|
«Cuando
un guardia civil se da de baja, es porque no puede más»
Abel García colabora desde el pasado agosto con la
AUGC, en cuya sede recibe a agentes con problemas psicológicos
generalmente relacionados con el acoso laboral de los jefes
I. ALJARO. MÁLAGA
Los nervios se meten en el estómago y van trepando
hasta oprimir los pulmones. Inspirar lentamente mientras se
cuenta hasta diez puede reducir el sentimiento de ahogo, pero
no siempre se tiene la sangre tan templada. Antes de que estos
síntomas se hagan crónicos, Abel García,
psicólogo clínico y forense, recomienda acudir
a un profesional. Él está acostumbrado a pacientes
que experimentan esa sensación. Especializado en acoso
laboral (www.acosolaboral.es), coopera desde agosto con la
Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de
Málaga.
|
|
|
Psicólogo.
Abel García, en la sede de la AUGC. gregorio
torres
|
-¿Cuáles
son los casos más comunes en este colectivo?
-El más habitual es el estrés laboral de tipo
crónico después de haber estado muchos años
sufriendo problemas, sobre todo en relación con los
altos mandos. En algunos casos ha derivado en acoso laboral
que puede llegar al suicidio si se agrava demasiado.
-¿Qué síntomas
hacen saltar la alarma?
- Ansiedad, depresión, fobias al lugar de trabajo,
irritabilidad. Se sienten agresivos y se llevan esa rabia
a casa. Se vuelven huraños, no duermen bien por la
noche, se encuentran hipervigilantes. Al notar esos síntomas
deben pedir ayuda porque no necesariamente tienen que estar
de baja para recibirla.
-La baja laboral por estrés
o depresión se ha convertido en una de las principales
causas de absentismo en la Guardia Civil.
-Y el suicidio es la tercera causa de muerte, con mucha diferencia
porcentual con el resto de los ciudadanos... Es un efecto
de la disciplina militar. Cuando un trabajador tiene un problema,
normalmente, puede recurrir al comité de empresa o
a los sindicatos. En la Guardia Civil, si un agente tiene
un problema y quiere presentar una queja, se la tiene que
dar directamente a su jefe, que generalmente es el causante
de ese malestar. Está claro que cuando se dan de baja
es porque no pueden más.
-Hay quien opina que algunos
exageran argumentando eso de que "ya sabían donde
se metían".
-No es justo. La represión que tienen no es proporcional
al tipo de trabajo que desarrollan. Además, ellos mismos
se comparan con otros cuerpos policiales que realizan sus
mismas funciones y no tienen ese mismo tipo de sanciones.
-¿Cómo son los
agentes que trata? ¿Tienen algún rasgo común?
- Se puede hablar de un perfil de agente deprimido: Son guardias
que han estado en el País Vasco y han desarrollado
trabajos peligrosos y que nunca han tenido antes problemas
psicológicos. Es al llegar a un destino más
tranquilo cuando comienzan los problemas. Los jefes suelen
estar más tiempo encima y presionan más. Ese
estrés se acumula y tras años aguantando esa
situación, empiezan a sentir miedo a hacer alguna locura.
-¿Qué terapia
reciben?
- Se les enseñan técnicas de relajación.
Lo que se trata es conseguir una mejor adaptación del
guardia a la situación que está viviendo ya
que no va a poder cambiarla. Hay sitios en los que se ha dado
de baja todo el grupo y, aún así, no se han
tomado medidas contra el mando.
-En esos casos, casi sería
mejor que fuera el jefe quien acudiera al psicólogo.
-Siempre se ha dicho que todo el mundo no sirve para mandar.
Lo que pasa en este caso en concreto es que los orígenes
de este cuerpo son militares y se está convencido de
que el guardia civil no tiene derecho a replicar. Pero para
ser jefe hay que saber mandar, no vale cualquiera. Los peores
jefes son los que tienen a pocos trabajadores a su cargo e
intentan imponer su autoridad por la fuerza.
-¿Hay personas más
susceptibles a sufrir estos acosos?
-El problema no es del trabajador, sino del jefe. Evidentemente,
una personalidad sensible será más susceptible,
pero no hay un tipo concreto de personalidad propensa a convertirse
en víctima. Más bien hay jefes, denominados
`jefes psicópatas´, a los que les encanta mandar
y que amenazan a sus empleados cuando éstos los denuncian.
-¿Ese trato puede dejar
secuelas?
-Hay casos espeluznantes en los que las víctimas quedan
completamente destrozadas y, en los momentos más críticos,
pueden llegar incluso al suicidio. Con tratamiento, la persona
puede recuperarse, pero en el caso concreto de los guardias
es complicado, porque la disciplina militar va a seguir imponiéndose.
http://www.laopiniondemalaga.es/secciones/noticia.jsp?pRef=3059_2_142308__Malaga-Cuando-guardia-civil-baja-porque-puede
|