DEFENDIENDO A JOKIN

foto de Jokin 10 años

Este apartado contiene :
* El escrito de los primos y hermano de Jokin en respuesta a una carta de antiguos alumnos del Instituto
* El escrito de los padres de Jokin en respuesta a un artículo del pedagogo del Instituto Talaia
* Letras con significado
* Reconstrucción de los hechos
* Carta abierta de B. P. , valiente respuesta al pedagogo de Talaia.
* La Necesidad de defender a Jokin

" Otros ex alumnos del instituto Talaia "
Olatz Ceberio Gonzalez, Ainhoa Ceberio Loinaz, Jon Ceberio Gonzalez, Mikeldi Ceberio Loinaz, Xabier Ceberio Laboa (Hondarribia)

Nosotros, los primos y hermano de Jokin, ex alumnos del instituto Talaia al igual que vosotros, también guardábamos un grato recuerdo sobre aquellos años, pero ese recuerdo se nos ha desvanecido por el abandono que ha padecido Jokin y su familia por parte del centro. Todo el mundo comete errores, pero una vez cometidos consideramos importante asumir las responsabilidades y mostrar cercanía hacia los afectados, enfrentandose a las dificultades. Mas aún tratándose del colectivo de educadores, donde el mantener la comunicación con los alumnos y los padres de estos es una parte importante de su labor.

Las circunstancias han cambiado y conviene analizarlas antes de dar una opinión como es en vuestro caso, que por echar un capote al instituto y a su profesorado no creo que os hayais parado a analizar las circunstancias actuales. Vuestra postura viene a decir: «como a nosotros nos ha ido bien, el instituto va bien». Pero ese es un falso silogismo.

La falta de implicación por parte de los profesores en este caso es real, jamas se conoce tal comportamiento en ningún otro caso. Jokin era el menor de la familia y el último Ceberio que pasa por las aulas de Talaia, pero las circunstancias generadas y consentidas en el instituto han hecho que ese paso haya sido mucho mas breve que el que le correspondía a un adolescente como Jokin. Y como todo hay que decirlo, también vamos a decir que del grupo de ex alumnos firmantes de la carta la mayoría de vosotros sois hijos de profesores, y aunque algunos sean profesores de otros centros, vuestra carta tiene todos los indicios de puro corporativismo, para echar balones fuera, y para defender lo indefendible.

DV 19/11/04
http://servicios.diariovasco.com/pg041119/prensa/noticias/Opinion/200411/19/DVA-OPI-356.html

«Que no se repita tras su muerte el linchamiento que sufrió en vida».


JOSÉ IGNACIO CEBERIO Y XABIER CEBERIO/PADRE Y HERMANO DE Jokin

En respuesta a: La cruz y la cara de Luis Puente (DV, 14/11/04)

No podemos ocultar que nos hemos sentido amargamente sorprendidos y perplejos ante el escrito de este profesor del Instituto Talaia, instituto en el que cursaba sus estudios nuestro hijo Jokin y donde tuvieron lugar los comportamientos que llevaron a nuestro querido Jokin al trágico desenlace que todos conocemos. Más de un mes de silencio se ha roto con estas reflexiones inaceptables de la única persona que desde el instituto ha manifestado algo. En primer lugar, y tras la lectura de todo el texto, el señor Puente puede ahorrarse esa solidaridad que consideramos que no es más que poner cara de bueno y que nos recuerda a la patita blanca del lobo, que se hacía pasar por cordero. No es de recibo un abrazo con puñal.

Hay un aspecto que es el más doloroso para nosotros. Y es la manera injusta, la caradura, con que este profesor trata a Jokin. Por eso, queremos recordar lo que ya exigimos en su día: respeto para él. Dijimos entonces y decimos ahora: «Que no se repita tras su muerte el linchamiento que sufrió en vida». Y también dijimos en su momento que Jokin era leal, tan leal que de sus labios jamás se escapó acusación alguna. De ahí que las preguntas que se hace el profesor Puente no son sino insinuaciones auténticamente malévolas, insinuaciones que persiguen un interés inconfesable. Ha ocurrido algo muy importante: 9. 000 personas se han manifestado en Hondarribia en solidaridad con Jokin, con nosotros y con otros niños-as acosado-as. Y parece ser que, al ver esa gran muestra de solidaridad, hay gente que se ha puesto nerviosa. La impunidad se ha acabado y los que todavía sufren lo que sufrió Jokin atisban una luz en el horizonte. Tal y como ha difundido la prensa y la Consejería de Educación, los maltratos a chavales no se producen exclusivamente en Hondarribia, sino que es algo mucho más generalizado. Lo que sí es de momento privativo de Hondarribia es el inaceptable comportamiento de un claustro de profesores que, ante la dimensión de la tragedia sufrida, no han sido capaces de tener un mínimo gesto con nosotros ni de plantearse una mínima autocrítica. Quizá la situación hubiera cambiado muchísimo si ese claustro de profesores se hubiera comportado como lo hizo la consejera de Educación, Anjeles Iztueta, que nada más enterarse se puso en contacto con nosotros, testimoniándonos su cercanía y su total disposición. Y eso a pesar de que se le intentó ocultar la noticia. Ahora tendrán que ser los tribunales los que intenten dar respuesta a una pregunta que nos parece significativa: ¿Por qué tardó en enterarse la consejera de Educación más de 22 horas en conocer el suceso y tuvo que ser a través de una persona que nada tenía que ver con el instituto?

