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Romper
el pacto de silencio del acoso escolar
Un programa permite detectar de forma precoz a los niños
que sufren vejaciones
La mayoría de los casos de 'bullying' se produce entre
los 13 y los 14 años
Actualizado
sábado 21/06/2008 01:54 (CET)
PATRICIA MATEY
MADRID.- "Insultar es lo corriente, te persigue, te amenaza...
Una vez entre él y otro quisieron bajarme los pantalones
en el autobús. El conductor pasaba de todo. Un día
me tiró una paloma muerta y caca de perro. Y piedras.
Tuve muchas ganas de desaparecer, por no aguantarlo más.
En serio. No veía otra salida. Tengo un 5% de esperanza
en que no tenga que sufrir más, porque es peor que
un cáncer y que apruebe el año que viene, que
salga adelante y que venga esa sonrisa a mí, para que
vuelva a ser feliz".
María
tenía 14 años cuando escribió estas palabras
en la consulta de Isabel Menéndez Benavente, su psicóloga
infantil de Gijón con dilatada experiencia en atención
a víctimas de acoso escolar. Esta estudiante no tuvo
las mismas oportunidades que están teniendo hoy otros
menores que sufren acoso en cientos de colegios e institutos
españoles. Ellos están recibiendo ayuda a tiempo.
Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense
de Madrid (UCM) ha desarrollado un programa informático
(http://www.iesocio.es/) que permite detectar precozmente
a quienes son objeto de vejaciones en los centros educativos.
Con ello se evita que el hostigamiento se prolongue y deje
'heridas' incurables.
Javier
Martín Babarro, 'padre' del método, recuerda
"que el acoso escolar es un proceso relacionado con el
grupo de iguales. No sólo se refiere a la persona intimidada
sino, también, a una serie de espectadores. Lo que
se rompe con este programa es el pacto de silencio sellado
entre víctimas, acosadores y testigos", explica
a elmundo.es este investigador.
El
proyecto se centra en el uso de una herramienta informática
que permite aplicar una serie de pruebas a los alumnos. Para
ello se introducen todas las fotos de los estudiantes de una
clase en el programa y, posteriormente, se realiza un cuestionario
a cada uno de los alumnos con preguntas como: ¿con
quién te gusta jugar? ¿Quién es el que
más molesta? etc. Los escolares sólo tienen
que dirigir el cursor hacia las fotografías de sus
compañeros que respondan a estos interrogantes y clicar
el ratón. "Así es mucho más sencillo
y efectivo que si tienen que hablar o escribir sobre el tema.
Responden con mucha más libertad y sin sentirse coaccionados",
agrega Martín Babarro.

En
el instituto madrileño Salvador Allende de Fuenlabrada
el 'bullying', término en inglés del acoso verbal
o físico, que se produce entre escolares de forma reiterada
y a lo largo del tiempo, es prácticamente inexistente.
Hace
cuatro años fueron los primeros en introducir el programa
de detección precoz de acoso de la UCM. "Ha sido
fantástico y efectivo. Primero lo aplicamos con alumnos
de 13 y 14 años, los del primer ciclo de la ESO, porque
está constatado que la mayoría de los casos
de acoso se produce a estas edades. Luego lo extendimos a
los de segundo ciclo", comenta Eduardo Garrigos, director
del instituto.
Una
vez que todos los alumnos han pasado por el programa se 'destapa'
quienes son los más aislados, los más respetados
o los que más molestan. "Los centros tienen diferentes
protocolos de actuación con la información recogida.
Sin embargo, desde el programa les facilitamos una serie de
medidas de prevención que utilizan los centros piloto
como el de Fuenlabrada y que funcionan con cierto grado de
éxito. Todas se basan en la intervención mediante
compañeros y compañeras. En el grupo es donde
se genera el maltrato y a través de él tratamos
de solucionar el problema", aclara Martín Babarro.
Apoyo
social
La pautas van encaminadas a "fortalecer la red social
del alumno que ha sufrido el abuso, a través de entrevistas
con compañeros a los que se les pide que nos informen
sobre la situación y se les pregunta si pueden hacer
un hueco en su 'pandilla' al compañero agredido, así
como apoyarle en diversas situaciones en el centro. También
se realiza una colocación de la clase que favorezca
al estudiante marginado o se organizan los grupos del centro
del año siguiente atendiendo también a las variables
socioafectivas de la clase", agrega el investigador madrileño.
El
'mejor testigo' de la eficacia de la prueba está en
las cifras que hablan de disminución de expulsiones
por acoso en el instituto Salvador Allende. "Si hace
siete años tramitábamos 70 expedientes, que
implican expulsiones definitivas o por temporadas (una semana
o un mes o varios), este curso no hemos tenido que abrir ninguno",
insiste el director Garrigos.
Y
'el sello de calidad' lo proporciona el eco que está
teniendo este tipo de programa en Europa. "Países
como Finlandia y Suecia han llamado interesados en él
así como se han preocupado por otro sistema que nos
permite enviar un sms a los móviles de todos los padres
si sus hijos a las nueve de la mañana no han venido
a clase", agrega.
Un
tutor electrónico
Pero hay más. "Hoy la mujer trabaja y no acude
a dejar ni a recoger a sus hijos como antes. Tenemos un programa
que permite a cualquier padre acceder al historial de su hijo
a través de Internet y encontrar toda la información
referente a él, sus notas, su comportamiento, sus faltas,
etcétera", subraya.
Tras
la experiencia piloto del instituto madrileño en el
curso 2004/2005, el método de la UCM fue validado con
una muestra de 3.176 alumnos de otros 25 centros de la Comunidad
de Madrid. "Este año se está aplicando
en 150 escuelas de seis comunidades autónomas diferentes
(Castilla León que es en donde más implantado
está, Andalucía, La Rioja, Madrid, Comunidad
Valenciana y Galicia). Tenemos peticiones que han llegado
a través una agrupación de colegios privados
y estamos hablando con alguna administración autonómica
para instalarlo en más centros el curso que viene",
explica Javier Martín.
Los
alumnos del Salvador Allende, junto con los del resto de institutos
de Fuenlabrada, son afortunados. "No sólo protegemos
a los alumnos dentro del aula, sino que también fuera.
Todos los centros forman parte del programa llamado Ulises
que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de la localidad y
que permite conocer si hay maltrato escolar fuera de los centros
y actuar en caso necesario mediante la intervención
rápida de un asistente social que se pone en contacto
con los chicos y con las familias implicadas", aclara
Eduardo Garrigos.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2008/06/20/neurociencia/1213984300.html[/url][/list][/list]
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