EL BULLYING ESTA VEZ FUE LEJOS

Denuncian que el alumno murió a causa del acoso escolar. Fue atropellado por un tren cuando huía de sus acosadores.

 

El bullying esta vez fue lejos y se cobró una víctima fatal
Lunes 17 de Diciembre de 2007

"Gabriel era un excelente hijo, amigo y vecino. Sólo por tener una linda cara era envidiado por un alumno del otro séptimo año, que lo provocaba a pelear constantemente, aunque se negaba, ya que no era un chico de meterse en problemas", destacó Graciela Paredes y Roberto González, padres de la víctima.

El joven de 13 años perdió la vida el 28 de septiembre cuando escapaba de sus agresores. Durante la persecución, no escuchó la llegada de un tren y fue atropellado en la localidad de Guernica.

Sus padres señalaron que " la tragedia pudo ser evitada". "Nunca encontramos la respuesta institucional necesaria para abordar cualquier consecuencia, como la que lamentablemente nos toca vivir".

El adolescente concurría al colegio Gabriela Mistral. Sus autoridades ya habían sido advertidas sobre las amenazas frecuentes, informó el diario Popular.

"En el mes de junio, el chico que lo molestaba decide pasar de la agresión verbal a la violencia física, cuando en el baño del colegio con una navaja lo amenaza con desfigurarlo", recordaron los padres.

El día de la tragedia Gabriel fue amenazado. Cuando pidió ayuda a las autoridades, éstas le recomendaron que corriera a su casa. Y así lo hizo, sin percatarse de la llegada del tren.

http://www.infobae.com/contenidos/354554-100799-0-El-bullyng-esta-vez-fue-lejos-y-se-cobr%C3%B3-una-v%C3%ADctima-fatal

Información aportada por Alejandro Castro Santander

Coordinador General- Observatorio de la Convivencia Escolar (UCA)

Red Iberoamericana de Observatorios de la Violencia Escolar -(UNAMA – UCB – UNESCO Brasil)

Denuncian que el alumno murió a causa del acoso escolar. Fue atropellado por un tren cuando huía de sus acosadores.

POR NESTOR LLIDO

Gabriel Paredes tenía 13 años y falleció al ser atropellado por una formación ferroviaria en un paso a nivel de la localidad de Guernica, en momentos en que intentaba escapar de un grupo de adolescentes, entre quienes se encontraban algunos de sus compañeros de estudios, que pretendían agredirlo. El caso fue calificado como un desgraciado accidente por los investigadores policiales, aunque la causa judicial no ha sido cerrada y sus familiares vienen insistiendo en la responsabilidad de las autoridades del colegio privado al que asistía, haciendo hincapié en que el episodio se enmarca en una tragedia que pudo ser evitada.
De acuerdo a la denuncia de sus padres, el adolescente era acosado en los últimos tiempos por otro alumno de otro curso, quien basaba su hostigamiento en una cuestión que podría vincularse con la envidia personal. En principio, la situación fue relativizada, aunque no se trataba de simples burlas y la alarma se encendió cuando el que molestaba a la victima, concretó su amenaza empuñando una navaja, con la que advirtió iba a desfigurarlo para afectarlo en el motivo que le molestaba, su cara bonita.
Entre esa circunstancia y la muerte de Gabriel Paredes transcurrieron casi cuatro meses, donde la preocupación de la familia del chico fue increscendo, pero "nunca encontramos la respuesta institucional necesaria para abortar cualquier consecuencia, como la que lamentablemente nos toca vivir", señalaron. En horas de la tarde del 28 de septiembre de este año, a la salida de clases del Colegio Gabriela Mistral, sucedió lo peor y en su insistencia por evitar ser agredido, la tragedia hizo el resto.
Un tren golpeó en la cabeza del adolescente, quien su desesperada corrida por escapar de quienes lo perseguían para pegarle no advirtió su llegada. Su cuerpo despedido a varios metros con graves heridas quedó tendido en paso a nivel, a tan sólo una cuadra de la escuela, de las calles 4 y 27 de Glew, en la que había transcurrido buena parte de su infancia. Su agonía se extendió durante un día y el deceso llenó de dolor a sus familiares, allegados y amigos, quienes también asistieron a una trama de encubrimiento que se montó para silenciar esta absurda muerte.
Avisos no escuchados
Gabriel era un excelente hijo, amigo y vecino. Sólo por tener una linda cara era envidiado por un alumno del otro séptimo año, que lo provocaba a pelear constantemente, aunque se negaba, ya que no era un chico de meterse en problemas. En el mes de junio, "el chico que lo molestaba decide pasar de la agresión verbal a la violencia física, cuando en el baño del colegio con una navaja lo amenaza con desfigurarlo", señalaron Graciela Paredes y Roberto González, madre y padrastro de la víctima, en diálogo con este diario.
Si bien el problema inquietaba a la familia, este hecho puntual generó una reacción inmediata, exigiendo que los directivos del colegio adoptarán alguna medida. "Al otro día fuimos hablar con las autoridades de la escuela, quienes nos respondieron que se iban a encargar del asunto y que no volvería a ocurrir. Pese a ello, le pedimos el pase y reiteraron su compromiso de cuidar la integridad física de Gabriel, aunque para nuestra mayor tranquilidad nos aconsejaron radicar la denuncia policial", agregaron.
En consecuencia, los padres del adolescente se presentaron en la comisaría de Guernica y allí se toparon con la primera respuesta, a la que podría considerarse como evasiva. "Se nos informa que como el hecho había sucedido dentro del colegio, la denuncia tenían que radicarla las autoridades educativas, pero en la escuela respondieron que vayamos a la Municipalidad de Presidente Pero de allí nos mandan nuevamente al colegio y entonces le dije al director que cuando iba a hacer la denuncia, respondiéndome que ese mismo día concurriría, pero me negó una copia, para reservar los datos personales del escrito", afirmó Roberto González.
Entre cierta indiferencia frente a la situación y un conflicto no resuelto, se arribó al fatídico 28 de septiembre. Según comentaron los familiares de Gabriel Paredes, "el mismo alumno lo vuelve a amenazar y esta vez lo intimida, diciéndole que a la salida le iban a dar una paliza, con otros pibes más. Sin saber que yo iría a buscarlo, por el temor que tení a que le pasara algo, pide ayuda a los directivos del colegio y como todo consejo recibe un "corre hasta tu casa". La amenaza fue cumplida y él hizo caso a sus docentes cuando vio que el agresor, junto a otros chicos y jóvenes mayores de edad empezaron a perseguirlo con palos con clavos y armas blancas", resumió su mamá, al referirse al instante previo al inducido accidente.

