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El
mobbing pasa factura. El próximo Plan de
Prevención de Riesgos Laborales lo incluye entre los
riesgos psicosociales del trabajador

Esta práctica comporta pérdidas de horas de
trabajo en la Región de Murcia por valor de un millón
de euros al mes
El
acoso laboral ocasiona al conjunto de las empresas de la Región
unas pérdidas superiores a un millón de euros
cada mes. Según la I Encuesta Regional de Condiciones
de Trabajo publicada por el Instituto de Seguridad y Salud
Laboral en 2005, la primera y única oficial difundida
sobre este asunto en la Región, el 2,5 por ciento de
los trabajadores murcianos asegura ser víctima de conductas
de acoso en su puesto de trabajo con una periodicidad diaria
o al menos una vez por semana. En total se trata de 16.000
trabajadores en esta situación. La consecuencia económica
que se deriva de los conocidos como riesgos psicosociales,
un listado en el que se incluye el acoso laboral o mobbing,
y también el síndrome de estar quemado e incluso
la adicción al trabajo, es una factura que hasta la
fecha ignoran agrupaciones empresariales sindicatos, mutuas
y administración regional. Cruzando los datos disponibles
las pérdidas no bajan de los doce millones de euros
al año.
El
doctor en psicología Pedro Moreno subraya que esta
situación es pan para hoy y hambre para mañana.
El acoso laboral genera mucha más rotación
de trabajadores y es una mala estrategia empresarial
si se pretende contar con empleados motivados, explica.
Un especialista en psicología clínica, que prefiere
no ser citado, añade que esta desmotivación,
propiciada por la tiranía de algunos jefes
y el acoso de ciertos compañeros, se hace palpable
en muchos centros comerciales de Murcia.
Los
riesgos psicosociales aparecen por una situación de
estrés, inseguridad laboral o malestar en el grupo
y derivan, según explica el Observatorio Permanente
de Riesgos Psicosociales de UGT, en un elevado absentismo,
rotación de los puestos de trabajo y mediocre calidad
de los productos y servicios generados por el trabajador.
La
V Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo (2004), elaborada
por el Ministerio de Trabajo, refleja que al 16,5 por ciento
de los empleados expuestos a conductas de acoso le cuesta
acordarse de las cosas o las olvida con facilidad, algo que
sólo le ocurre al 6,1 por ciento de los trabajadores
que no están expuestos al acoso. El 11 por ciento de
los empleados acosados sufre falta de concentración
y le cuesta mantener la atención, una circunstancia
que sólo se da en el 2,8 por ciento de los trabajadores
que no padecen mobbing. Además, las personas que soportan
el acoso suelen padecer más dolores de cabeza (23,3
por ciento) que las que no están expuestas a este problema
(11,9 por ciento).

RIESGOS
PSICOSOCIALES

Aunque
ninguna de las fuentes consultadas ofrece estimaciones sobre
la merma económica que estos riesgos psicosociales
pueden suponer en las empresas, se puede deducir un mínimo
de una hora de pérdida de actividad a la semana por
cada uno de los 16.000 trabajadores que los sufren con regularidad.
Teniendo en cuenta que el coste medio de cada hora efectiva
trabajada en la Región es, según el Instituto
Nacional de Estadística, INE, de 14,6 euros, se pueden
calcular unas pérdidas mínimas de 1,05 millones
de euros cada mes por este problema.
La
Confederación Regional de Organizaciones Empresariales,
Croem, afirma, a través de un técnico en la
materia que prefiere no ser citado, que a esta patronal no
nos han llegado denuncias de este tipo. Esta fuente
añade que, de existir, se trata de casos muy
aislados e insuficientes para que haya informes
o estadísticas. En el III Plan de Prevención
de Riesgos Laborales de la Comunidad, que podría ver
la luz en 2008, sí está previsto que se
incluya una campaña de sensibilización sobre
los riesgos psicosociales, comenta.
Tampoco
cuentan con datos sobre este asunto otras organizaciones empresariales
consultadas: CEOE, Amusal y Fremm (la primera agrupa a los
empresarios a nivel nacional y las dos siguientes están
agrupadas dentro de Croem).
Igualmente
no se aportan estadísticas sobre las pérdidas
económicas que puede generar la ansiedad, depresión
o bajo rendimiento de un trabajador acosado desde los sindicatos
consultados, Comisiones Obreras, UGT y CSI-CSIF. Sin embargo,
como aduce la secretaria de Salud Laboral de UGT, María
José Pellicer, coinciden en que este fenómeno
contribuye a la rebaja tanto en la calidad como en la
cantidad de las tareas que se le encomiendan al trabajador
acosado.

LA
GENTE QUE SE DEDICA A ACOSAR TAMPOCO TRABAJA

Pero
no sólo el acosado deja de rendir en una situación
de mobbing. El profesor de Psicología Social de la
Universidad de Murcia, Mariano García Izquierdo, señala
que la falta de productividad también se observa en
el acosador ya que si hay gente que se dedica a acosar
tampoco trabaja, está demasiado ocupada y pendiente
de su víctima.
El
secretario de Acción Sindical y Salud Laboral de Comisiones
Obreras, José Cánovas, asegura que la falta
de medición de estos riesgos imposibilita que pueda
detectarse si una baja por depresión es derivada
de un mobbing o de una cuestión personal. Según
un estudio de Comisiones Obreras, en el año 2005, unos
8.000 trabajadores tomaron al menos una baja en Murcia por
enfermedad profesional aunque se les diagnosticó como
enfermedad común. Los responsables del Instituto Nacional
de la Seguridad Social en Murcia comentan que no tienen información
para hablar sobre este tema, y la propia consejería
de Sanidad se abstiene de dar respuesta a esta denuncia del
sindicato. Tampoco desmiente ni confirma esta información
la mutua de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales
Fremap, ni la Asociación de Mutuas de Accidentes de
Trabajo (AMAT).
La
Ley 31/ 1995 de Prevención de Riesgos Laborales obliga
a todas las empresas a incluir en su evaluación de
riesgos las posibles amenazas para la salud mental o moral
de sus empleados. Sin embargo, José Cánovas,
lamenta que no son pocos los jefes de personal que se niegan
a que sus empleados rellenen estas encuestas. El propio
Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) insiste-
nos ha puesto dificultades para repartir estas encuestas,
y la propia administración pone trabas para que se
analicen los riesgos psicosociales en sus consejerías.
http://www.laeconomia.com/noticia.asp?id=843&numero=108
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