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ACOSO
MORAL
Javier
Crespán Echegoyen
Inspector de Trabajo y seguridad Social
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1. Introducción, concepto y objeto. Acoso moral.
La
fundamentación de esta introducción se basa
en la conceptualización de que el acoso moral no es
una manifestación únicamente de relaciones interpersonales
sino que se produce y se desarrolla a partir de un conjunto
de características de la organización del trabajo,
de la ordenación del mismo y de los criterios que se
den en la empresa en cuanto a la política de Recursos
Humanos.
En
términos empresariales las actuaciones a desarrollar
en relación al acoso moral, deberían situarse
en la gestión de prevención de riesgos psicosociales,
buscando los elementos específicos que permitan adaptar
los criterios generales prevencionistas.
Es
en este sentido que debe conceptualizarse la violencia física
en el trabajo, el acoso moral en la empresa y el acoso sexual
como perspectivas diferenciadas pero enmarcadas, entre otras
varias en el campo de los riesgos psicosociales.
La
primera parte de esta exposición se centra exclusivamente
en el acoso moral como objeto de reflexión para acabar
con una breve referencia al acoso sexual.
No
cabe en consecuencia una aproximación al tema bajo
la perspectiva de "trabajador/trabajadora especialmente
sensible a este riesgo de acoso moral". Cierto es que
cualquiera que sea el riesgo físico, químico,
biológico, psicosocial, etc. se pueden encontrar situaciones
personales de trabajadores más sensibles a un riesgo.
Y en el acoso moral también. Pero el hecho de que pueda
manifestarse de manera más incisiva en algunos trabajadores
que en otros, no invalida la existencia misma del riesgo y
en consecuencia deberá intentarse su identificación
y eliminación si es posible.
2. Riesgos psicosociales. Acoso moral.
En
vez de intentar una definición de lo que puede entenderse
como riesgos psicosociales, con las dificultades que ello
conlleva parece más adecuado establecer unas determinadas
dimensiones de la organización del trabajo y de la
política de Recursos Humanos que pueden afectar a la
salud de los trabajadores. En este sentido:
a)
Contenido funcional y adecuada descripción de tareas
del puesto de trabajo o de la responsabilidad asignada. Aquello
que se ha de hacer.
b)
Demandas psicológicas. Cantidad de trabajo a realizar
con relación al tiempo disponible, trabajo emocional,
trabajo sensorial, etc.
c)
Control del trabajo que se desarrolla básicamente en
tres ejes:
1.
Oportunidades que el trabajo ofrece para el desarrollo de
las habilidades.
2.
Autonomía en cuanto a la ordenación del trabajo
y aunque parcialmente sobre su contenido.
3.
Participación y posibilidad de influencia en las decisiones
de la unidad en que se trabaja.
d)
Soporte social básicamente en dos dimensiones, la relación
emocional que el trabajo comporta y el soporte instrumental
que suponen los compañeros y compañeras de trabajo
y de la estructura de mando.
e)
La educación de la recompensa al esfuerzo que los trabajadores
consideren, en un modelo de interacción entre el esfuerzo
aplicado y la recompensa facilitada. Esta interacción
de diferentes factores se basan en el respeto, reconocimiento,
trato justo, soporte adecuado, estabilidad en la empresa,
promoción transparente y salario.
En
resumen en referencia a una Ley noruega de ambiente de trabajo
y protección de los trabajadores ya antigua de 1977
la organización del trabajo ha de considerar la autonomía
y la responsabilización profesional, ha de evitar el
trabajo poco variado y repetitivo y evitar aquellas funciones
y tareas que no sea posible variar el ritmo. Y en el orden
de aspectos de la política de Recursos Humanos se ha
de tender a que en todos los procesos de selección,
promoción, etc. sean transparentes, se ha de propiciar
el contacto humano y los trabajadores han de participar en
alguna medida en la planificación del trabajo y en
sus modificaciones.
De
la solución que se le dé a estas dimensiones
de la vida de la empresa se derivará en mayor o menor
medida la posibilidad de la materialización del riesgo
de acoso moral. El empresario deberá organizar el trabajo
y ordenarlo y deberá establecer normas precisas en
cuanto a la política de Recursos Humanos a fín
de que se desarrolle una prevención eficaz frente al
riesgo de acoso moral.
Manifestadas
las diferentes dimensiones de la organización del trabajo,
de la ordenación del mismo y de los diferentes aspectos
de la política en relación a los Recursos Humanos,
conviene manifestar un intento de definición del riesgo
acoso moral.
En
un trabajo realizado por el Inspector de Trabajo y Seguridad
Social español Manolo Velázquez se realiza una
aproximación conceptual al acoso moral muy interesante.
La palabra "mobbing" deriva del término inglés
"mob" cuyo significado en castellano sería
el de una multitud excitada que rodea o asedia a alguien (una
persona) o a algo (un edificio, un objeto)) bien sea de forma
amistosa o bien de forma hostil. El sustantivo "mob"
es el gentío, el vulgo, la plebe o "populacho",
mientras que el verbo "to mob" describe la acción
de ese gentío de agolparse o atestarse en torno a algo
o bien la de asediar o atacar en masa a alguien. El origen
de la palabra describe, por tanto, una acción colectiva
de un grupo de personas frente a algo o alguien, y curiosamente
no siempre de modo negativo, tal y como ahora está
siendo tratada en el ámbito de las condiciones de trabajo.
