NEUROSIS LABORAL.
Profesor M. S. Muñoz A.
USM-RBB, Concepción.-
El Decreto Supremo N° 73 de 7 de Marzo de 2006, dice
que es enfermedad profesional la:
"Neurosis causada por trabajos que expongan
al riesgo de tensión psíquica y que se compruebe
relación de causa a efecto con el trabajo."
CONCEPTO
"Llamamos neurosis laboral, al conjunto de frustraciones
morales y psicológicas, que fluyen (directa e indirectamente)
del nuevo capitalismo, como también de las políticas
utilizadas para enfrentar-dañar- las problemáticas
sociales. Tanto las fobias como los temores, surgen de la
flexibilidad laboral. La precarización de los puestos
de trabajo, y los bajos sueldos, traen como consecuencia,
un miedo neurótico a ser despedido o a no encontrar
empleo. Enfrentándose a un panorama difícil
y con consecuencias graves. Los desequilibrios conductuales
como las crisis de pánico, la depresión, el
estrés, son algunos ejemplos de las patologías
que se van acrecentando día a día, en la sociedad
chilena. Largas y agotadoras jornadas de trabajo provocan
un desgaste físico y psíquico innegable, ¡una
perogrullada!; sin embargo, de aquí surge justamente
una de las conclusiones más hipócritas e indecentes
de los defensores del modelo: "la flexibilidad laboral
tiene el único objetivo de aliviar el desgaste que
producen esas pesadas jornadas laborales, deseamos hacer que
su vida sea más humana y llevadera
".(Paulo
Navarrete V. Profesor de Filosofía
Instituto Profesional Diego Portales , Concepción )
Desde un punto de vista menos polémico podemos señalar
que NEURÓSIS LABORAL se puede comprender como el factor
o conjunto de factores relacionados con el trabajo, es decir,
a causa o con ocasión de las funciones laborales, que
impactan de tal modo en el organismo del trabajador, que son
capaces de provocar alteraciones somáticas o psíquicas
importantes y que afectan la integridad del trabajador, causando
incapacidad o muerte.
Estos factores pueden ser absolutamente externos, como sucede
claramente como respuesta al acoso moral prolongado, al hostigamientos
laboral o al estrés derivado de cargas laborales, al
que el trabajador no es capaz de dar respuestas, sea por razones
propias o derivadas del medio laboral.
En nuestro medio, la neurosis laboral adquiere con preferencia
el tratamiento de estrés considerado éste como
la consecuencias de factores psicosociológicos reinantes
en el ambiente laboral, de marcada toxicidad en las relaciones
de grupo, o derivadas de los excesos a que se encuentran sometidos
los trabajadores en relación a la recompensa por su
trabajo. Estos factores crean presiones de carácter
interno capaces de desestabilizar al individuo, provocándole
serias falencias que lo pueden llevar desde la incapacidad
leve hasta un final trágico y definitivo.
El D. S. 73 de 7 de Marzo del año 2006, mantiene el
propósito de hacer que estas enfermedades provenientes
de la neurosis laboral, sean reconocidas primero, y tratadas
luego en el marco de la Ley 16.744, es decir, como enfermedades
profesionales o derivadas directamente del trabajo, cuando
efectivamente tengan una relación directa, a causa,
o simplemente indirecta, con ocasión, de él.
Ello no es más que la actualización y el reconocimiento
que el ser humano trabajador sufre un deterioro o desgaste
en el cumplimiento de sus labores, las que se ven afectadas
en forma mayor cuando es en el interior de la propia empresa
donde los factores desencadenantes se agazapan en el exceso
de trabajo, malas remuneraciones o sencillamente malos tratos
o acoso moral. Se trata, entonces, del reconocimiento legal
de una situación que hace carne en casi la mitad de
los trabajadores chilenos, al menos reconocidamente en un
tercio o más de ellos.
Todos nosotros somos trabajadores en distintas actividades
y por distintos medios. Preguntémonos ¿sería
un trabajo feliz si la remuneración es escasa y avara;
si las exigencias son cada día mayores respecto a los
niveles de producción y, si en ese entorno, somos maltratados,
humillados y no se nos reconocen nuestro derechos fundamentales.
Evidentemente no seriamos felices ni nos encontraríamos
satisfechos.
El trabajo fue concebido como fuente de vida y gracia, no
como elemento de tortura y fuente inagotable de enriquecimiento
de terceros a costas de la vida o salud de otros, los trabajadores.
ALGUNAS
CAUSAS.
Muchas de las causas de neurosis laboral dicen relación
con la propia empresa: trabajos de gran dificultad sin que
los trabajadores hayan sido capacitados eficientemente; gran
responsabilidad acumulada sobre los trabajadores; cambios
repentinos de labores o de herramientas o técnicas,
etc.
En este aspecto también hay que considerar la mala
dirección o falta de liderazgo; promociones injustas;
acoso moral y otras que derivan directamente de la mala organización
empresarial.
El ambiente laboral negativo e inadecuado también es
causa de neurosis laboral.