Usted en su artículo miente. Y también ustedes, los profesores del instituto, están mintiendo. Nos referimos tanto al episodio de la profesora que humilló a Jokin como a algunas declaraciones efectuadas por varios profesores pertenecientes al claustro del Instituto Talaia. El comportamiento de ustedes antes los medios de comunicación es un intento de imponer la ley del silencio. Da la impresión de que quieren equiparar ese instituto a Puerto Hurraco.

En algo sí estamos de acuerdo: no somos insensibles al dolor y a la preocupación que padecen los familiares de los presuntos acosadores. También para nosotros el ideal sería su reincorporación a la sociedad como personas de provecho, pero pensamos que el camino para conseguirlo no es precisamente la impunidad. Señor Puente, no vamos a entrar en un cruce interminable de estimaciones sobre un asunto tan doloroso para nosotros ni en establecer un juicio paralelo a través de artículos en la prensa, porque desde nuestra perspectiva sería contribuir a una intención clara de enfocar el tema de las responsabilidades hacia otro tema más amplio, y que entra en el mundo de las apreciaciones subjetivas y de los intereses de un polémico personaje como usted, bien conocido por todos en Hondarribia. Se espera que todos los caminos lleven a la coexistencia de dos Estados pero hay dudas de calendario y de protagonistas


JOSÉ IGNACIO CEBERIO Y XABIER CEBERIO/PADRE Y HERMANO DE Jokin
http://www.diariovasco.com/pg041114/prensa/noticias/Opinion/200411/14/DVA-OPI-312.html

Estribillo de la canción que suena en esta página :

" Que Canten los niños"

Que canten los niños, que alcen la voz,
que hagan al mundo escuchar;
que unan sus voces y lleguen al sol;
en ellos está la verdad.

Que canten los niños que viven en paz
y aquellos que sufren dolor;
que canten por esos que no cantarán
porque han apagado su voz...


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VIVIMOS MIENTRAS SE NOS RECUERDA.
RECORDADLE, NO LE DEJEIS IR

EdurneG

«Que no se repita tras su muerte el linchamiento que sufrió en vida».

Los Padres de Jokin
La última lección del inocente
GREGORIO MORAN - 09/10/2004 (La Vanguardia)

Cada vez entiendo menos el oficio periodístico conforme se menudea ahora. En
la era de la información simultánea los informadores se vuelven columnistas
de opinión.

Muchas de las cosas que llevo leídas sobre lo ocurrido al muchacho que se
suicidó en Fuenterrabía-Hondarribia me sumen en la perplejidad, porque en
vez de ir a los hechos cada uno se lanza a exaltar su opinión con absoluto
desdén hacia la realidad. No es que no tengan ni idea, es que además les
importa una higa saber los detalles, que son lo único que un informador debe
hacer. ¿Y quieren que les diga por qué? Porque vivimos en la época de la
tertulia, y el virus tertuliano, que es un melanoma destructor, pero del que
viven o aumentan sus ingresos la inmensa mayoría de nuestros profesionales,
ha impregnado de tal modo la vida periodística, que si ocurre por ejemplo un
suceso como el de Fuenterrabía, lo primero que hace un profesional de ahora
no es procurar enterarse de lo que pasó, ir allí o llamar a la gente, sino
buscar un generalista, un pedagogo, un supuesto experto, que dirá las
paridas de rigor o las genialidades más inconmensurables, pero usted se
quedará con la idea de que Fuenterrabía es un incidente más en una cadena de
incidentes. En la demoledora historia del suicidio de Jokin C. hay tal
cantidad de elementos vivos, terribles, que uno debe detenerse y reconstruir
los hechos.

