Fué paciente de Breuer , en los
estudios de éste sobre la histeria la nombra como
Anna O. Ella fué la única de esos primeros
investigadores que siguió con la exploración
de la histeria hasta sus conclusiones lógicas; a
saber que la histeria era la respuesta al hecho traumático
del abuso sexual en la infancia y del incesto. Al parecer,
después de que Breuer la abandonara, siguió
enferma durante varios años y luego se recuperó.
Ella había sido la histérica muda que había
inventado la " cura de charla". Con la curación
recuperó la voz, y la cordura con el movimiento de
liberación femenina. Bajo el pseudónimo de
Paul Berthold, tradujo al alemán el clásico
tratado de Mary Wollstonecraft "Una vindicación
de los derechos de las mujeres", y escribió
una obra de teatro, "Los derechos de las mujeres".
Bajo su nombre real, Berta Pappenheim,
se convirtió en una destacada trabajadora social
feminista, en una intelectual y una organizadora política.
A lo largo de una prolongada y fructífera carrera
dirigió un orfanato para niñas, fundó
una organización feminista para mujeres judías
y viajó por toda Europa y Oriente medio haciendo
campaña contra la explotación sexual de mujeres
y niños. Fueron legendarios su fuerza, su energía
y su compromiso. En palabras de un colega: "En esta
mujer vivía un volcán. Su lucha contra el
abuso de mujeres y niños le producía casi
dolor físico".
Cuando murió, el filósofo
Martín Buber le rindió homenje: " No
solo la admiraba, la quería, y la seguiré
queriendo hasta el día que me muera. Hay gente con
espíritu y gente con pasión; ambas cosas son
menos frecuentes de lo que cabe esperar. Pero aún
menos frecuentes son las personas con espíritu y
con pasión. Y aún más raro es un
espíritu apasionado. Berta Pappenheim era una
mujer con un espíritu así. Hagamos que su
memoria perviva. Seamos testigos de que sigue existiendo".
En su testamento expresó el deseo
de que aquellos que visitaran su tumba dejaran una pequeña
piedra, "como una promesa silenciosa de servir a
la misión y al deber de las mujeres y de su alegría,
sin flaquear y con valor. "
Estractos seleccionados por M. Parés
del libro : "Trauma y recuperación" de
Judith Herman.