de
Lydia Guevara Ramírez
Cuando incursionamos en el análisis
del tema de la violencia nos asaltan dudas siempre que debemos
llegar a una definición que por demás ha sido
ya acuñada por una Organización Internacional
reconocida como la Organización Mundial de la Salud
que en sus informes anuales mantiene la dada hace varios
años y que a continuación señalamos:
La violencia es definida por la Organización
Mundial de la Salud como "el uso deliberado de la fuerza
física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que
cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones,
muerte, daños psicológicos, trastornos del
desarrollo o privaciones".
Esta definición es tan abarcadora
que no deja mucho a la imaginación. Incluye todas
las manifestaciones posibles de la violencia, desde la colectiva,
hasta la individual, desde la global institucional, hasta
la internacional, pero siempre, la que deriva de las acciones
humanas, ya que la violencia producida por los animales
no es el objeto de este trabajo.
Ya es suficiente con la acción personal
para dedicarnos a las fuerzas de la naturaleza , lo que
nos traería demasiado tiempo para las reflexiones.
Hace aproximadamente 3 años comenzamos
a investigar en el tema de la violencia. Nos sedujo el hecho
de la poca cantidad de personas dedicadas a dotar de un
fundamento científico la existencia de la violencia
y las formas de luchar contra ella, a partir del convencimiento,
la prevención y las políticas nacionales e
internacionales para solucionar los males que provocan los
brotes de violencia en el mundo.
Muchos han hablado de esta pandemia. Es
tan vieja como la propia humanidad, desde que el hombre
es hombre y sobre todo, desde que unos decidieron gobernar,
seducir a otros y levantarse por encima del resto, se iniciaron
actos de violencia inimaginable.
Ahora se habla de conmociones y sin embargo
muchos han olvidado la Santa Inquisición, las religiones
que provocaban ofrendas humanas a los dioses, privando de
la vida a los seres humanos, el fascismo, las bombas atómicas,
el exterminio masivo de seres humanos, las torturas y actos
inhumanos contra poblaciones enteras. El genocidio, la esterilización
masiva, las guerras, son reflejo de las conductas humanas.
En la cuarta ola de las revoluciones industriales,
con el desarrollo acelerado de la informática y las
técnicas de las comunicaciones, han surgido formas
sutiles de violencia a través de Internet, como los
suicidios acompañados, los homicidios para satisfacer
apetencias sexuales de monstruos pedófilos y xenófobos,
racistas y las mayores aberraciones humanas.
La nueva doctrina de defensa de los Estados
Unidos que han extendido sus fronteras hasta territorios
que no les pertenecen ni ponen en peligro sus fronteras,
han aumentado las manifestaciones hegemónicas imperiales
de la violencia. Bajo el manto de la lucha contra el terrorismo,
el narcotráfico y por la paz, se lleva a cabo la
guerra, se asesina y oprime, se priva a la humanidad de
un futuro. El gran filósofo de la guerra, el alemán
Clausewitch, insistía que la política es el
uso de la fuerza por otros medios, daba una teoría
de la guerra muy interesante y que ha sido analizada por
otros filósofos, o recordemos al Benemérito
de las Américas, Benito Juárez, cuando decía
que el "Respeto al derecho ajeno es la paz", para
comprender, que hasta que no cese la Filosofía del
despojo, no cesará la Filosofía de la Guerra,
parafraseando al compañero Fidel diríamos
"cese la filosofía del despojo para que cese
la filosofía de la guerra".
El hambre, la miseria, la desnutrición,
el trabajo infantil, el abuso sexual, la pedofilia, el tráfico
de personas, la prostitución, son actos de violencia
a los que asistimos día a día y que muchos
contemplan sin siquiera sonrojarse, con la naturalidad de
los hechos, que por su cotidianidad, ya no molestan ni preocupan.
La humanidad estará a punto de desaparecer
en este milenio si no se toman medidas para evitar que los
hombres del futuro sean hombres de guerra y no de paz, hombres
de guerra y no de trabajo, investigación, hombres
del pasado y no del futuro.
LA VIOLENCIA Y LAS POLITICAS NEOLIBERALES
Los hechos que ocurren en un país,
en un territorio cualquiera, repercuten en segundos en el
resto de los países y a veces amplificado necesaria
o innecesariamente en dependencia de los medios de difusión
y de la notoriedad que le quieran atribuir.
Desde el 11 de septiembre del 2001 la humanidad
cambió pero no podemos decir si para bien o para
mal. Consideramos que los hechos ocurridos a partir de esta
fechan han sido más negativos que positivos.
El poder hegemónico que se han atribuido
los Estados Unidos en la lucha contra el terrorismo, acompañado
por seguidores, a veces voluntaria y otras involuntariamente,
o por lo que antes indicamos, en cuanto a la dificultad
de vivir aislados, ha ocasionado un daño irremediable
al mundo del trabajo, al mundo de los trabajadores, a sus
familias, a todos los seres humanos, ya que estamos obligados
a aceptar sus designios y sus decisiones sin cuestionamientos,
aunque de sus resultados se deriven graves consecuencias
cuya repercusión aún no ha sido comprobada
del todo.
La lucha contra el terrorismo no debería
comenzar a partir del 11 de septiembre. Hay hechos de terrorismo
anteriores en la humanidad que sin embargo no han sido recordados
como tales, desde el exterminio en masa de los judíos
por la Alemania nazi y el desencadenamiento de la Segunda
Guerra Mundial que costó solamente a la antigua URSS
20 millones de muertos. A la vuelta de la historia, los
antiguos perseguidos y sometidos al exterminio en los campos
de concentración utilizan los instrumentos del terrorismo
contra el pueblo palestino.
¿Acaso las bombas atómicas
lanzadas en Hiroshima y Nagasaki al término de la
segunda guerra mundial no fueron un acto de terrorismo?
Ah! La diferencia es que se concebía como una medida
de garantía del fin de la guerra y no la devastación
y destrucción de dos ciudades que todavía
hoy tiene sus consecuencias en la población japonesa.
O que decir de la invasión y ocupación
de Vietnam que contó con ataques terroristas y el
uso de armas químicas en un gran laboratorio humano
durante más de 10 años. O la intención
de exterminar una nacionalidad completa en Kampuchea. El
genocidio es pariente cercano del terrorismo, no están
muy alejadas las intenciones que se persiguen con ellas,
unas veces cometido por una potencia, otras veces por personas
aisladas, por grupos, con pretextos diferentes, incluso
llegando al autoexterminio por convicciones religiosas.
Ejemplos sobran antes del 11 de septiembre
del 2001, pero ninguno de ellos había sido ejecutado
en el territorio del poder hegemónico imperial norteamericano.
Y esta violencia colectiva que nos hace vivir en un eterno
sobresalto por las respuestas que provoca, hace vivir a
la humanidad en un eterno sobresalto del próximo
golpe y las injusticias que se cometerán contra población
inocente.