Primero e importantísimo, Jokin C. era sobrino del director del diario más
importante de España, y no entiendo por qué, si está muerto y era un
inocente en grado superlativo, no explicamos a los lectores que se trata de
eso y que nadie tiene el derecho a soslayarlo. Porque sin eso no se
explicaría la celeridad angustiada de la consejera de Educación del Gobierno
vasco, la inefable Anjeles Iztueta, exclamando que el asunto de Jokin es
algo "común en todo el Estado", amén de la celeridad y la tensión
informativa que aún se mantiene; los jefes de la información no pueden
mantenerse al margen de la información. Segundo, estamos en
Fuenterrabía-Hondarribia, un lugar hermoso como pocos, hasta el viejo don
José Bergamín lo escogió para morirse en vida los últimos años de su
enrevesada biografía. ¿Alguien se acuerda de Pepe Bergamín, o habrá que
hacer una búsqueda en internet?

Las fiestas de Fuenterrabía son famosas por muchas razones, y quien haya
vivido unas fiestas en el País Vasco o Navarra sabe de qué estoy hablando.
Están dedicadas a la Virgen de Guadalupe, creo recordar, pero tienen un día
especial, el 8 de septiembre, que se conmemoran dos acontecimientos; el
religioso, que el tiempo ha apagado mucho, es decir, la onomástica de la
Virgen, y el Alarde. Si en Catalunya se rememora la derrota de 1714, aquí se
trata de una victoria y un poco más antigua, 1638, en que las tropas
españolas -me da rubor escribirlo porque ¿qué demonios de español debía ser
un ejército mercenario al servicio de un dinastía y en el siglo XVII?-, pero
en fin, para entendernos, los españoles vencieron a los franceses, y se hace
un desfile. Un desfile de uniformados de época que durante muchos años ha
generado un debate físico, es decir, a hostias y con heridos de ambas
partes, que ha llegado hasta los tribunales, entre los que se niegan a que
participen mujeres y los que asumen la incorporación femenina. Debo confesar
mi reiterada perplejidad tanto hacia los soldados que desfilan como a las
cantineras que aspiran a incorporarse, pero así son los hechos.

Las fiestas patronales de Fuenterrabía-Hondarribia terminan hacia el 11 de septiembre, exactamente las fechas en las que se fragua el drama. Jokin C.
es apaleado con reiteración por esos días festivos, a tenor de las informaciones filtradas tras el examen forense. La cuadrilla es una institución vasca de hombres.
De hombres casados, viudos o solteros, pero de
hombres solos, por más que últimamente se haya producido filtraciones. Desde
niño uno se adscribe a una cuadrilla de amigos y por más que se den
desplazamientos e incorporaciones, el núcleo de la cuadrilla permanece.
Cuatro jóvenes de la cuadrilla, entre ellos Jokin, van a Zuaza, en Álava, de campamento de verano, y se fuman unos porros -me he enterado por este
periódico, gracias a la entrevista con un experto, que los colegiales en
Catalunya apenas fuman porros, ¡bendita simplicidad!, más les valdría
preocuparse de que el producto fuera de buena calidad y no farlopa- y un
profesor los descubre. Son chavales de 14 años y hace lo que debe hacer, dar fe enviando una carta a los padres, pero como la anuncia, todos se preocupan
de sustraer la misiva del buzón menos Jokin. Dato significativo, cuando la madre de Jokin llama a las otras madres, éstas se sorprenden, como en una
mala comedia, pero posteriormente una de ellas le reprochará que la actitud de Jokin, repito, para que no se pierdan entre lo negro de las letras, la
actitud de Jokin ha provocado una ruptura en la cuadrilla que formaban sus hijos.

Empieza el acoso terminal a Jokin. Y como buenos profesionales de la maldad -a los padres posmodernos les convendría leer a San Agustín, hombre sabio y vivido, que tenía muy claro que los niños son perversos mucho antes de que Freud tratara de buscar razones-, porque el ingenio adolescente para
hacer el mal es inconmensurable, aprovechan un hecho del pasado, humillante para Jokin. Un día de septiembre del 2003, acosado por la diarrea y ante el
común hecho escolar, no suficientemente valorado, de que los váteres se cierran con llave y se abren a sus horas. ¡Padres cándidos, enteraos, los
váteres de muchos colegios se cierran con llave, porque eran utilizados para necesidades no tan perentorias! Pues bien, se derramó. Y su cagada fue su perdición.
Porque con el permiso del señor juez del 32, y sin su venia, lo
siento, hay que ser muy hijo-de-puta esférico para conmemorar el hecho, memorizar la fecha y recordársela a Jokin.

