SE
METEN CONMIGO
ALGUNOS
COMPAÑEROS ME VEN DIFERENTE
ME
GUSTARÍA DECÍRSELO A MIS PADRES
SÓLO
ES UNA BROMA
TÚ TE
METES CON OTROS COMPAÑEROS
A
VECES ACOMPAÑO A QUIENES INSTIGAN A OTROS COMPAÑEROS
SE METEN
CONMIGO MÁS QUE CON OTROS COMPAÑEROS; ME GUSTARÍA
HACER ALGO
Algunos chicos y chicas creen que, cuando se meten con
ellos, lo mejor es callarse y pasar desapercibido, pero
eso a menudo agrava la situación. Tampoco hay que
ir por el mundo desafiando a aquellos que nos gastan una
broma o que se meten un poco con nosotros. A veces es mejor
evitar una situación que nos pueda resultar difícil.
Pero: cuando de forma continuada se metan mucho contigo,
o con un compañero, debes recordar lo siguiente:
Cuéntaselo a alguien: a un amigo, un profesor, a
tus padres, o pide ayuda a PROTEGELES a través de
esta Línea de Ayuda.
Tú solo posiblemente no puedas hacer frente a un
acoso reiterado de un grupo de compañeros. No es
ninguna vergüenza pedir ayuda. Hazlo y te escucharemos.
Busca protección en otros compañeros: no
andes solo/a; busca amigos/as con quien relacionarte.
Respétate a ti mismo/a y piensa que nadie tiene
derecho a tratarte mal de forma reiterada y con intención
de hacerte daño. Sé firme en la convicción
de que tú vales tanto como cualquier otra persona.
Intenta no mostrar miedo. En cuanto puedas, expresa tus
sentimientos a alguien en quien puedas confiar y que pueda
ayudarte a buscar soluciones.
Hazle saber al profesor Tutor lo que te pasa y que te gustaría
que se hablara de la convivencia en tu grupo clase, sin
tener que centrarse en tu problema en particular.
Pide cuanto antes ayuda y orientación a PROTEGELES:
contacto@protegeles.com
Recuerda: Si sientes que se están metiendo contigo
debes seguir una serie de pautas para protegerte. No te
quedes parado sin hacer nada. Expresa tu situación
a alguien en quien confíes. Pide ayuda.
|
| ALGUNOS COMPAÑEROS
ME VEN DIFERENTE (porque soy de otra raza, país,
religión o bien soy diferente físicamente: más
gordo, más bajo, más alto, visto diferente,...).
SIENTO QUE SOY CULPABLE DE ALGO, ¿QUÉ ME PASA?
Cada persona es diferente a las demás y eso es bueno.
Cada cual es como es y eso nos hace únicos y valiosos.
Incluso dentro de un mismo grupo, de una misma clase social
o de una misma raza nadie es igual a otro. Todos somos diferentes
y ahí eso enriquece a la Humanidad.
No creas que el problema lo tienes tú, sino al revés:
el problema lo tienen aquellos que se creen superiores. Muchas
veces nos encontramos con personas intransigentes que sólo
aceptan a los que son como ellos. Los que te tratan mal por
tu diferencia están encerrados en visiones muy parciales
de la realidad: su mundo es muy pequeño, no existe
más que en sus mentes.
Las modas pasan, pero las personas perduran. Toda persona
tiene derecho a su dignidad personal y ningún compañero
o compañera debe ofender a otro o meterse con él
por estos signos externos o por su diferencia de raza, religión
o cultura. Si algún compañero se mete contigo
por tu raza, tu apariencia física o tu forma de vestir,
no le prestes atención. Si continúa metiéndose,
házselo saber a tu profesor Tutor para tratar el tema
en la clase de Tutoría.
Recuerda: Cada individuo es único y valioso. La intolerancia
y el racismo son también formas de maltrato entre compañeros.
No permitas que tu dignidad personal se vea atacada por estas
causas, ni ofendas a nadie por sus valores culturales o religiosos.
Todas las personas somos diferentes y nuestros rasgos físicos,
forma de vestir o gustos deben ser respetados por todos.