La violencia es definida por la Organización
Mundial de la Salud como "el uso deliberado de la fuerza
física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que
cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones,
muerte, daños psicológicos, trastornos del
desarrollo o privaciones".
La definición comprende tanto la
violencia interpersonal como el comportamiento suicida y
los conflictos armados. Cubre también una amplia
gama de actos que van más allá del acto físico
para incluir las amenazas e intimidaciones. Además
de la muerte y las lesiones, la definición abarca
igualmente innumerables consecuencias del comportamiento
violento, a menudo menos notorias, como los daños
psíquicos, privaciones y deficiencias del desarrollo
que comprometen el bienestar de los individuos, las familias
y las comunidades.
Siguiendo la definición nos convencemos
de que la violencia puede ser lo mismo ejercida contra una
población entera como acontece hoy en Irak, o contra
grupos o personas, como sucede con la violencia racista
y xenofóbica contra los migrantes, la violencia doméstica,
fundamentalmente contra las mujeres, los niños y
los discapacitados, la comunitaria, la juvenil producto
del uso de las armas de fuego que se comercializan como
artículos de primera necesidad y las drogas, la escolar,
la religiosa por convicciones de esa índole que hace
que grupos enteros se autoflagelen o se inmolen incluso
en un grave acto de suicidio colectivo contra lo más
preciado que tiene el hombre, su propia vida y la de otros
miembros de su familia, su grupo y su comunidad, hasta llegar
a la violencia en el mundo del trabajo.
¿Pero no se puede considerar también
ejercicio de la violencia la que cometen los gobiernos contra
sus jóvenes, las mujeres, las poblaciones enteras
al negarles el derecho al desarrollo, a la vida, cuando
les cierran todas las oportunidades de sobrevivir y los
empujan a un mundo violento, sin protección, sin
justicia social, en fin, sin futuro?.
Alguien se ha puesto a meditar lo que significa
que diariamente exploten 10 Torres Gemelas en cantidad de
niños que mueren por enfermedades curables?
La violencia en el trabajo se define de
variadas formas , no existen criterios únicos y podríamos
comprobar algunas de ellas a continuación:
"Cuando falta el diálogo para
desarrollar las relaciones en una forma positiva, las relaciones
entre los actores sociales, incluyendo clientes y público
se deterioran y se afectan los objetivos encaminados a lograr
un trabajo eficiente y alcanzar productividad".
"Cualquier tipo de comportamiento
agresivo o insultante susceptible de causar un daño
o molestias físicas o psicológicas a sus víctimas,
ya sean estos objetivos intencionados o testigos inocentes
involucrados de forma no personal o accidental en los incidentes".
"Violencia interpersonal mortal o
no, cuando una persona hace uso de la fuerza física
o de otros medios con la intención de causar daños,
lesiones o la muerte a otra persona".
LA VIOLENCIA EN EL LUGAR DE TRABAJO
"Comportamientos de individuos que amenazan, intentan
infligir o infligen un daño físico a otros
de forma intencionada".
"Incidentes en los cuales las personas son víctimas
de abuso, maltratos o asaltos en circunstancias relacionadas
con su trabajo, incluyendo un reto explícito o implícito
a su seguridad, bienestar y salud".
"Violencia es el uso abusivo o injusto del poder así
como el uso de la fuerza que culmina en sufrimientos, tortura,
tratos degradantes e incluso la muerte"
"Es la conducta repetitiva, con efecto acumulativo,
que puede llegar a una forma severa de violencia como el
acoso sexual, la intimidación, el abuso y el acoso
moral"
Convierte un ambiente previamente benigno en un campo hostil,
peligroso y nocivo. No es un problema episódico creado
por personas sino es un hecho complejo influido por factores
sociales, económicos, organizacionales y culturales.
Por tanto, hay que entender la naturaleza de la violencia
en el trabajo y buscar las vías para prevenirla en
el futuro.
Llegamos entonces al entendimiento que
se trata de un acto contra el ejercicio de la dignidad y
la integridad moral de la persona. Por tanto, atenta contra
los derechos fundamentales del hombre reconocidos en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos de
1948, otros Pactos y Declaraciones Internacionales, la Constitución
de la República y otras leyes. La dignidad e igualdad
de los trabajadores en el puesto de trabajo es el bien protegido
.
Como nudo fundamental de este trabajo nos
centramos en la violencia ejercida tanto por conductas perversas,
por actitudes enfermizas, anómalas, como por el uso
de la fuerza física, el consumo de drogas, otros
alucinógenos, el alcoholismo, como por el desmedido
uso de las armas de fuego y armas blancas hasta el descontrolado
uso arbitrario y prepotente del poder, lo que me posibilita
analizar algunas reflexiones que considero oportunas para
un debate.
La primera consiste en desentrañar
la influencia de las políticas neoliberales en el
mundo del trabajo que causan un crecimiento de la violencia
tanto física como psicológica con sus consecuencias
nocivas para el desarrollo de la vida familiar del trabajador.
La violencia en el trabajo es un fenómeno
antiguo, reconocido desde siempre en las relaciones sociales,
pero en la actualidad se ha producido un aumento de los
casos de violencia en general, lo que puede ser el resultado
de una situación socio-económica en los países,
diferenciando obligatoriamente las causas que la generan
en el mundo desarrollado y en el mundo en desarrollo porque
son otros los males que aquejan y enturbian las relaciones
sociales.
La marginalidad, la migración, el
desempleo, la precariedad de la vida, la criminalidad, el
aumento de la drogadicción, del alcoholismo y otros
fenómenos propios de la decadencia humana y provocados
por un enfoque neoliberal hacia la sociedad, la privatización
de los servicios fundamentales y la ausencia de recursos
para acudir a ellos, la exclusión social, hacen que
aumente la violencia en general y en el trabajo también.
La organización del trabajo y el
medio ambiente laboral pueden aportar elementos importantes
para hallar las causas y las soluciones, la participación
de los trabajadores y sus representantes es crucial para
identificar el problema y para implementar las soluciones,
los niveles de gestión y administración de
los trabajadores no deben ser subestimados. Puede no existir
una fórmula única ya que cada puesto de trabajo
tiene una situación individual a considerar por lo
que se hace necesario revisar las políticas y programas
para reaccionar ante un cambio de circunstancias.
Es tan fuerte la interacción de
la situación social con la individual que la Agencia
Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo refleja
que 40 millones de empleados están afectados de estrés
laboral actualmente en la Unión Europea. ¿Cuántos
habrá en América Latina? ¿Tendrá
la misma incidencia el estrés y los factores estresantes
en el trabajo o habrá otras prioridades más
urgentes que en lugar de estrés provocan violencia?
Los niveles elevados de estrés laboral
pueden precipitar comportamientos violentos y, a su vez,
la violencia en el lugar de trabajo puede ser un importante
factor de estrés. Los determinantes del estrés
laboral son bien conocidos como Factores psicosociales y
de organización. El denominador común es la
devaluación del individuo o del trabajo que desempeña,
lo que provoca fatiga, frustración y rabia hacia
los directivos y compañeros, a quienes se estima
desconsiderados, injustos e insultantes .
