deficiencia de responsabilidad adquirida), la enfermedad social caracterizada por la triada que ya refirieran Marañon y Ortega, respecto a las masas:
1/ ausencia o escasez de la responsabilidad (se diluye como la tinta en el mar),
2/ la escasa o nula valoración de la razón ( por contra su gran sugestión) y
3/ su gran contagio por mimetismo, ..todo lo cual la hace especialmente vulnerable a la manipulación

Por verticalidad política se lleva produciendo en la Sanidad, desde hace 2 décadas una metódica despersonalización: desaparece la figura del medico de cabecera, sustituyéndose por la del equipo, la del paciente por el usuario, la clínica por el protocolo, la asistencia por el programa y los libros de Medicina Interna por unas "guías espirituales" de atención primaria que “nadie sabe quien ha escrito” pero que vienen del todopoderoso Ministerio y por ello son dogmas de fe, característica de estos años de "talibanismo" de la sanidad española.

La renovación de los Centros de salud posiblemente ha de pasar por la transformación radical de la figura del coordinador, a nuestro juicio uno de los mayores errores de la reforma sanitaria y uno de los “caballos de Troya” por los que la política se ha introducido en el corazón mismo de la Medicina, desnaturalizándola.

En los hospitales, la despersonalización ha sido tal, que el primer "juego" que debe aprender el paciente cuando entra, es adivinar quien es el medico dentro de una masa uniformemente uniformada, (si se trata de una medico ya se hace imprescindible consultar a un vidente).


El cuadro clínico de la víctima es, según los expertos, similar al de que ha padecido tortura, secuestro o cualquier otra forma de agresión de masas: depresión ,.,insomnio , crisis de pánico, accidentes, suicidio o en ocasiones irreversibilidad de sus lesiones con invalidez total.

El proceso de acoso se desarrolla en tres etapas:
Una 1ª etapa con un periodo de incubación que varia de 10 a 15 meses, que es el tiempo que tarda la víctima en darse cuenta, pero a menudo se precipitan los hechos por cualquier acontecimiento de orden personal o profesional que sea percibido como un aumento de su vulnerabilidad.

Hay una 2ª etapa, una vez iniciado el proceso por el acosador y es el contagio en la masa por mimetismo,“nadie ve nada y nadie quiere ser el siguiente”, se trata de una variante del síndrome de Estocolmo, esta es la fase mas traumática para la víctima pues ve como se disuelven todos los vínculos construidos con la amistad o el compañerismo.

En la 3ª etapa se produce la baja o el traslado de la víctima, que es asumido sin ningún sentimiento de culpa por el acosador y dependiendo del grado de despersonalización, por los demás compañeros, aunque a menudo persiste el "síndrome del cazador furtivo" esto es, el que sabe que ha vulnerado la ley utilizando armas silentes y no culpatorios como el cepo o la ballesta.

La explicación del contagio ya lo refirió Marañón: Cuando el hombre pasa de individuo a masa, simplemente se desprende de su condición mas humana: la responsabilidad, esto le hace mas vulnerable a la influencia de aquellos que carecen de forma constante de ella, se trata de personalidades psicopáticas que por carecer de introspección y presentar "anestesia moral”, disponen de una energía suplementaria que seduce e hipnotiza a las masas bloqueadas por el miedo, (tal vez sea la herencia mas primitiva del hombre de la caverna).

Toda la civilización no es mas que un intento de la humanidad por dominar el " antropoide", esa bestia que lleva dentro y que de vez en cuando asoma por la lava del terror laboral, político o conyugal.

En Europa, en casi todos los países ya hay leyes que tratan de regular este delito y en Francia se piden hasta tres años de cárcel, en nuestro país se debatió hace pocos idas en el Parlamento una propuesta de ley que según UGT lo regularía como accidente laboral y dentro del código penal. ..


Parece que se acercan malos tiempos para el "hombre- masa", después de un siglo en el que se ha paseado con majestuosa impunidad camuflado con su traje político, religioso o laboral, la humanidad ha comprendido, mas aun después del 11 de septiembre, que hay enfermedades sociales no menos importantes que las individuales y a su vez íntimamente relacionadas con ellas y esto exige un diagnostico etiopatogenico y clínico lo mas preciso posible, así como un tratamiento .

Ese sea quizá el gran reto del siglo XXI, "el control de las masas", que pasa por el de sus embaucadores, los psicópatas, esto es la locura moral ,..ello exigirá el reconocimiento de la familia como la principal escuela de aprendizaje moral y el papel de la madre (a menudo hoy, denostado y relegado), con la entrega incondicional a su hijo, como la mas eficaz y natural vacuna,.!no en vano la sabiduría popular identifica la conducta perversa con “hijo de mala madre”!

A la Medicina le aguardaría este nuevo reto, para ello necesariamente habrá de ir de la mano de su “pariente” la Justicia y de su “hermana” la Religión, una procura seguridad y la otra induce a la comprensión,.. tal vez haya sido ese siempre su destino.

Dr. Juan Francisco Jiménez Borreguero
Miembro de la UMEM (Union Mundial de Escritores Medicos)

BIBLIOGRAFIA

Ignacio Piñuel y Zabala. Mobbing, Edit. Sal Térrea, 2001

Irigoyen Marie France. El acoso moral Edit. Paidos, 1999

Gonzalez Rivera y Revuelta J. Luis. El síndrome del acoso institucional, diariomedico.com, 18-7-00

Jiménez Borreguero, Juan Fco. El Sidra , la enfermedad de la sanidad española, El Medico, 19-4-00

Lebon , Gustave. La psicología de las masas, Edit. Panagua

Ortega y Gasset, Jose. La rebelión de las masas

Marañon , Gregorio. Ensayos liberales, Edit. Espasa calpe

 

Se cuenta con autorización expresa del autor para su publicación
Juan Fco. Jimenez Borreguero es autor del libro "Gregorio Marañón, el regreso del Humanismo". Fotoensayo biográfico. 2006, Editorial Egartorre. y webmaster de http://es.geocities.com/humanismo7/


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