¿Tienes algún amigo o amiga que sea diferente
a ti?
¿Conoces algún caso de racismo, con motes racistas
o burlas ofensivas, que se estén dando en tu entorno?
En caso afirmativo, ¿qué has hecho al respecto?
¿Sufres tú algún acoso a causa de tus
gustos, cultura, religión o aspecto físico?
¿Has comentado este tipo de hechos en algún
momento en tu clase con el profesor Tutor?
Ponte en contacto con la organización de protección
del menor PROTEGELES contacto@protegeles.com
|
ME GUSTARÍA
DECÍRSELO A MIS PADRES O AL PROFESOR, PERO NO SÉ
CÓMO HACERLO
Muchos chicos querrían hablar de los problemas que
están sufriendo o que están viendo que sufren
otros, pero no se atreven a hacerlo, ni ven el momento adecuado
para ello. A veces ni siquiera se atreven a comentarlo con
otro compañero, aunque sea su amigo. Les da vergüenza
y les duele tener que reconocer que están en una situación
de indefensión que refleja debilidad ante alguien que
se ha erigido como poderoso. Sin embargo es necesario que
el maltrato salga a la luz. Es la única forma de que
paren las agresiones.
En ocasiones en el maltrato no se ha producido ninguna agresión
física, sino que el temor nace de una amenaza velada
o indirecta, como por ejemplo a través del teléfono
móvil o internet, y no se puede determinar con exactitud
quién está detrás de ella. Por eso no
se sabe cómo explicarlo. Aún así, es
necesario que se cuente, que se hable de ello y que se ayude,
tanto al que arremete contra otro como al agredido. Piensa
que es muy posible que el agresor necesite contarlo tanto
o más que tú, pues necesita aprender a dejar
de actuar así con los demás.
Pero, si no sabes cómo contarlo a un adulto o tienes
miedo a que te tachen de chivato, piensa que no
hay ninguna justificación para que sigas sufriendo
tú o un compañero, y que los conflictos hay
que abordarlos para que se resuelvan.
Por ello te sugerimos:
No esperes hasta que el nivel de daño u hostigamiento
te haya causado mucho miedo o malestar. Actúa en cuanto
sientas que se están pasando contigo, que cada vez
son más personas las que te maltratan o lo hacen con
más frecuencia o intensidad. Actúa cuanto antes.
Decide a qué adulto o compañero le quieres
contar tu problema Busca un momento tranquilo en el que puedas
hablar con sinceridad para expresar lo que te pasa. Le debes
contar los hechos, tus emociones (lo que sientes, tus inquietudes,
tus miedos,...), tus deseos,... y solicitar ayuda.
Pídele que sea discreto, que no vaya contando
a cualquiera lo que te está pasando y que te ayude
a trazar un plan para detener el maltrato.
Confía en que, en realidad, casi todo el mundo
piensa que no está bien que un compañero sufra
por la agresión de otro. Tendrás muchos más
apoyos de los que esperas. Cree en ti y en los demás.
Recuerda: Comunica las situaciones de maltrato cuanto antes.
Escoge una persona de tu confianza y cuéntale cómo
te sientes, qué está ocurriendo, tus inquietudes
o miedos y lo que quieras que ocurra para que paren las agresiones.
|
SON
COSAS NUESTRAS
SÓLO ES UNA BROMA
Cuando alguien se mete con otro, una de las frases más
usuales para justificarlo es: era una broma, o
siempre nos tratamos así entre compañeros,
o no es para tanto. Estas palabras suelen encubrir
el reconocimiento de que se ha actuado mal, pero no se quiere
reconocer la falta. Reconocer los propios errores es el mejor
método para demostrar que realmente se quiere cambiar,
que se quiere dejar de agredir.
A algunos chicos o chicas les cuesta entender que, al agredir,
otros sufren; es decir, que aquello que te hace daño
a ti también hace daño a los otros. No entienden
el concepto de empatía, es decir, la capacidad
de ponernos en el lugar del otro y ser capaz de entender sus
sentimientos.
A todos nos gusta que los demás nos comprendan y nos
traten con respeto. En la amistad hay una situación
de igualdad en la que los amigos se gastan bromas, juegan,
pero no tienen la intención de hacerse daño.