Respondiendo a la pregunta de las prioridades, podemos señalar
que para la América Latina otras son las urgencias
a las que debe atender, como flagelos neoliberales en el
siglo XXI que generan actos de violencia y a continuación
los explicamos:
· la creciente ola de privatizaciones,
tanto del sector empresarial productivo, poniendo en manos
privadas lo que en su momento constituyó incluso
sector público estratégico ( la energía,
el petróleo, otras industrias de algunos países)
como de los servicios esenciales, cuales son la salud, la
seguridad social, la educación, el agua, la electricidad,
entre otros, privando el acceso a millones de personas.
Esto provoca la urgencia de tener o mantener una fuente
permanente y segura de ingresos suficientes en cantidad
de dinero para afrontar los gastos de vivienda, educación,
alimentación, vestuario y otros.
· El cierre de pequeñas y medianas empresas
por quiebra ante la potente inversión foránea
de los grandes capitales procedente de las transnacionales
más poderosas que en lugar de generar empleos, contradictoriamente
provocan desempleo en la cadena mundial de la transnacionalización
del empleo, con su cuota de exclusión social y miseria,
así como de la fuga de cerebros junto al robo de
especialistas para sus casas matrices. Pero la fuga de cerebros
influye sobre la migración de la fuerza de trabajo
y coadyuva al tráfico ilegal de personas mediante
el fructífero y lucrativo negocio de los comerciantes
de personas que "garantizan" el paso por la frontera
o la entrada "cuasi legal" que posteriormente
descubren las fuerzas de inmigración, devolviendo
a los ilusos y soñadores a sus territorios de origen.
Entonces la migración viene provocada tanto por la
falta de empleos como por la propaganda del "American
way of life" donde Ud. puede convertirse en millonario
con su esfuerzo personal ¡Qué eufemismo!
· El crecimiento de la informalidad generada por
el desempleo , el cero crecimiento económico que
apoya ilegales formas de crear empleos, a través
de la simulación de una relación laboral,
la subcontratación, las agencias privadas de empleo,
la tercerización, el empleo parcial con salarios
más bajos en correspondencia con las horas de trabajo.
La informalidad convoca a la explotación del trabajo
de mujeres y niños, de personas con necesidad de
una especial protección social por discapacidades,
como por su avanzada edad o su truncada niñez de
juegos y estudios. Los mal llamados niños de la calle
son realmente hijos de la marginalidad, la exclusión
social, la desregulación, la precariedad en el empleo,
las privatizaciones que dan riquezas a pocos y miseria a
muchos, cuyas necesidades esenciales siguen esperando por
un futuro que no llegará.
· La explotación sexual pasa a ser una forma
de empleo para aquellas y aquellos que son obligados al
ejercicio de la prostitución desde la niñez
hasta la muerte temprana provocada por los abusos a que
son sometidos, así como por el círculo vicioso
de la droga y el alcohol. Con sus menguados ingresos llevan
a su núcleo familiar algo para sobrevivir y tienen
determinado grado de aceptación entre los que estiman
que no debe proscribirse el trabajo infantil como ayuda
familiar. De esta forma enfrentan a los Estados con las
ilegales y peores formas de trabajo infantil.
Regresamos al principio de nuestros razonamientos.
Las causas que provocan la violencia están dadas
en el discurso neoliberal que ha comprometido el desarrollo
de la región y que de continuar podrá provocar
explosiones sociales de magnitudes incalculables.
TIPOS DE VIOLENCIA
La violencia tiene manifestaciones impresionantes,
que se pueden obtener por varias vías:
Por el nivel del que la comete:
- al nivel internacional
- al nivel nacional
- al nivel interestatal
- al nivel supranacional
- al interior del país y de cualquier territorio
Por el motivo que la provoca:
- conflagraciones mundiales
- guerras de alta y baja intensidad
- otros conflictos armados
- hegemonismo
- lucha contra el terrorismo y el narcotráfico
- prepotencia y uso abusivo del poder
- factores psico-sociales
- factores organizacionales empresariales
Por los sujetos que la provocan:
- los propios Estados
- dirigentes de Estado
- otros actores internacionales como las Organizaciones
Internacionales
- dirigentes de Empresas
- las transnacionales
- los particulares
Por el acto que le da origen:
- uso de la fuerza física
- uso del poder
- discriminación por diferentes motivos
- miedo insuperable
- error en los actos
- impunidad en las actuaciones
Por los sujetos en los que recae
- hombres y mujeres adultos
- niños y niñas
- adolescentes y jóvenes
- personas discapacitadas
- trabajadores
- estudiantes
- ancianos y ancianas
- personas jurídicas y naturales
- emigrantes
- religiosos
- personas con orientación sexual diferente
Por el tipo de violencia
- violencia física
- violencia psicológica
Por la causa
- mala o deficiente organización
social
- riesgos psico-sociales
- necesidad de abaratar costos, reduciendo personal
- flexibilización, desregulación y precarización
del trabajo
- desempleo
- privatizaciones
- globalización neoliberal
Por la propia manifestación
- violencia doméstica
- violencia familiar
- violencia de género
- violencia escolar o bullying
- acoso moral o laboral
- acoso sexual
- violencia grupal o comunitaria
- violencia en las organizaciones y grupos de poder
Por el bien que ataca
- la vida
- la integridad física
- la integridad moral
- la dignidad, la honra, el honor y la propia imagen
- la salud mental
Por las relaciones que daña:
- relaciones de pareja
- relaciones laborales
- relaciones estudiantiles
- relaciones paterno - filiales
- relaciones amistosas
- relaciones institucionales
- relaciones estatales
- relaciones gubernamentales
- relaciones internacionales
ENFOQUE JURIDICO Y MULTIDISCIPLINARIO
Estamos en presencia de un estudio multidisciplinario
y complejo, en el cual intervienen médicos, psicólogos,
sociólogos, antropólogos, juristas, economistas,
filósofos, políticos, en fin, las más
variadas disciplinas del saber.
Surge cuando falta la comunicación,
cuando no existe negociación, cuando en las relaciones
que se establecen entre las partes, una interviene con el
poder y la otra se subordina por existir una relación
de dependencia.
En América Latina cuando de violencia
en el trabajo se trata, pocos reconocen el acoso laboral
como parte de ella y solamente reaccionan cuando se trata
de la violencia física y el acoso sexual, pues son
mucho más identificables por sus causas, rasgos y
consecuencias y además tienen reconocimiento legal
por su inclusión como figuras penales en los Códigos
y demás leyes penales de los países.
Independientemente del nombre que se le
de, los actos contrarios a la libre expresión de
la voluntad en las relaciones sexuales, la intimidación
de que es objeto una persona por otra con connotación
sexual o que use como fundamento el chantaje sexual, el
abuso de autoridad para alcanzar el fin de dominar a la
víctima y someterla a su voluntad, llegan a ser de
público conocimiento y se logra identificarlos con
mayor o menor seguridad. La violencia física deja
huellas visibles, las pruebas están a la mano, se
les toma de inmediato y por tanto, por el solo hecho de
las lesiones que deja en la víctima puede sancionarse
al infractor.
