Acoso Laboral
EMPRESARIOS : Ayer y Hoy
Extraído de Ideal, prensa de Granada,18.11.02
Ha habido un cambio en el pensamiento empresarial, ahí va un ejemplo de un empresario que creó su propia empresa:
Acredito y juro por mi honor que en XXXX (nombre de la empresa
) hay más personas acosadas, especialmente en el área financiera",
ha declarado YYY,
( declarante ) propietario del 20% de las acciones y director general de la
empresa hasta hace apenas unos meses.
YYY, que declaró en favor de M.C.C. ( denunciante ), a la que un juez
consideró víctima de un acoso laboral, afirma que no revela
la
identidad de los otros trabajadores que padecen persecución por parte
de sus jefes para evitarles más problemas.
El socio minoritario de XXXX, pariente lejano de M.C.C.,
afirma que apoyó su versión en el juicio "porque quise
proteger a una persona que realmente estaba acosada". Y precisa de inmediato
que "advertí a la (otra)
parte de que el señor S. ( acosador ) estaba haciendo sufrir a mucha
gente y sus modos dejaban mucho que desear, pero se me dijo que era muy joven
y de ahí su actitud".
S., el director administrativo, es el hombre de confianza de la nueva compañía,
dependiente de XXX, a la que YYY vendió en 1998 el 80% de
las acciones de una empresa dedicada a la limpieza hospitalaria y la gestión
de residuos clínicos.
En un anexo del contrato se establecía que los propietarios
de la mayoría del capital habrían de consensuar con los minoritarios
las decisiones que pudieran afectar a las once personas que conformaban la
estructura directiva de la empresa matriz.
De esas personas, apunta YYY, "ya sólo quedan cuatro, y tres de
ellas amenazadas de despido". "Al final -abunda- parece que sólo
puede quedar
uno, el actual director, ".
Un millón diario
YYY ( declarante ) entiende que XXXX ( nombre de la empresa ) "está
ganando mucho dinero, está ganando un millón de pesetas diario,
y los despidos no tienen ninguna procedencia". "Me pregunto -insiste-
si no he sido realmente engañado, si merezco este pago, que despidan
al 80% de la gente que me acompañó e hizo grande la empresa,
después de
convertir en líder nacional lo que era una empresa local".
Tras la compra por parte de XXX, el antiguo propietario se
mantuvo durante
cuatro años como director general de XXXX que -apunta- creció
y se
implantó en distintas comunidades autónomas, hasta el punto
de que en la
actualidad es líder nacional, presta servicios exclusivos en Andalucía,
Extremadura y Castilla la Mancha, copa la mitad del mercado en Cataluña
y Madrid y mantiene un importante volumen de negocio en Valencia y Tenerife.
El socio minoritario puntualiza que, cuando firmó
el protocolo con el director
de XXX (también despedido en la actualidad), logró que se aceptara
su
exigencia de que "la central permaneciera aquí, en Granada, de
que cotice aquí y aquí se queden los beneficios económicos
que correspondan". Si ahora denuncia la situación, dice, es porque
"al hacerlo público quizá logre salvar tres o cuatro puestos
de trabajo... se está ganando mucho dinero y se desea ganar más
a costa de despedir granadinos".
IDEAL contactó ayer con el actual director de XXXX, que ha preferido esperar para ofrecer su versión sobre el asunto.

EMPRESARIOS
Extracto del Informe de la Asociación Nacional de Entidades Preventivas
Acreditadas. Anepa.
en www.laopinioncoruna.com
A pesar de que habitualmente se asocia el mobbing de los superiores jerárquicos hacia los subordinados, Anepa -que es miembro de la CEOE- explicó que no siempre es así, y distingue diferentes tipos de acoso moral.
Así, asegura que hay uno de tipo "ascendente",
cuando un rango jerárquico
superior en la organización se ve agredido por un subordinado. Se produce
normalmente cuando se incorpora a la empresa una persona del exterior con
un rango jerárquico superior y sus métodos de actuación
no son aceptados por los trabajadores que se encuentran bajo su dirección.
Otro tipo de mobbing es "horizontal", cuando un trabajador se ve acosado por un compañero con el mismo nivel jerárquico. Se produce normalmente por problemas personales.
Finalmente, el "descendente" supone la situación más habitual, y normalmente se produce como consecuencia de la necesidad por parte del superior jerárquico de destacar claramente sobre sus subordinados o porque el trabajador abandone "voluntariamente" su puesto de trabajo, sin utilizar el despido legal.
Asimismo, Anepa alertó de que este problema no aparece en la empresa de forma espontánea, sino durante varias fases, que denomina "de conflicto", "de estigmatización", "de intervención desde la empresa" y "de marginación o exclusión de la vida laboral"