Maltrato: conductas no deseadas
Sin violencia: las empresas deben evitar
actos agresivos
Tienen que comunicar claramente cuáles
son los valores defendidos por la organización, buscar
las causas de los conflictos y tomar medidas, tanto si los
oponentes son pares como si pertenecen a jerarquías
distintas
En enero último, luego de varios
meses de roces y maltratos, dos empleados de una firma de
tecnología se trenzaron en una pelea en la que hubo
golpes y se lanzaron teléfonos como armas. El director
de la firma presenció la riña y les llamó
la atención diciéndoles que ésa no
era una conducta tolerada en la compañía.
Al día siguiente ambos fueron despedidos.
El maltrato en la organización
comprende situaciones de agresividad psicológica
y física. Violence at Work, programa de la OIT, señala
que se trata de situaciones recurrentes, no únicas,
e incluye dentro de este rubro desde homicidios, raptos,
violaciones, robos y heridas hasta golpes, ataques físicos,
patadas, mordiscos, cortes, golpes, escupidas, rasguños,
acoso (tanto sexual como racial), terror psicológico,
intimidaciones, amenazas, ostracismo, mensajes ofensivos,
posturas agresivas, gestos rudos, interferencias en la tarea,
conductas hostiles, blasfemias, gritos, insinuaciones, silencios
deliberados, entre otros.
Diana Scialpi, presidenta de la asociación
civil Instituciones Sin Violencia y miembro de la planta
permanente de la Jefatura de Gabinete de Ministros del Poder
Ejecutivo Nacional, define la violencia horizontal como
la que se da entre pares -es el caso descripto arriba- y
vertical, entre jefe y subordinado.
Un ejemplo de esta última se produjo
en una empresa de transporte. Un gerente empezó a
menospreciar el trabajo de una empleada y a echarle la culpa
por asuntos que excedían su responsabilidad. La conducta
se extendió un par de semanas hasta que un día
le dijo: "Pasá a buscar tu liquidación
final". Esa fue la manera en que ella se enteró
de que estaba despedida.
"Antes, la empresa tenía un
plan de contención para los empleados. Pero ahora
el departamento de Recursos Humanos está virtualmente
desarmado. Sólo se ocupa de realizar los pagos. Si
tuviese que defenderme de una situación agresiva
debería ir directamente al presidente", dice
un ex compañero de la mujer despedida, que pide reserva
de su nombre.
Para Richard Horcic, director de Recursos
Humanos de Roche, el tema de la agresión laboral
está relacionado con la cultura organizacional:
"Si hay comunicación clara y transparente, y
en el proceso de selección se presta atención
a los valores de la persona, no ingresa una persona agresiva".
Y agrega que si bien la competitividad puede ser parte de
la idiosincrasia debe ser balanceada con trabajo en equipo.
Luego, se deben aplicar planes de contención.
"Tenemos un programa de coaching para todos los líderes.
Aprenden a manejar la comunicación y a distinguir
una opinión de una observación. Cuando se
producen conflictos de interés, los resolvemos con
esas herramientas", dice.
Horcic asegura, además, que en sus
diez años en la empresa no vivió situaciones
de violencia física. Para él, los golpes son
causa de despido. "Hay que tener en cuenta que somos
seres humanos. A veces alguien puede poner mala cara. Pero
todo debe darse en el ámbito del respeto", explica
el ejecutivo del laboratorio.
Situaciones inadmisibles
Ernesto Galíndez, presidente de
la tecnológica TGV, asegura que en su empresa no
se dan situaciones de maltrato y coincide en que la agresividad
física es inadmisible. "En nuestra profesión,
el estrés siempre está latente y podría
evolucionar en conductas violentas. Estamos atentos para
brindar contención y acompañar a la persona.
Nos manejamos con la filosofía del coaching. Si se
diese una situación realmente violenta, miraría
las causas. A partir de allí, tomaría medidas
correctivas", dice.
Según Scialpi no existen mediciones
fehacientes sobre el tema. La violencia laboral no está
encuadrada como delito. "En la administración
pública, son irregularidades administrativas. Vamos
a crear un programa de apoyo a la Fiscalía Nacional
de Investigaciones Administrativas para que la gente haga
la denuncia. En el sector privado no hay dónde denunciar.
Si alguien va a la Superintendencia de Riesgos de Trabajo
no consigue nada. Y en las ART tampoco", asegura.
La agresión crea falta de motivación,
pérdida de confianza, reducción de la autoestima,
depresión, angustia, ansiedad e irritabilidad. Puede
conducir a enfermedades físicas y psicológicas,
accidentes laborales, invalidez y hasta suicidio. En el
trabajo genera disrupción de las relaciones laborales
y pérdidas económicas.
Como indica Violence at Work se debe comprender
que el crecimiento de la violencia laboral no es un problema
individual y episódico, sino una cuestión
estructural y estratégica enraizada en factores socioeconómicos,
organizacionales y culturales.
Marilina Esquivel
Medidas preventivas
Ante el maltrato laboral se deben tomar medidas preventivas
integrales. Violence at Work sugiere:
Diseminar
información con ejemplos positivos y legislación
innovadora para que actúen como ejemplos por reproducir.
Alentar
programas antiviolencia.
Asistir
a gobiernos, empleadores y organizaciones de trabajadores
para que desarrollen políticas efectivas.
Brindar
asistencia en la elaboración de programas de entrenamiento
para gerentes, empleados y gobierno que deben lidiar con
violencia en su trabajo.
Colaborar en la elaboración de procedimientos
para denunciar incidentes violentos.
Colaborar en la coordinación de
iniciativas antiviolencia de diversa índole en planes
y estrategias organizadas.
En cuanto a la legislación en la
Argentina, entre 2002 y 2004 se sancionaron cuatro leyes
provinciales contra la violencia laboral en el empleo público
en Tucumán, Jujuy, Buenos Aires y Ciudad de Buenos
Aires.
"El ámbito de aplicación
de estas leyes es sólo el sector público porque,
en materia laboral, las provincias no pueden legislar para
el sector privado. Dicha facultad ha sido delegada en el
Congreso Nacional, donde actualmente esperan tratamiento
seis proyectos legislativos de aplicación en el sector
público y privado", dice Scialpi.
http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/suplementos/empleos/nota.asp?nota_id=677086
LA NACION | 06.02.2005 | Página 1 | Empleos
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Domingo 6 de Febrero de 2005
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