Pero la violencia psicológica que
estamos estudiando, que tiene tantas variadas manifestaciones
que van desde el silencio deliberado, hasta el maltrato
de palabra, con gestos y acciones que humillan la dignidad
de la persona, que requieren de un tiempo dado para que
se comporte como tal y para que deje huellas en la salud
mental o física de la persona sometida a la misma,
en América Latina no es la regla sino la excepción
tan pero tan excepcional que por eso ha sido objeto de estudio
principalmente por investigadores aislados, más que
por mandato estatal, lo que reafirma la norma y no es la
excepción. Se trata de un tema que merece atención
por parte de los gobiernos, sin embargo las iniciativas
de estudio surgen fundamentalmente de la Oposición
o de los Parlamentos.
La definición hallada en la legislación
vigente en algunos países, en Códigos de Conducta
y en proyectos legislativos, responde al estadio de desarrollo
de este tema, o de factores culturales, idiosincrasia regional
u otros. Puede utilizarse alguna expresión de alguna
ley vigente para argumentar los planteamientos, pero desdichadamente
poco se ha avanzado en la región, dando a entender
que aún el Gigante duerme y no ha reaccionado a la
realidad.
Respetando la verdad histórica,
el derecho es posterior al hecho que va a normar. O mejor
dicho, no el derecho, sino la legislación, la norma
jurídica que debe adoptar el Estado para regular
los actos de los hombres. Pero además no puede estar
ni por encima ni por debajo del orden social alcanzado,
de lo contrario no cumple con su cometido ni su destino.
Por tal motivo, si la conciencia social no ha asimilado
aún en América Latina que el acoso laboral
en el trabajo es un hecho y que debe ser erradicado a través
de las acciones materiales y legales, seguiremos asistiendo
a la lenta destrucción física y mental de
parte de nuestra fuerza de trabajo por la inconsciencia
de algunos y por el acomodamiento de otros que esperan a
tener todas las condiciones creadas para la adopción
de reglamentaciones.
El panorama se complica por la influencia
del neoliberalismo en la economía, de lo cual hemos
ya tratado, pero no por ello, imposible de seguir recalcando
en la responsabilidad que asumen los gobiernos ante estas
circunstancias. Las recetas neoliberales impuestas por los
organismos financieros internacionales a los países
de la región para obtener migajas con vistas a la
restauración de un orden anterior, muy difícil
de alcanzar en la actualidad, sobre todo con las amenazas
de una integración, más desintegradora que
con ánimo de unir y colaborar, cual es el proyecto
ALCA o sus variantes de TLC bilaterales para romper el bloque
negociador de los países, imponen a los gobiernos
que apliquen políticas de privatización de
sectores otrora estatales "para ganar en eficiencia"
y con ello en resultados económicos positivos.
Pero ese crecimiento del sector privado
no ha sido ciento por ciento a favor del empresariado nacional,
sino a la entrada del capital transnacional que reporta
cuantiosos beneficios a sus casas matrices y no en realidad
a la maltrecha economía de muchos de estos países.
Por tanto la deuda externa crece, el servicio de la deuda
es cada vez mayor, impagable a pesar de los millones que
se han pagado por los intereses y con tal endeudamiento
no puede realmente recuperarse ni crecer ninguna economía
nacional.
El Estado es el formal espectador, no participa
en la actividad productiva y el derecho es el fiel exponente
de lo que en el orden público económico se
observa, cada día se desregulariza más, el
pacto social adquiere protagonismo especial por encima de
la necesaria ley general, considerándose que las
particularidades deben ser regidas por las normas locales,
empresariales en el entendido de "un traje a la medida".
Pero donde el movimiento sindical es débil o no está
involucrado en la defensa de los intereses de los trabajadores,
se hace cada vez más irrespirable el clima de entreguismo
y de favoritismo hacia determinados segmentos de la clase
trabajadora.
Así las cosas, el orden público
económico, no debe prevalecer aún por encima
de un orden público social casi inexistente o incapaz
de imponerse ante las situaciones de desprotección
no sólo de los trabajadores, sino de toda la población
de bajos ingresos y que se resiente cada vez más
por la exclusión social.
Su calidad de vida baja, esa calidad de
vida que no solamente se refiere a indicadores de salud,
educación, vivienda, vestuario, electricidad, empleo
y agua potable por ejemplo, sino que nosotros le incluimos
la subjetividad dada por el sentido de participación,
el libre acceso a todos los servicios y recursos disponibles.
Es también respeto a los derechos humanos, la interacción
entre los derechos y deberes de los ciudadanos y del Estado.
A continuaciones aportamos información
que nos permite identificar el estado de la calidad de vida
en América Latina:
La calidad de vida en América Latina
.
Sólo el 70 % tiene acceso a los servicios de salud
en el caso de los que viven en las ciudades porque los de
las zonas rurales es del 42 %.El 21 % no tiene acceso al
agua potable.El 41 % carece de servicios de saneamiento.El
número de habitantes por médico es 2.6 veces
superior al de los países desarrollados.La grave
situación de la vivienda ha condicionado el surgimiento
de barrios marginales.El desempleo era del 8.4% en 1998,
del 9% en 1999 y ya en el 2002 es del 9.5%.El 57% de los
trabajadores labra en el sector informal de la economía.El
seguro de desempleo es casi inexistente. Se ha privatizado
el seguro social
Estado de la salud de la población
de América Latina . (1990-2000)
La esperanza de vida al nacer no pasa de los 68 años
como promedio.La mortalidad infantil es de 55 por cada mil
nacidos vivos 6 veces superior a la de los países
desarrollados.La mortalidad de menores de 5 años
asciende a 72 por 100 000 .La mortalidad materna es de más
de 110 por cada 100 000 nacimientos.
Los servicios educacionales en América
Latina.
En pleno Tercer Milenio el 15,3 % de la población
adulta es analfabeta.En 1985 9 000 000 de niños entre
6 y 11 años no asisten a la escuela.19 000 000 de
jóvenes de 12 - 17 años se encuentran en la
misma situación.La deserción escolar es del
40 % antes de culminar el 4to grado de la enseñanza
primaria.El 11 % de los alumnos repite mas de un grado.De
cada 100 niños que matriculan la escuela primaria
56 no la culminan y se incorporan al mercado de trabajo
fundamentalmente al informal. Hay mas de 20 millones de
niños sin hogar deambulando por las calles.
Alrededor del 60 % de sus habitantes se
encuentran entre la pobreza y la indigencia en tanto el
5 % de la población absorbe prácticamente
el 50 % del ingreso
El abismo entre ricos y pobres, según
Noan Chomsky se mide en términos del desarrollo humano,
ya que mientras más de mil millones carecen de acceso
a los bienes requeridos por las necesidades básicas
del consumo, el 20% más rico de la población
mundial efectúa más de los 4/5 de los gastos
totales del consumo privado.
