MOBBING: EL JEFE PSICÓPATA.-
M.Muñoz A.
U.F.S.M. - R.B.B.
20/10/06.CHILE.
Los
estudios realizados por eminentes maestros y académicos
en aquellos países que se le ha dado real importancia
al tema del Mobbing, han descubierto que el acosador, generalmente
el Jefe de la víctima, revela rasgos característicos
de los psicópatas. En efecto, no es posible entender,
sino es atribuyendo esta anomalía conductual, el inmenso
grado de perversidad de las acciones de Mobbing.
La violencia psicológica ataca principalmente el centro
íntimo de la personalidad, considerándola no
en su ser material, sino muy principalmente en los bienes
jurídicos supra materiales como el honor, la dignidad,
la integridad concebida en la dualidad somática y psíquica.
El profesor Manuel Velázquez Fernández, en su
obra "MOBBING, violencia física y estrés
en el trabajo", explica que "el acoso por su parte,
ya no se refiere a actos concretos, sino a una cadena de ellos
que componen una conducta o comportamiento.
De acuerdo a nuestro análisis - continúa - según
sea el derecho vulnerado habrá tres tipos de acoso.
El acoso sexual, que supondría una violación
al derecho a la intimidad; el acoso discriminatorio, que vulneraría
el derecho a la igualdad de trato y no discriminación;
y el llamado mobbing o acoso moral o psicológico, que
supondría una violación del derecho a la dignidad
del trabajador"
Se observa el grado de crueldad que han detectado los investigadores
de la talla de nuestro autor citado. "Mobbing, jefes
tóxicos, psicópatas organizacionales... son
términos que Iñaki Piñuel utiliza para
describir la situación actual en muchas empresas y
cómo afecta a la salud de sus trabajadores. El último
libro de este psicólogo especializado en el acoso moral
en el trabajo trata sobre el neomanagement, lo que él
define como la nueva dirección de empresa que sólo
busca resultados a corto plazo, sin tener en cuenta a quien
se deja por el camino".(www.mobbingopinion.net).
Si consideramos que el mobbing se caracteriza por acciones
permanente, continuas destinadas a la destrucción del
individuo en su constitución interna, debemos entender
con mediana claridad que quien tiene estos propósitos
es un individuo alejado de los conceptos ético y de
la conciencia del dolor ajeno, características típica
del psicópata, quien si bien diferencia los conceptos
del bien y el mal, las consecuencias le son indiferentes.
No se agobia ni le importan. "Heinz Leymann, psicólogo
alemán, llama a esta figura "Psicoterror"
y señala al respecto que el acoso psicológico
presenta como única intención la destrucción
psíquica de la víctima y en ningún caso
solucionar los problemas de la empresa, esto, ignorando a
la víctima, ordenándole trabajos imposibles,
negarle los propios de su profesión y separarle de
su entorno. Obra "El Mobbing,
Acoso Psicológico, La Plaga del Siglo XXI". Por
Vicente D´Oconot". (http//www.preventionworld.com).
El profesor e investigador Blackburn, ("Phycology")
ha desarrollado un enfoque interpersonal que derivó
en una tipología, la cual considera cuatro subtipos
de psicópatas:
1- Los "Psicópatas Primarios" (P: impulsivos,
agresivos, hostiles, extravertidos, confiados en sí
mismos, con bajo promedio de ansiedad). En este grupo se encuentran
predominantemente los narcisistas, histriónicos, y
antisociales.
2- Los "Psicópatas Secundarios" (S: hostiles,
impulsivos, agresivos, socialmente ansiosos, aislados socialmente,
malhumorados, con baja autoestima). Aquí se encuentran
antisociales, evitativos, esquizoides, dependientes y paranoides.
3- Los "Psicópatas Controlados" (C: defensivos,
controlados, sociables, no ansiosos). Este grupo muestra menores
puntajes de trastornos de personalidad.
4- Los "Psicópatas Inhibidos" (I: tímidos,
aislados, controlados, moderadamente ansiosos, con baja autoestima).
Aquí hay esquizoides, esquizotípicos y pasivo-agresivos,
pero muestran bajos puntajes en antisocialidad.
Lo anterior nos lleva nuevamente a escuchar al Profesor Iñaki
Piñuel, autoridad mundial en la materia que nos preocupa.
Dice: "Las víctimas de mobbing no son culpables
de lo que les pasa debido a ser una especie de "atractores
extraños" del mobbing. Por lo tanto el mito según
el cual las víctimas de mobbing serían personas
con "rasgos de dependencia, escasa asertividad, baja
autoestima, preocupación excesiva por la opinión
y aprobación de los demás, o paranoicos leves"
debe quedar de una vez desenmascarado por carecer de fundamentación
científica alguna".
Los problemas que se presentan en el acosado son consecuencia
directa de los malos tratos, humillaciones, desprecios y ataques
a su dignidad personal, aunque existe la tendencia de las
víctimas a preguntarse ¿qué hago mal?
