|
Nada
conocido es tan grave comparado con esta pequeña historia
de mobbing ocurrida en China. Promotores inmobiliarios han
convertido una casa en una isla, después de que su
propietario se negara a marcharse. Todo comienza cuando una
inmobiliaria de la ciudad de Chongqing adquiere una serie
de viviendas, que derriban con la idea de hacer en ese terreno
una serie de nuevos apartamentos y un centro comercial. Pero
uno de los propietarios opta por no vender, y ahora se encuentra
con la sorpresa: Todo el terreno que rodea su casa ha sido
excavado y lo han dejado en mitad de la nada. Eso es meter
un poquito de presión, ¿eh?. El
valiente dueño pide casi 2 millones de euros por abandonarla
o, tal y como afirma, se quedará allí
hasta el fin del mundo. Al final me veo la casa en mitad
del centro comercial
ya verán.
|