El lunes 13, con la resaca de las fiestas y el cuerpo baldado por sus colegas de cuadrilla -los expertos en torturas llaman a esta introducción ablandar las resistencias-,Jokin asiste a la primera jornada de clase donde literalmente le forran a collejas y bofetones. El martes 14 le someten a una
sesión de balonazos en la que se amplía la cuadrilla y participa el público menudo en general. El miércoles 15, aniversario de la cagada, le reciben con
un surtido de papel higiénico diseminado por el aula y el descojone absoluto, por supuesto. La profesora encargada, que me gustaría saber si es
la madre de uno de la cuadrilla y cuyo nombre debería aparecer escrito en letras de molde, participando del jolgorío colectivo le pide a la víctima
que recoja los rollos. Me emociono al pensar cómo debió sentirse Jokin C. agachándose a coger rollo a rollo. No volvió el jueves. Ni el viernes.
Entonces el riguroso funcionariado de la enseñanza cumplió su misión y llamaron a su casa y sus padres ¡oh! se enteraron de la nueva. Y él

MESEGUER dijo muy clarito por qué no denunciaba a los que le torturaban:
"¿Qué queréis, que me maten a hostias?". Pero los padres y los responsables del colegio, el instituto Talaia, muy bonito, moderno, con mucha luz,
comprensivos ellos le permitieron que se ausentara el lunes, ese maldito lunes 20 de septiembre, porque iban a hablar con la otra parte, con los
verdugos, claro, pero que el martes, ya me entiendes, debías volver a la sala de torturas, y asumirlo, chaval, porque la vida es dura y te vas a joder tú solo. De la conversación de fin de semana y del lunes más largo de su breve vida, retengo una información que es directa como un disparo.
"Cuando vuelvas el martes, llévate un móvil, por si tienes problemas". La
víctima debe ser astuta y zorra ante la impunidad de los chulos. ¿Es mucho, no?

No cabe más texto sobre esta historia. Sólo puedo enunciar algunos detalles.
Primero, la chica que danzó ante el túmulo de Jokin, una tradición vasca de
las más hermosas y emocionantes que conozco, fue amenazada por uno de esos
adolescentes esféricos apenas terminado el ejercicio. Segundo, tres de los
ocho chavales de la cuadrilla son hijos de profesores del instituto, cuyo
director tuvo el valor de poner nombre a las cosas: "Estos chicos han estado
comportándose como una banda de mafiosos". Tercero, el padre de uno de ellos
explicó: "Mi hijo es responsable de lo ocurrido el primer y el tercer día de
clase, pero nada más". Cuarto, un compañero mandó un mensaje electrónico a
Jokin que no puedo menos que trascribir: "kuant ms tiemp psa peor m sient es
cmo un gusno ke cme mi interior x no abert defndid" (textual), o lo que es
lo mismo tras unos cursos de lengua: "Cuanto más tiempo pasa peor me siento.
Es como un gusano que me come mi interior por no haberte defendido". Se me
ocurre pensar si esta ruptura del lenguaje es al tiempo una quiebra de la
sensibilidad y no de la ortografía. Por eso me enternece más que Jokin dejara escrito en su ordenador unas frases impecables, como si fuera la última lección de un inocente: "Libre, oh, libre. Mis ojos seguirán aunque paren mis pies". Luego cogió la bicicleta, llegó a la impresionante muralla y se lanzó al vacío. Miserables, ¿cómo iba a ir a clase el martes, con un
móvil y pidiendo perdón por ser inocente?

Para el Sr. PUENTE (Maestro - pedagogo) Escrito por B.P. - 02-12-04 18.06
RESPUESTA PARA EL SR. PUENTE (MAESTRO – PEDAGOGO) Ints. Talaia

DE B. P.

Con todo mi respeto para el colectivo, sé que hay verdaderos maestros que están sintiendo auténtica impotencia sobre el caso de Jokin. Seguir así los luchadores, sé que no es nada fácil, os llegan desde casa con las bases, y vosotros los tenéis que mantener o reforzar.

