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El
profesor expulsado
Juan Pedro Rodríguez.
Sr.
Presidente de SPS:
Como
ya bien conocen sus asociados, la publicación durante
el tercer trimestre del pasado curso académico de mi
novela antiimpunes El paripé o los desertor@s
de la tiza produjo efectos tanto inmediatos como de los de
la categoría a posteriori. De los primeros, ya tuve
ocasión de informarle en El profesor dormilón
y El profesor soliviantado (cuya publicación en su
web siempre le agradeceré bastante más de lo
que pueda llegar a suponer), en los que me refería
al claustro-encerrona que me montó la directiva, al
recreo-arenga que intentó el inspector, al manifiesto-antinovela
que varios compañeros hubieron de firmar con una lágrima
o a la retirada de denuncia que hicieron los dos directivos
que se dieron por aludidos en los personajes Pestiño
y Condolisa.
Los efectos que alcanzaron la categoría del a
posteriori se han hecho notar nada más llegar
el presente curso, cuyo comienzo, en los 7 años de
existencia del IES donde se está fraguando el argumento
de la novela (el Torre Olvidada, de Torredelcampo, Jaén),
siempre tiene lugar sobre el 14 de Septiembre, ya que las
pruebas extraordinarias, por ejemplo, se hacen en Junio y
la preceptiva reunión septembrina de Departamentos
para la elección de grupos a que obliga la Orden 9-9-97,
por ejemplo también, es también celebrada en
Junio ya que no son del agrado de la directiva ni esa Orden
ni otras de sus hermanas. Ello permite que yo, también
por ejemplo pero no por casualidad pues soy el profesor
de Lengua más antiguo en el Cuerpo-, tenga que comerme
solito 5 Refuerzos en un reparto de grupos que ni yo he pedido
ni admite comparación con el que ha sido asignado a
mis tres compañeras de Lengua (miembros del Consejo
Escolar, evidentemente).Al día de hoy, ni la publicación
en la prensa provincial de una carta abierta a la Delegada
de Educación parece producir mella alguna.
Con
ser esto ya bien grave, aún más creo que lo
es, por ejemplo, que no sea posible acceder en este Centro
TIC, por haber sido denegado ese acceso por contenido
inapropiado, a la página web www.juampedrino.com,
donde escondida entre miles de horas de trabajo de Lengua
para mis alumnos- está publicada la novela El paripé
o los desertor@s de la tiza; y dicha censura previa (esa a
que se refiere el artículo 538 del Código Penal)
se produce en virtud de que la directora me dijo que
lo hiciera y yo lo hice, qué quieres que te diga,
a decir del Coordinador TIC del Centro. Al día de hoy,
ni la presencia de la Guardia Civil a escasos metros de las
pantallas de esos ordenadores ha producido mella alguna
Cuando
digo mella alguna, quiero decir que parece no
importar a quien hace los horarios, o a quien pone cortafuegos
a las páginas web, o a quien sobre ellos está,
que se vulnere tan impunemente la ley. Cuando digo mella
alguna también quiero decir que suspenderme de
funciones a mí, o incoarme un expediente a mí,
por protestar eso y lo que viene acarreando, no va a producir
mella alguna ni en mí, ni en mi lucha contra esa impunidad,
ni en el asunto de fondo que aquí se trata, que no
es otro que la situación tan calamitosa que arrastra
la educación en España (o en Andalucía,
o en Jaén, o en Torredelcampo) la cual, como la mierda,
por mucho que se esconda, acabará siendo descubierta
por el olor que desprende.
¡Y
yo sólo sirvo de tapadera!
Atte.
Jaén,
30 de Septiembre de 2007
Juan
Pedro Rodríguez http://www.juampedrino.com/

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