Lo malo no está en ellos sino en la personalidad psicopática
del acosador.
El mismo Psicólogo y Profesor Piñuel y Zabala
nos enseña cuales son las estrategias o modos de actuar
del psicoterrorista, expresando que estos actos son la tendencia
general, pero pueden ser combinados, aplicar algunos más
que otros conforme al estado de la víctima y su personalidad
o conforme al grado de desarrollo alcanzado por las acciones
de mobbing, las que siempre van en aunmento en su reiteración
como en su contundencia. Veamos:
"-
asignarle objetivos o proyectos con plazos que se sabe inalcanzables
ó imposibles de realizar, con tareas que son manifiestamente
inacabables en ese tiempo.
-
Quitarle áreas de responsabilidad clave ofreciéndole
a cambio tareas rutinarias, sin interés, o incluso
ningún trabajo que realizar ("hasta que se aburra
y se vaya")
-
Ignorarle o excluirle, hablando sólo a una tercera
persona presente, simulando su no existencia o no presencia
física en la oficina o en reuniones a las que asiste
("cómo si fuera invisible").
-
Retener información crucial para su trabajo o manipularle
para inducirle a error en su desempeño laboral y acusarle
después de negligencia o faltas profesionales.
-
Extender por la empresa rumores maliciosos o calumniosos que
reducen su reputación, su imagen o profesionalidad.
-
Infravalorar o no valorar en absoluto el esfuerzo realizado
mediante la negación a reconocer el trabajo bien hecho
o la renuencia a evaluar periódicamente su trabajo.
-
Ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente
a otras personas o elementos ajenos a él como son :
la casualidad, la suerte, la situación del mercado,
etc...
-
Criticar contínuamente su trabajo, sus ideas, sus propuestas,
soluciones, etc...caricaturizándolas o parodiándolas.
-
Castigar duramente cualquier toma de decisión o iniciativa
personal en el desempeño del trabajo como una grave
falta al deber de obediencia debida a la jerarquía.
-
Gritar, chillar, avasallar, insultar al otro cuando está
solo o en presencia de otros.
-
Ridiculizar el trabajo, las ideas, los resultados obtenidos
ante los demás trabajadores".
- Animar a otros compañeros a participar en cualquiera
de las acciones anteriores por persuasión o coacción
o abusando de superioridad.
-
Invadir la privacidad del acosado interviniendo su correo,
teléfono, revisando sus documentos, armarios, cajones,
etc..., sustrayendo maliciosamente elementos clave para su
trabajo.
CONCLUSIÓN.
De lo anteriormente expresado podemos advertir que para realizar
en forma sistemática y continua esta serie de actos
de hostigamiento, la persona del acosador debe estar desequilibrada
mentalmente, dado que teniendo otras formas de despedir, trasladar
o sustituir al trabajador cumpliendo todos los derechos laborales
que corresponda, dada la circunstancia que en Chile no hay
propiedad del cargo o empleo, el individuo acosador disfruta
el dolor psicológico que causa. Es claramente observable
que las prácticas de acoso o mobbing se repiten día
a día, semana a semana, durante largo tiempo dejando
una evidencia nítida que la persona planifica, calcula,
observa, e incluso comenta los efectos de sus acciones, lo
que nos lleva a concluir que los deslinde éticos del
acosador son confusos, generalmente no existen y aunque tenga
conciencia del bien y del mal, sus acciones no le provocan
remordimiento alguno, pues, las limitaciones que toda persona
normal manifiesta en sus sentimiento de solidaridad, caridad
o arrepentimiento, en este individuo no existen o existen
en grado tal que no le afectan no le hacen variar su conducta.
Generalmente son personas que guardan en sus genes la mala
formación de la infancia, malos tratos y violencia,
abuso sexual en su niñez o malos recuerdos de sus padres,
sea por haber sufrido personalmente la violencia o por haber
vivido en un ambiente ingrato. Iñaki Piñuel
y Zabala es drástico al decir: "Sencillamente
no han aprendido a obrar de otro modo. Aún peor resulta
cuando además en la organización se asume de
manera global y errónea que éste es el mejor
modo de hacer frente a la creciente competitividad, la presión
de los costes, las demandas de los clientes, o la reducción
de los tiempos de respuesta al mercado. El management o la
habilidad para dirigir personas no es algo con lo que se nace,
sino una destreza laboral que ha de estudiarse, aprenderse,
y entrenarse. El ser nombrado jefe o directivo de un grupo
de trabajadores no produce de manera milagrosa la repentina
capacitación de éste como conductor de personas".
La importancia de este y otros documentos y notas, como lo
he comprobado por la correspondencia personal recibida, radica
en que en nuestro país se hace necesario señalar,
reiterar hasta el cansancio la idea que las víctimas
del acoso moral o mobbing sufren una etapa en que se auto
consideran culpables y asumen ese rol, cuando en verdad son
víctimas aunque en un comienzo no se percaten de ello.
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