Sr. Puente, deseo hacerle llegar unas letras con respecto a su escrito del día 5 de noviembre, siento que hasta hoy, día 2 de diciembre, no haya tenido conocimiento del mismo

Maestro pedagogo (programación de estudios, orientación vocacional, atención a los niños con problemas de aprendizaje): entre otras actividades, la correspondiente al profesional pedagogo, y quizá la más importante, es que debe actuar según las necesidades educativas de cada centro, detectando las necesidades y en función de las mismas desarrollar la labor. Dicho esto, que lo he tenido que buscar para saber de lo que hablo, voy a exponer mi opinión en respuesta a su carta, que considero necesaria, para no dejar lagunas en mi fuero interno.

Es toda una gran suerte que el Talaia, cuente entre su personal, con un pedagogo, pero es una pena, que no le han sabido sacar partido, o bien no ha estado a la altura de las necesidades educativas que exigía ese centro, para aquellos alumnos, que tenían comportamiento inadecuado de convivencia con el resto de sus compañeros.

Usted dice que se ha dicho demasiado… sobre los actos de los 8 jóvenes. Que les estamos marcando su vida con la responsabilidad de lo ocurrido. Discrepo con usted, nadie les ha marcado su vida, ellos solitos han marcado su vida al escoger el rumbo de perseguir y hacer la vida imposible a un semejante. No cuestione la inteligencia de la sociedad. Se ha dicho y se seguirá diciendo con el paso del tiempo, después de 30 – 50 – 100 años: en un pueblo guipuzcoano, unos jóvenes de 14 – 15 años, acosaron de tal forma a otro joven de su mismo instituto, de su misma cuadrilla, hasta el punto que el joven acosado no pudo soportar más y una madrugada, tomó por ultima vez su bicicleta y por las calles de aquel pueblo se fue hasta la muralla que una vez sirvió para proteger el pueblo, se fue buscando la libertad a la que tenia derecho, y desde lo alto de la muralla, partió en busca de la tan ausente libertad y la consiguió, consiguió la suya y la de otros muchos jóvenes. Él, Jokin era su nombre, escapo de la incomprensión de aquellos 8 jóvenes. Jokin, nos sirvió a muchos adultos hoy, para responder de nuestros actos y para que aquel trágico y nefasto suceso no se volviese a repetir. Por ello hoy, tú, querido chaval, desconoces la palabra, la acción, ACOSADO, gracias a JOKIN.

Si, gracias a Dios se seguirá hablando mucho, es necesario que esto no se olvide para que no se repita. Sólo actuamos cuando ha costado la vida de alguien.

Como respuesta, hemos expresado lo que hemos sentido. Nada es excesivo, todo se corresponde a los graves hechos por sus graves consecuencias. Unos aprenden a ser responsables, con buena educación, con buenos padres, con buenos maestros, otros tienen que aprender con tortas, ya que las bases fundamentales les ha fallado y ellos se han sentido más cómodos sin corregir sus malos hábitos. La sociedad exige, reclama buena gente, y si los que tienen la obligación de educar no lo hacen o no lo saben hacer, alguien tendrá que hacer algo.

En esta triste historia ha fallado, la sensibilidad, la comprensión, el dolor hacia una familia desolada, la humildad, y ha sobrado la hipocresía de algunos al hacer ciertas declaraciones, cuando ellos son tan culpables como el resto de implicados.

Nadie está y creo que nadie quiere o desea estar en el derecho de juzgar las acciones de estos jóvenes, pero pretender callar lo ocurrido, es para mi tan grave como la actitud tomada en su momento por el claustro de profesores en Talaia: esto no debe quedar oculto, tiene que salir a la luz, incluidos todos los responsables con todas sus acciones, correctas o incorrectas, pero a la luz. Es una lección que debemos aprender todos para que no se vuelva a repetir y por Jokin. Ël dio su vida por algo, y desde luego no por el silencio, o por el desprestigio de su corta pero sufrida vida.

Jokin ha levantado el telón y ha dejado... al descubierto, a muchos... consentidores, irresponsables, inhumanos... no acierto a darles el nombre adecuado.

Y con todo lo aquí expuesto por mi parte, ¿pretende hacerme creer que no le SUICIDARON? Perdone una vez más, no subestime mi inteligencia, por favor. LE SUICIDARON, todos aquellos que le machacaron los 3 primeros días del instituto, todos aquellos que vieron y no actuaron, todos aquellos que han permitido una humillación y han callado. Sin contar lo del curso 2003/04.