En América Latina existen casi 100
millones de indigentes, o de personas en la extrema pobreza.
Los países desarrollados tampoco han escapado al
neoliberalismo y cuentan con 37 millones de desempleados,
200 millones no arriban siquiera a los 60 años.
Según estimados de la OIT hay en
el mundo 150 millones de desempleados absolutos y otros
muchos millones se ganan la vida con un trabajo ocasional,
por cuenta propia muy poco productivo o al amparo de otras
formas de subempleo y con un crecimiento incesante del sector
no estructurado, con trabajos de poca calidad y mal remunerado,
quedando excluidos de las estadísticas.
Y si nos referimos a la situación
del mundo subdesarrollado podemos señalar que el
41% de la población en edad laboral se encuentra
desempleada o subempleada y unos 300 millones de personas
dependen del sector informal sin seguridad social ni derechos
en caso de invalidez o ante otras contingencias que disminuyan
su capacidad laboral. Se considera que uno 80 millones de
niños se ven obligados a trabajar, siendo económicamente
activos hasta el 25% de los niños menores de 15 años
en algunos países.
Existe un conjunto de factores que desde
el medio ambiente agraden al hombre o influyen sobre él,
positiva o negativamente en su accionar como ser biopsico-social.
Nos referimos a los que tienen acción
positiva como son la educación general, la salud,
la seguridad social, la vivienda decorosa, el agua potable,
la electrificación de la vivienda, otros servicios
esenciales, la tecnología, el medio ambiente sustentable,
el empleo productivo y remunerador y otras son las acciones
negativas ente las cuales destacamos la violencia en todas
sus manifestaciones, los desequilibrios en el desarrollo,
la desregulación y la política de privatización.
Por eso, aquel que quiera llegar a conclusiones sin fundamentarlas
en el derecho y la economía no tendrá resultado,
porque la vida se debate entre dos realidades, el orden
público económico y el socio-jurídico.
Nótese que situación enfrentamos ahora en
que el fenómeno existe, pero el derecho no lo tutela
en una norma y por eso asistimos a la impunidad de los agresores,
que no son transgresores de la ley porque no existe, aunque
sí de un orden fijado entre los seres humanos.
Si el derecho, como decía Marx, es la voluntad de
la clase dominante erigida en ley, hagamos entonces que
esa clase dominante se vea obligada a adoptar la norma jurídica
en que se determine que hay violencia psicológica
cuando hay un uso ilimitado, abusivo, ilegal e ilegítimo
de un poder legítimamente conferido a la administración
como potestad de mando y que cuando se abusa y se llegan
a las aberraciones de intimidación, maltrato, acoso,
humillación, contra aquellos derechos "inespecíficos"
porque son invisibles, inmateriales, estamos en presencia
tanto del desconocimiento, como del irrespeto de los derechos
humanos.
Reitero, que a falta de norma hay principios y que los principios
generalmente aceptables de no discriminación, igualdad
de trato y oportunidades, respeto a la dignidad, son derechos
humanos y que la violencia psicológica también
por el derecho tiene un contexto multidisciplinar, porque
lo mismo puede verse por el derecho penal, el civil, el
administrativo, el constitucional y el laboral.
Incluso podemos llegar a la siguiente manifestación
de hechos que posibilitan el reconocimiento de la necesidad
de afrontar el acoso en el trabajo.
1. Existe tipicidad jurídica
2. Se puede definir un tipo de conducta violatoria del orden
laboral
3. Constituye forma de solución violenta de un conflicto
laboral.
4. Existe el deber de proteger la salud de los trabajadores
5. La administración debe resarcir por daños
a la salud y la integridad.
6. Se puede tipificar como ilícito administrativo
y penal.
Siguiendo en el hilo del pensamiento, no
podemos referirnos solamente cuando hablamos de violencia
institucional, a la pública, la que se comete en
las entidades estatales, olvidándonos que a partir
de la gran ola de privatizaciones que ocurre en toda la
América, con la sola excepción de Cuba que
no ha entrado en esa carrera privatizadora, el gran sector
de las empresas privadas y el capital transnacional también
provoca situaciones de acoso y de tensión en las
relaciones laborales cuando se cometen actos de abuso de
poder y autoridad y donde ya ni siquiera es el empresariado
nacional el que se impone a base del hostigamiento y la
humillación de los trabajadores.
Cualquier análisis de temas tan
sensibles debe ser multifacético y más abarcador.
Si nos referimos solamente a la violencia institucional
pública es posible que nuestros detractores y hasta
nuestros partidarios consideren que estamos insistiendo
en seguir despojando al Estado de funciones y actividades,
que deje en manos privadas toda la economía, y sin
embargo estas manos precisamente son tan o más violentas,
hostigadoras, aunque el ropaje de que se vistan las presente
como más suaves y más amigas, colaboradoras
y quien sabe cuántas cosas más.
La violencia psicológica en el trabajo tiene variedades,
no lo dudo, la OIT marca las coacciones y el acoso psicológico.
Imagínense que acoso psicológico fuese entonces
diferente a acoso moral y a mobbing.
Estas diferencias se presentan cuando el fin último
que se persigue tiene connotaciones que pueden ir desde
hacer sufrir a la víctima o lograr que ésta
abandone el campo de batalla, en el mejor sentido de la
palabra o quien sabe si realmente es un campo de batalla,
para evitar las lesiones a su salud. O también por
el comportamiento del agresor y su perfil psicológico.
Entonces llego a pensar que las definiciones se pueden caracterizar
de acuerdo a la especialidad que se trate, si las hacen
los juristas, los antropólogos, los sicólogos,
los sociólogos o los médicos.
Entonces los matices hacen aparecer esas imperceptibles
diferencias. En su momento mantuve que acoso sexual podía
ser la especie del género acoso moral y ahora ratifico
que pudiese ser cuando acoso sexual sea una variante del
acoso moral utilizando como elemento el sexo y cuando el
fin último que se persigue es el abandono de la víctima
y no gozar de un privilegio o saciar un deseo. Entonces
el acoso sexual es otra conducta más dentro de las
violencias en el trabajo.
Fíjense que OIT reproduce un cuadro de conductas
con el genérico de "Violencia en el trabajo",
dice que son física y psicológica pero no
se atreven a diferenciar del cuadro, cuándo hablamos
de violencia psicológica y cuando física,
porque cabe preguntarse: Cuando la violencia psicológica
causa un daño físico y palpable en el ser
humano como una lesión física, pudiéramos
decir que estamos a un paso de la violencia física:
La violencia física es porque toca el cuerpo de la
víctima? Y la psicológica porque solamente
atañe a la psiquis del ser humano?