Es
en dicho ámbito en el que el concepto "mobbing"
o "bullyng" o acoso moral ha sido desarrollado históricamente
por diversos científicos y psicólogos, principalmente
por el Profesor Heinz Laymann cuya definición se recoge
en la Nota Técnica Preventiva (NTP) 476 del Instituto
Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) como
una situación en la que una persona (o en raras ocasiones
un grupo de personas) ejercen una violencia psicológica
extrema, de forma sistemática y recurrente (como media
de una vez por semana) y durante un tiempo prolongado (como
media unos seis meses) sobre otra persona o personas en el
lugar de trabajo con la finalidad de destruir las redes de
comunicación de la víctima o víctimas,
destruir su reputación, perturbar el ejercicio de sus
labores y lograr que finalmente esa persona o personas acaben
abandonando el lugar de trabajo.
Se
entiende que con esta aproximación a los conceptos
de riesgo psicosocial y de acoso moral se está en condiciones
de abordar las fases siguientes.

3. Identificación y evaluación inicial del
riesgo "acoso moral". Aproximación general.
A.
Identificación.
No
corresponde a esta exposición el intento de diseñar
un método de evaluación de este riesgo ni siquiera
de los riesgos psicosociales en general. Pero sí conviene
establecer criterios en la identificación de los factores
de riesgo que pueden darse en una persona y que posibiliten
la materialización de formas de acoso moral en la organización.
En
este sentido la base empresarial que favorece la aparición
de conductas indicativas del riesgo analizado giran en torno
a una organización pobre del trabajo, a una conceptualización
insuficiente de transparencia de los procesos internos y participación
de los trabajadores en el desarrollo diario de las funciones
y por último en cuanto a la existencia o no existencia
de un método de resolución de conflictos internos
en la propia organización.
Podría
aquí reproducirse todos los elementos que se han tenido
en cuenta en el punto anterior en relación a las dimensiones
que deberían tenerse en cuenta en la empresa para la
determinación de los riesgos psicosociales. Así
hablaríamos de procesos de trabajo con organización
pobre, no existencia de soporte por parte de la estructura
de mando, estructuras jerárquicas pesadas y en ocasiones
contradictorias, cargas de trabajo excesivas, contenido funcional
de los puestos de trabajo pobre. En otro orden de cosas se
trata de identificar variables diferenciadas en relación
a la falta de transparencia y falta de información
en la vida diaria de la empresa, falta de transparencia en
los procesos de selección y promoción, ausencia
más o menos significada de la participación
de los trabajadores en todos estos temas, formulaciones insuficientes
en los procesos de formación interna en la empresa
etc. etc.
La
ausencia de un método establecido de solución
de conflictos en el ámbito de la empresa, transparente,
sólido, que ofrezca garantías de privacidad
y con intervención de la representación de los
trabajadores, es la dimensión a tener en cuenta en
la identificación de los factores de riesgos. Es evidente
que si existe este método de resolución de conflictos
fácilmente puede actuar en los inicios de cualquier
materialización del riesgo al tiempo que puede indicar
cuestiones para futuras acciones preventivas.
Este
método de solución de conflictos internos puede
desempeñar con relación a los riesgos psicosociales
y en concreto con relación al riesgo acoso moral un
procedimiento eficaz de "comunicados de riesgo"
tan extendidos en muchas empresas en relación a riesgos
físicos o químicos.
B.
Evaluación.
En
relación a la evaluación del riesgo acoso moral
las herramientas utilizadas en los últimos años
se basan en cuestionarios de diferente índole aunque
no sean los más adecuados para evaluar toda la problemática.
De acuerdo con la Nota Técnica de Prevención
476/98 del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el
Trabajo Español se pueden encontrar algunos cuestionarios
estandarizados como el L.I.P.T. (Leymann Inventory of Psychological
Terrorization, 1990) como (T.S.T.de T.S. Langner-Amiel, 1962),
como el cuestionario general de salud (G.H.Q. de D. Goldberg,
1972) y como otros de aplicación parcial realizados
en 1994 para trabajadores administrativos por Juan Antonio
López García-Silva.
C.
Vigilancia en la salud.
Para
todos los riesgos que puedan afectar a la salud de los trabajadores
resulta imprescindible una correcta actuación preventiva
del órgano de vigilancia de la salud en la empresa.
Esto es verdad para todos los riesgos profesionales, pero
sin embargo para los riesgos psicosociales un seguimiento
especialmente específico de las disfunciones presentan
una mayor significatividad e importancia por cuanto que se
da de forma más acusada la multicausalidad de factores
que generen la enfermedad o el accidente.
En
el caso del acoso moral resulta especialmente interesante
la actuación para una detección precoz de los
primeros síntomas que en muchas ocasiones el propio
trabajador/trabajadora no asocia con su estado de salud y
es por ello que el seguimiento sistemático de los accidentes
y de las enfermedades aunque se puedan identificar causas
inmediatas el sistema de vigilancia de la salud debería
analizar también la posible identificación de
factores de riesgo vinculados al acoso moral.
http://www.bdntraining.com/web/noticias/repo31.asp
(*) Homenaje
de la web www.acosomoral.org al Sr. Crespán en el año
de su jubilación
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