¡Cómo puede atreverse a decir no es verdad que el acoso viniese desde hace un año! Sr. Puente, una vez más, le recuerdo, están saliendo las agresiones que se infringieron sobre la persona de Jokin, gracias a aquellos que las vieron... Hay pruebas y se presentaran donde haya que presentarlas con todos los honores a quienes corresponda. Por haber hay hasta jóvenes que han sufrido en sus propias carnes las amenazas de si hablas también hay para ti.

¿De qué habla? ¿Quiere engañarme? A mí, una verdadera maestra del civismo, de mis hijos, de unos hijos ejemplares en todos los campos de su vida, TODOS, sin excepciones, amigo. Esa es la diferencia de unos padres que saben educar en el respeto a sus hijos. Mi lema para ellos siempre ha sido: lo que no quieres para ti, no lo quieras para los demás. Qué verdad. Y: si ves a alguien que necesita ayuda y tú se la puedes dar, responde, sentirás una paz interna maravillosa. La diferencia también está en esos profesores que tuvieron. Alguno, dejaba que desear, pero allí estaba su madre, con la verdad por delante y sin faltar nunca jamás al respeto, enseñando a más de alguno, que para comprender hay que saber primero escuchar, y poner todos algo de nuestra parte.

Me encantaría poder dar el nombre de aquellos fantásticos profesores que tuvieron, pero sé que no puedo.
A ellos desconocidos de desconocidos, nuestro reconocimiento y gratitud. Sabemos que los que ahora están con vosotros, son muy afortunados.

Yo sí puedo hablar, me han dado ese derecho mis actos con los demás, y por tener ese derecho, le voy a dejar al descubierto. En especial por hacer que esté fallando a todos mis principios (humildad), y poder ser más clara con usted...
.../...
Sr. Puente, estamos hablando de un niño de 14 – 15 años, que más da, que no se ha ido a comprar palomitas a Bilbao y mañana vuelve a su casa, no, estamos hablando de una partida definitiva, de un adiós sin adiós, de no volver a escuchar su voz, de no ver su expresión ante los regalos que tenia que recibir aquel 25 de septiembre..

¿Puente, entre la verdad o la hipocresía? Hasta donde puede llegar... para poner en su carta ¿saben los organizadores de la manifestación que el lema esta tomado de una canción?
Si necesitas la letra completa de la canción, te la puedo transcribir.

Titulo: Ojo de pez

Quiero romper el círculo del pez
que me hace volver cada noche una y otra vez al mismo valle de rosas que yo sequé.

Puede querer decir, Quiero libertad,
que no me permite el círculo de acosadores
y marchitan poco a poco mi vida.


Quiero cerrar el círculo polar,
arañar los acantilados de los que huye el mar,
gritar al mar, gritar.

Puede querer decir, quiero cerrar
el círculo de mis acosadores fríos, inhumanos,
y aferrarme fuertemente a la vida
que huye del tenebroso mar,
y poder gritar, libertad por fin libre.

No quiero sus llaves,
yo quiero mi corazón,
sube y no bajes en el tren,
libre y ahorcado en el tren.

Me atrevo una vez más a descifrar
lo que considero que pueda significar.
No quiero sus modos, sus formas de ser,
dueños de los sentimientos de los demás,
verdugos de los demás,

yo solo quiero mi corazón,
mi vida, sube al tren de la libertad,
de la comprensión,
no bajes de este tren.

¿Qué puede saber usted que música le podía gustar a Jokin, cuando nunca supo según usted, que lo estaban acosando, que era un niño infeliz en su instituto...

Si, la canción se despide con, libre, libre mis ojos seguirán aunque paren mis pies...

Jokin plasmó en su ordenador y tecleó lo que sentía y ansiaba en ese momento. Nadie dijo que eran sus palabras. A mí personalmente no me impactan las palabras, me impactó que una criatura de solo 14 años, pudiese sentir así...

.../...

Para la familia de JOKIN, todo nuestro respeto, nuestra comprensión y desde aquí este cercano Bilbao, animo para seguir adelante, por Jokin, que no deseaba causaros daño alguno, no os dejéis abatir, se que es muy difícil, pero si sirve de algo, somos muchos los que estamos con vosotros. Os suena 10.000 pues si, 10.000 en Hondarribia, pero en el resto de España muchos mas, ya hay jóvenes que no callan, que gritan libertad para sus vidas, y eso gracias a Jokin, Eso les duele a algunos que ahora no saben afrontar con dignidad que los errores se pagan.

Un fuerte abrazo de esta familia.

Última foto de Jokin .14 años .( Todas las fotos de Jokin han sido cedidas por su madre) .

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