He aquí un elemento muy descuidado en la mayoría
de las empresas chilenas recargadas de trabajo burocrático,
con una dirección aislada de quienes realmente producen
la riqueza, es decir, los trabajadores, sin planificación
eficiente y sin estudio previo de las tareas a realizar. Asimismo,
las relaciones laborales en permanente conflicto de autoridad
en que la supervisión no es de carácter técnico
ni pedagógico, sino meramente punitiva lo que lleva
a intoxicar el ambiente de trabajo y al elemento humano, siempre
en permanente roce.
CONSECUENCIAS
REALES PARA LOS TRABAJADORES.
La dualidad humana de soma y psíquis conforman una
unidad inseparable y absolutamente necesaria, para que el
individuo de respuesta en calidad de ser humano al medio y
a las relaciones interpersonales. Agraviándose cualquiera
de estos elementos funda1mentales, el trabajador deja automáticamente
de cumplir a satisfacción sus cometidos y las posibilidades
de error o fallas aumenta enormemente, con las consecuencias
para la empresa y para la salud de cada unos de sus trabajadores.
La NEUROSIS LABORAL provoca, entre otras, alguna de estas
siguientes enfermedades o condiciones en la salud del enfermo.
Veamos:
Dispepsia, Gastritis, Ansiedad, Accidentes, Frustración,
Insomnio, Colitis Nerviosa, Migraña, Depresión,
Agresividad, Disfunción Familiar, Neurosis de Angustia,
Trastornos Sexuales, Disfunción Laboral, Hipertensión
Arterial, Infarto al Miocardio, Adicciones, Trombosis Cerebral,
Conductas antisociales, Psicosis Severas.
ACTITUD
EMPRESARIAL.
Las empresas en Chile son fieles al concepto de las Universidad
de Chicago. No son instituciones de caridad, mutuales de ayuda
ni instituciones solidarias. Son una máquina de hacer
ganancias, maximizar utilidades y ocupar en ello el menor
tiempo posible con el mínimo de costos.
Resulta evidente que en esta concepción hay una desarmonía
abismal con la concepción social de la empresa en la
que se reconoce al trabajador como elemento fundamental, creador,
imaginativo y dueño de la capacidad de trabajo y del
tiempo necesario para producir bienes y servicios destinados
a satisfacer necesidades de la sociedad. Al trabajador le
interesa una mejor remuneración, a la empresa le interesa
la esclavitud; al trabajador le interesa un ambiente decente
de trabajo, a la empresa no le interesa invertir en asuntos
adicionales; al trabajador le interesa un trabajo que le permita
contribuir al desarrollo de su familia y al bienestar y seguridad
de su hogar, a la empresa le interesan trabajadores ciento
por ciento durante las 24 hrs.; al trabajador le interesa
seguridad laboral; a la empresa flexibilidad laboral; al trabajador
le interesa reconocimiento de su aporte, a la empresa le interesa
ignoirar al trabajador al momento de contar sus utilidades.
En fin, no existe y hoy en Chile los empresarios se niegan
a que exista una mayor armonía entre los intereses
de los trabajadores y las empresas.
Resulta horroroso observar como los empresarios eluden sus
cargas previsionales, de seguridad y de higiene. En ello cuentan
con la anuencia de las mutuales, quienes hacen la vista gorda
cuando los empresarios eluden denunciar los accidentes laborales.
La Superintendencia de Mutuales siempre se encuentra alejada
del "mundanal ruído" y no es capaz de apreciar
la distorsión que las mutuales hacen respecto de los
fines que juraron cumplir al ser creadas. ¿Cuántos
de nuestros lectores no han sufrido el martirio de ver rechazada
una licencia médica?
Evidentemente hay una ineficacia en materia de Seguridad Social
en que el Estado de Chile no ha metido la nariz, si lo hiciera
exclamaría como Hamlet:
"Algo huele mal en Dinamarca"
CONCLUSIÓN.-
La realidad actual de la política de seguridad Social
chilena obliga al Estado a poner un atajo a los excesos de
las empresas respecto a la vida y salud de los trabajadores.
La autoridad no debe olvidar que por mandato de la Carta Magna
vigente, tiene la obligación de resguardar los derechos
constitucionales de cada habitante de esta Nación y
ocurre que en el aspecto en que más se necesita hay
un estado de relajación que los malos empresarios suelen
aprovechar a fin de eludir su compromiso con los trabajadores
y las disposiciones que así lo ordenan. Como se ha
visto con motivo de las fiestas recientes de final de año,
los empresarios se burlan de la normativa legal. No hacemos
cargo al Gobierno, sino al Estado en su conjunto, en la visión
país que se tiene para sustentar un desarrollo que
se basa en la desgracia de los más necesitados, a quienes
el derecho y la justicia tienden a olvidar en calidad de personas
y en sus bienes jurídicos.
Lo que sostenemos no es más que una razonable posición
de equidad y justicia y por ello, no es necesario mayor claridad,
pues, los hechos cotidianos advertidos por todos, forman parte
de estos fundamentos.
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