Sigo por tanto con mis definiciones en el entorno jurídico
y con el análisis magistral de María José
Blanco Barea que he sostenido hasta ahora: la violencia
en el trabajo es el resultado de factores individuales y
colectivos, de un enfoque social determinado, de factores
culturales, económicos, políticos, no solamente
de la conducta aislada de un individuo, porque si lo vemos
de esta forma llegaríamos a la conclusión
de que quitando al hombre terminamos el conflicto, como
dice el pueblo: "muerto el perro, se acaba la rabia".
Se va uno y viene otro, porque hay factores al nivel societal
que cambian la conducta del ser humano, y así tenemos
que con un efecto multiplicador se puede observar los resultados
de las políticas neoliberales en la desregulación,
la precarización, la exclusión social y la
marginalización y todo esto genera violencia. La
violencia al nivel social va desagregándose en violencia
grupal y familiar, hasta llegar a la violencia en el entorno
escolar y en el entorno laboral y entonces lo que en un
momento es causa se vuelve consecuencia y viceversa. Espero
que estas reflexiones sean comprendidas.
La definición de violencia que da OMS se adentra
en los factores socio-culturales, económicos e idiosincracia
de cada pueblo. Por eso es imposible con un solo texto abarcar
los problemas. No piensa igual del "mobbing" el
trabajador europeo de diferentes países, digamos
por ejemplo, de Suecia o Alemania, que el trabajador brasileño,
argentino o cubano. Y por qué? Porque tienen situaciones
diferentes y enfoques diferentes del problema. Un ejemplo:
lo que es un piropo para las españolas y las cubanas,
cuando es de buen gusto y dicho con agrado, es un cumplido
y es bien recibido, hasta quien sabe si provoca una sonrisa
de asentimiento. Sin embargo para la sueca, la suiza y cualquiera
otra mujer nórdica o hasta alemana o inglesa, es
un atrevimiento, un motivo de acoso sexual. En un entorno
tan agresivo, no se puede pensar igual. "Dicen que
el hombre piensa como vive" y parte lleva razón.
El acoso en si se trata del ejercicio fraudulento del poder
porque como se ha señalado en infinidad de ocasiones,
se trata de un fraude de ley, un cumplimiento de una ley
haciendo caso omiso de otra y que fundamentalmente es el
respeto a la dignidad humana y a la integridad física
y moral del otro a quien se acosa y si se quiere hablar
de otras leyes, "más palpables", se está
violando el contrato de trabajo, porque no se da posibilidad
de cumplir el contenido del trabajo para el cual se fue
contratado a partir del abuso de poder y del acoso que sufre
el trabajador que le impide desplegar sus fuerzas y sus
iniciativas y le provoca en su nivel más acabado,
reiteradas ausencias al trabajo.
Pero está el acoso para si, que ya entonces se trata
de aportarle una cualificación al acoso en si, quiere
decir, que ya se acosa por el solo hecho del disfrute que
siente el perverso acosador con el sufrimiento de su víctima,
previendo el fin último del abandono del trabajo.
Y también está la consecución del objetivo
dado en el beneficio propio que se hubo de trazar como meta
y que logró en el momento en que el acosado abandona
"el campo de batalla" .
Creo que una concepción del acoso que incluya efectos
directos-sobre la víctima- y derivados-sobre el colectivo
de trabajadores de la empresa- puede ser un "engorro"
jurídico -puesto que los efectos derivados probablemente
solo son demostrables muy a posteriori-. Pero incluso así,
pienso que es el enfoque correcto.
Los efectos colaterales son importantes
y es muy cierto. Pero ateniéndonos como juristas
a la teoría del derecho laboral, se trata de una
relación jurídica bilateral entre un trabajador
y un empleador y en esa relación jurídica
donde existen obligaciones y derechos que se "enfrentan"
en el mejor sentido de la palabra, o en el peor llegado
el caso del acoso, los terceros intervinientes no forman
parte de la definición para poder encontrar los elementos
del acoso.
Se define perfectamente que es una relación
dentro de la relación jurídica verdadera,
que se basa en el fraude de ley, pero los terceros son testigos,
no son los sujetos principales de la relación.
Cuando se trate del mobbing o acoso horizontal
me dirían que ya intervienen varias personas como
acosadoras, pero no obstante de lo que se trata ante el
Tribunal es de las obligaciones y derechos del trabajador
y del empleador que es el que responde por la relación.
Este otro elemento debe ser analizado a la luz de una demanda
civil, pero no dentro de la relación jurídico
- laboral aunque se haya ocasionado durante el ejercicio
del trabajo. Son elementos accesorios que coadyuvan y complementan
el cuadro de acoso, pero no son el acoso en si.
El acoso laboral es el ejercicio arbitrario y desmedido
del poder que ejerce una persona sobre otra, pueda ser poder
legítimo o que lo ostente por reconocimiento, ya
que hay personas que tienen el poder de control de personas
sin ser superiores jerárquicos, sino que son fuerzas
existentes en las Empresas y que con ellas hay que trabajar
y luchar.
Hemos leído infinidad de trabajos científicos,
artículos de corte divulgativo, sentencias judiciales,
investigaciones, y otros, lo que nos ha permitido llegar
a una definición propia para reconocer el acoso moral
en el trabajo: "Conducta individual causalmente relacionada
con el trabajo, en que se atenta contra la integridad moral
y desempeño personal de un trabajador en su relación
laboral y que por tanto requiere de la aplicación
de una sanción a tenor de la legislación laboral
vigente, de la conducta violatoria de la ley para restablecer
el orden laboral quebrantado, con independencia de su perseguibilidad
penal".
Siguiendo en el análisis de tan importante tema,
también consideramos que en una organización
pueden cumplirse todas las funciones del trabajo, sin que
haya deficiencias en la ejecución de las funciones
productivas y organizacionales y sin embargo, por ser un
ente biopsico-social, y encontrarse en un colectivo de personas,
en el acosador se presenten aquellos matices de carácter
y de conducta que influyen sobre otras personas en momentos
de crisis económica, cuando hay que determinar una
reducción de personal, cuando hay que estimular a
un miembro del colectivo por un trabajo destacado, etc.
Hemos confrontado dificultades con la terminología
en virtud de que algunos estudiosos plantean que no se puede
identificar bajo el término de acoso moral, las acciones
de acoso laboral y entonces nos preguntamos: cómo
poder delimitar que acoso moral es solamente la relación
entre personas y que el acoso laboral es una política
de empresas.
Esto nos podría llevar a conclusiones
falsas porque podrían presentarse empresas libres
de acoso laboral donde se manifieste el acoso moral por
las relaciones interpersonales y empresas en que las personas
se lleven de maravillas, sin embargo por tener una organización
enfermiza el ambiente laboral esté enrarecido y aparezcan
síntomas o reflejos de acoso laboral sin que se presente
una conducta individual que lo provoque o motive. Cómo
culpar a la tecnología y al ambiente sin que la persona
participe.
En el enfoque multidisciplinarios, llamamos
la atención de médicos, psícologos,
juristas, antropólogos, sociólogos para evitar
que caigamos en trampas y en falsedades. Aparecerá
quien halle el hilo de la madeja y la desenrede? Porque
en cualquier momento los tribunales se aferran a estas posiciones
y se juntan entre ellos y las mutuas y los médicos
y no aparecerá acoso laboral sino mobbing como relaciones
interpersonales y tendrá que irse a la vía
civil para resolverlas.