¿Un final anunciado?

De acuerdo a varios testigos, la víctima corrió en forma desesperada, impulsado por el temor, ni siquiera escuchó los gritos de su madre, quien ya había intercedido en el episodio, logrando detener a dos de los alumnos agresores. El resto seguía persiguiendolo y por ello, no advirtió la proximidad de la llegada del tren, que lo golpea en la cabeza y lo despide varios metros. Todo esto pasó a una cuadra del colegio y frente a la tragedia nadie intercedió. Al día siguiente, murió, rememoraron sus padres.
En su momento, fuentes policiales informaron a la prensa que el lamentable caso se había producido porqué el chico llevaba puestos auriculares para escuchar música y no pudo escuchar que pasaba el tren. En consecuencia, los denunciantes indicaron que la Policía quiso tapar todo y echar a correr esta versión para hacer pasar el caso como un accidente, inclusive así caratularon la causa. "Con esa situación, decidimos presentarnos directamente en la Justicia" y ahora el expediente está en manos de la fiscal María Scarpino de la UFI Nº 10 de La Plata.

Extraído de http://www.popularonline.com.ar/nota.php?Nota=132244

NOTA DE LA WEBMASTER:

Este artículo es una copia del original aparecido en el "Diario Popular", y se publica sin su consentimiento porque desde www.acosomoral.org creemos que a tres meses de la defunción de este niño ya no es una noticia con interés periodistico y en cambio hay que empezar a visualizar este caso. La limitación de su difusión esta impidiendo que el caso de Gabriel sea conocido.

Hemos visitado la web de la Escuela y no hemos encontrado ninguna nota de pésame por la defunción de Gabriel, un alumno atropellado por un tren a pocos metros de la institución escolar. Ver

Tampoco hemos encontrado que se hayan tomado medidas ni judiciales, policiales ni escolares contra los agresores de Gabriel, lo que indica que facilmente puedan estar en el momento presente hostigando a otro chico.

Es inverosimil creer en la versión policial ya que que un chico que huye de una persecución dificilmente se va a entretener a colocarse los auriculares de escuchar música.

La primera pregunta que me surge es ¿de quién es hijo el chico agresor? que pueda disfrutar de tanta impunidad frente a hechos tan graves.

Hay que señalar que la familia denuncia el poco apoyo recibido por el Centro Escolar, después del fallecimiento de su hijo. Ver

Encontramos muchas similitudes entre el caso de Gabriel Paredes de Glew- Buenos Aires-Argentina con el caso de Jokin de Hondarribia en Euskadi- España

Marina Parés

Presidenta del Servicio Europeo de Información sobre el Mobbing SEDISEM

 

 

Indice Bullying

Acoso Moral