Esto nos debe poner en alerta, preocuparnos
para que los estudios nos aporten las conclusiones debidas.
La definición, que es el ropaje externo no puede
derivar en un embrollo, en una confusión, sino que
es probable que aquellos que nos encontramos en el estadio
inicial o nos encontramos bajo la influencia de otros factores
del desarrollo y de la economía entendamos por violencia
psicológica el todo y sus manifestaciones sean la
intimidación, el hostigamiento, la humillación,
hasta llegar a las variables de acoso laboral y moral, donde
influya la repetitividad de la acción por el devenir
del tiempo.
Insistimos que la repetitividad es importante,
pero lo principal es la gravedad de la acción, o
sea, cómo influye esa conducta nociva en la salud
mental del trabajador sometido al acoso y si ese daño
es reparable o irreparable.
Por mobbing, acoso moral, asedio en el
trabajo, acoso laboral, hostigamiento en el trabajo, muchos
más todavía hay hasta llenar la lista más
inmensa según se trate de español, francés,
inglés o portugués, habría que entender
muchas conductas desde hostigamiento, afán de molestar,
dañar la salud, la integridad física y mental,
la imagen de un trabajador valiéndose del poder y
en algunos casos de la complicidad de los testigos mudos,
ya que no siempre se trata de un acoso vertical descendente,
o sea del jefe al subordinado, sino que puede ser a la inversa
u horizontal.
Soy totalmente partidaria del tema legal
por mi propia formación jurídica y sobre todo
que las regulaciones legales no existen si antes no existen
los problemas que deban ser sujetos de normación
jurídica.
Base y superestructura, esa es la situación.
Pero además el carácter multidisciplinario
es necesario. Ya no se pueden ver las cosas divorciadas
y separadas, so pena de pecar de incautos y de incompletos
en nuestros análisis. Es imposible que lo jurídico
no vea que se trata de un problema psico-social y que los
psicólogos y los médicos no se preocupen porque
el problema tenga una envoltura legal, de lo contrario la
persona no tendría un sustento técnico para
solicitar el respeto de sus derechos y el reconocimiento
de sus pretensiones.
Otra cosa es la dosis de burocracia, tardanza,
tozudez y demás que le ponemos las personas a las
cosas. Cómo nos atrincheramos en criterios que no
tienen validez por el solo hecho de que consideramos que
así deben ser y no oímos al resto. Los jueces
tienen que basarse en los criterios de los peritos y nosotros
no podemos nunca perder la visión de futuro y defendernos
hasta el final.
No he tenido la desgracia de ser una acosada
individual en una relación de trabajo. Pertenezco
a los acosados en una relación social colectiva,
en que por una política de estado, la violencia internacional
quiere hacer mella de la calidad de vida de todo el pueblo
cubano, mediante un bloqueo incesante, que dura 45 años
y que erosiona la salud, la alimentación y otros
indicadores de la vida de la sociedad.
Sin embargo no hemos perdido la esperanza,
no desconfiamos de todos los que se acercan a darnos sus
opiniones, valoramos el apoyo y solidaridad que muchas veces
falta al que se encuentra acosado. En nuestra situación
de acoso se violan normas internacionales, nacionales, que
marcan y sustentan las relaciones entre Estados y sin embargo,
el acosador no cumple el mandato del Organismo Internacional.
Por tanto, la ley es importante, pero no todas las leyes
se basan en las normas de derecho, y cuando digo normas
de derecho me refiero a principios, fundamentos y doctrina
y como no responden a ellas, perecen por el transcurso del
tiempo, sin que se haya cumplido el objetivo primario de
servir a la defensa de la persona lesionada.
PLATAFORMA JURIDICA INTERNACIONAL
Permítasenos llegar al próximo
paso de esta reflexión sobre los derechos en las
relaciones laborales. El Patrimonio Jurídico en la
dimensión social abarcado por el Constitucionalismo
Social de la América Latina está integrado
por un conjunto de Normas, Acuerdos, Tratados y demás
documentos de carácter internacional, que sin ser
excluyente sino meramente enunciativo toma en cuenta los
principios generales del derecho y los derechos humanos
que pueden ser utilizados para sustentar cualquier demanda.
Estos son:
1. Declaración Universal de los Derechos Humanos
(1948)
2. Declaración americana de los Derechos y Deberes
del Hombre (1948)
3. Carta Internacional Americana de Garantías Sociales
( 1948)
4. Carta de la Organización de Estados Americanos
( 1948)
5. Declaración relativa a los fines y objetivos de
la Organización Internacional del Trabajo (1944)
6. Constitución de la Organización Internacional
del Trabajo (1945)
7. Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales
y Culturales (1966)
8. Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
( 1966)
9. Convención Americana sobre Derechos Humanos (
1969)
10. Convención sobre la eliminación de todas
las formas de discriminación contra la mujer (1979)
11. Convención sobre los Derechos del Niño
(1990)
12. Convención Interamericana para prevenir, sancionar
y erradicar la violencia contra la mujer "Convención
de Belem Do Para" (1994)
13. Declaración de Principios y Derechos Fundamentales
de la OIT (1998)
14. Declaración Socio - Laboral del MERCOSUR ( 1998)
15. Protocolos complementarios a la Declaración Socio
- Laboral del MERCOSUR (1998)
16. Acuerdo De Cooperación Laboral del TLCAN ( 1994)
17. Carta de los Derechos Fundamentales del MERCOSUR (1993)
18. Convenio Multilateral de Seguridad Social del MERCOSUR
Y la lista se completa en materia de bioética y relaciones
humanas con un conjunto reciente de convenios y declaraciones
cuales son:
1. Declaración del genoma humano
2. Carta de derechos en genética
3. Carta de los Derechos fundamentales de la Unión
Europea
4. Convenio sobre los Derechos Humanos y la Biomedicina
5. Declaración de Bioética de Gijón
6. Declaración de Mónaco
7. Declaración ibero-latinoamericana sobre derecho,
bioética y genoma humano
8. Declaración Universal de los derechos de los pueblos
9. La Carta de la Tierra
Significa que no es necesario adoptar nuevos
documentos regulatorios, todo está escrito y dicho,
solamente hace falta cumplirlos.
A pesar de que el Derecho Internacional
genera obligaciones jurídicas para con los estados
miembros, es preciso detenerse en el papel del Estado en
la regulación de las normas nacionales, ya que el
derecho internacional no tiene la misma eficacia que el
ordenamiento interno de los países, pues está
dentro del derecho soberano de los Estados acogerse o no
a sus disposiciones. Por ello es a partir de las legislaciones
nacionales, y más concretamente de las Constituciones
Nacionales y de las normas que la apliquen, como han de
construirse sistemas efectivos
De esta forma, las cláusulas generales
a esgrimir son:
o Deber de respeto a la dignidad de la
persona del trabajador;
o Prohibición de abuso de autoridad y del poder,
o Exigencia de la buena fe en las negociaciones y en las
relaciones;
o Deber del empleador de propiciar la protección
eficaz de la salud laboral
o Otros preceptos concretos que integran este emergente
riesgo profesional en el Derecho Positivo
¿Qué derechos se vulneran? Podríamos
señalar a modo de ejemplo, sin ser excluyentes, los
siguientes:
o DERECHO AL HONOR (contra la reputación
personal y la autoestima del trabajador por injurias, ridiculización
ante el grupo por su aspecto o sus gestos).
o DERECHO A LA INTEGRIDAD MORAL (cuando se detecta una estrategia
de violencia verbal, quizás de baja intensidad pero
recurrente y prolongada, como gritos, insultos, críticas,
amenazas verbales, acompañada o no con violencia
física por ejemplo amenazas, maltratos).
o DERECHO A LA LIBERTAD DE CONCIENCIA: se manifiesta en
los ataques a las actitudes de la víctima, desprestigio
de sus convicciones políticas, religiosas, incluso
obligar repetidamente a alguien a ejecutar tareas en contra
de su conciencia
o CONTRA LA DIGNIDAD PROFESIONAL, al ordenar trabajos de
inferior calificación, por debajo de la capacidad,
cuestionar las decisiones técnicas, desconocer los
méritos, etc.,
o DERECHO A LA COMUNICACIÓN, contra la libertad de
expresión e información al romper las redes
de comunicación, produciendo aislamiento profesional
y personal, restricciones a la participación.
o COMPORTAMIENTO DISCRIMINATORIO, cuando se trata de trabajadores
extranjeros, cuando la administración solicita exámenes
médicos reiterados a trabajadores con discapacidades,
mofarse de personas con deficiencias físicas, burlarse
del origen étnico o nacional, la xenofobia, racismo,
etc.
CONCLUSIONES
La salud mental y la seguridad en el trabajo
no forman parte del concepto de trabajo decente ni de la
Declaración de OIT sobre principios y derechos fundamentales,
por tanto podríamos pensar que no es prioridad del
mundo desarrollado, ni menos del subdesarrollado, alcanzar
la identificación, prevención y erradicación
de todas aquellas manifestaciones en los trabajos que provoquen
humillaciones, hostigamiento, violencia etc, ya sea acoso
moral o simplemente violencia física o psicológica.
Para eso habrá más tiempo y la lucha tendrá
que ser larga. Ciertamente en el camino caerán los
mártires de siempre, pero por ahora no hay otra salida.
Hace un tiempo hube de elaborar una ponencia relativa al
análisis de la teoría de la culpabilidad,
vista como la culpa y el dolo, siempre la culpa como negligencia,
o impericia, o sea sin el aspecto volitivo de causar el
daño y el dolo como la intención. En este
trabajo lógicamente me pronuncio en las relaciones
laborales, por indagar siempre qué produjo el hecho
en el ambiente laboral para delimitar la exigencia de la
responsabilidad. La responsabilidad en el derecho de trabajo
incluye la responsabilidad disciplinaria y responsabilidad
material, siendo ésta última la indemnización
a la empresa por daños y perjuicios causados en el
ejercicio del trabajo o en ocasión del desempeño
del mismo a los bienes de propiedad de la empresa. Existe
tres formas de exigir responsabilidad: la reposición
del bien, la reparación del bien y la indemnización
monetaria y como siempre, no está la reparación
del daño moral, porque en este caso no estamos hablando
claro está de un bien de propiedad de la empresa,
sino muy personalísimo.
La institución de la responsabilidad material se
aplica para los daños causados a la propiedad estatal,
por tanto siempre se refiere del trabajador a la persona
jurídica. En el caso de la persona jurídica
hacia la física, dígase de empresa o empresario
en puridad hacia el trabajador cuando le ocasiona un daño,
habrá reparación del daño pero tendrá
que ser por la imposición de una medida disciplinaria
que le aplique el superior jerárquico del causante
del quebrantamiento del orden y en la sanción podrá
estar como accesorio dar a conocer al colectivo de trabajadores
la medida y que se pida perdón al o la ofendida.
O sea que se utilizaría la vía administrativa
en todo caso por parte del superior jerárquico hacia
su representante. Y el trabajador tendría al menos
la oportunidad de ver aplicada la exigencia de responsabilidad
disciplinaria.
Entre la teoría de la responsabilidad material y
la responsabilidad penal se pueden hallar relaciones, ya
que la conducta personal del infractor, así como
la trascendencia del hecho y el daño causado, son
importantes para la exigencia de una u otra, pues a veces
se exige responsabilidad material por la escasa entidad
del bien dañado o perdido.
Cuando hablamos de culpabilidad hay un nexo causal enorme
entre la culpabilidad y el resultado de la acción
y si se causa un daño a una persona y se hace con
intención de causarlo, o sea, el fin último
era lograr el objetivo del acoso moral, que la persona abandone
y no exija nada, entonces hay que exigir responsabilidad
plena al causante del hecho, pero si es inimputable por
cualquiera de las causas que los juristas conocemos, entonces
la exigencia de la responsabilidad se diluye.
Si se trata del empresario, por ser una persona jurídica
con capacidad para obligarse en sus actos, no puede ni siquiera
insinuar inimputabilidad o inexistencia de culpabilidad
y esto se puede analizar en su multidisciplinariedad, tanto
desde las diferentes ramas del derecho, como desde la medicina,
la psicología, la sociología y demás.
En cuanto a la culpabilidad, hay que probar que existió
la intención de provocar el resultado, aunque por
haber sido sin intención no quiere decir que el acosador
no responda, pero el resultado es menos agravado.
Por último, recordemos que la indefensión
jurídica puede aparecer tanto cuando no haya legislación
escrita, como cuando habiéndola, no se haya divulgado
y por desconocimiento no se aplique, incluso por los operadores
del derecho.
Nos sentimos responsabilizados en esta batalla contra el
acoso moral por la labor informativa, formativa, por el
esclarecimiento de las conductas y sus resultados para continuar
con nuestra meta:
"CAMINANTE NO HAY CAMINO, SE HACE CAMINO AL ANDAR"
(Nota final de responsabilidad)
El presente trabajo ha sido elaborado a partir de los debates
en que hemos participado en la Comunidad Virtual de Violencia
Psicológica, enlace externo de OMS, de la lectura
de reflexiones de nuestros colegas, de libros y otros documentos,
incluso legislación internacional y nacional de diferentes
países, de ponencias publicadas en sitios de Internet
y presentadas en eventos internacionales por mi misma, con
lo cual salvo cualquier mención a experiencias de
otros investigadores, que en ningún momento pueda
observarse como desconocimiento a sus valiosas informaciones.
En estas ponencias personales que han servido de fuente
y fundamento está la relación completa de
los autores que me han servido de inspiración en
mis reflexiones y argumentaciones.