En el caso de que esto ocurra, los amigos se piden perdón
y hacen las paces. Así aprenden a tenerse confianza
y respeto.
Sin embargo, cuando unos se meten con otros con intención
de dañar, les hacen sufrir. Sienten placer al ver que
son más fuertes y que pueden humillar con facilidad
y continúan haciéndolo. Son incapaces de sentir
empatía y aceptar que la otra persona lo está
pasando mal. Cuando sucede esto, estamos ante una situación
de maltrato entre compañeros, y quien siga por ese
camino, acabará siendo mal visto por los demás
y sintiéndose tan mal como aquél a quien agrede.
Ya no es una broma, es acoso y falta de respeto
hacia una persona.
Recuerda: No hagas a los demás lo que no te gustaría
que te hicieran a ti. Las bromas son buenas para la relación
cuando ambas partes están de acuerdo con ellas pero,
si a alguien le hacen daño, hay que dejar de hacerlas
y pedir perdón si es necesario. Cuando veas que alguien
está sufriendo, ponte en su lugar y piensa cómo
te sentirías tú en esa situación.
Ponte en contacto con la organización de protección
del menor PROTEGELES contacto@protegeles.com
|
Y
SI TÚ TE METES CON OTROS COMPAÑEROS...
Sólo algunos chicos o chicas hacen sentir miedo a
los demás. En su comportamiento suelen reproducir una
imagen dura y agresiva que no refleja sus sentimientos. Esta
máscara es más frecuente entre los
chicos. Las chicas prefieren formas de maltrato menos manifiestas:
sembrar rumores, hablar mal de alguien, excluir de su círculo
de amistades
Con frecuencia quien se mete con los demás suele tener
problemas en casa, o reproduce un comportamiento agresivo
que ve en su entorno, o simplemente no sabe controlarse. Si
éste es tu caso, seguramente lo estás pasando
mal y en el fondo te sientes inseguro, pero quieres demostrar
dureza ante los demás. La agresión reiterada
acabará volviéndose en tu contra y haciéndote
daño a ti también. Por ello ten en cuenta lo
siguiente:
No creas que la gente te respeta por asustarla. Simplemente
te tiene miedo, pero no eres realmente aceptado. Busca el
respeto de los demás, no el dominio sobre los demás.
No te conformes con tu forma de actuar. Intenta cambiar tus
reacciones agresivas y fíjate en cómo actúan
otras personas en las mismas circunstancias.
Date cuenta de que a corto plazo es posible que ganes, pero
a largo plazo, si continúas metiéndote con otras
personas, tendrás muchos problemas en la vida.
La agresión tiene consecuencias que tarde o temprano
tendrás que asumir.
Pide ayuda a algún profesor, orientador o tutor si
tienes problemas familiares. Si te encuentras mal o necesitas
hablar de tus problemas con alguien, confía en los
demás.
Piensa en el daño que les estás haciendo a
los otros. Ponte en su lugar e intenta imaginar cómo
te sentirías tú.
Si tus amigos refuerzan tus tendencias violentas y te retan
a actuar a veces como un matón, busca nuevas amistades
y retírate poco a poco de ellos.
Cuando te sientas enfadado y no puedas controlar tu ira,
respira hondo e intenta autocontrolarte. Cuenta hasta cinco
antes de actuar y, si te es posible, retírate a un
lugar tranquilo en el que puedas desahogarte.
Ponte en contacto con la organización de protección
del menor PROTEGELES contacto@protegeles.com
Recuerda: La agresión hacia otros compañeros
trae consecuencias a corto y largo plazo. Al final te hará
daño a ti. Demostrando tu fuerza, no conseguirás
ser respetado sino temido. Intenta autocontrolar tus impulsos.
Pide ayuda o acepta ayuda de algún adulto si te es
difícil cambiar.
|
A
VECES ACOMPAÑO A QUIENES INSTIGAN A OTROS COMPAÑEROS
E INCLUSO ME METO TAMBIÉN CON ALGUNO, PERO NO PARTICIPO
ACTIVAMENTE. SOMOS SÓLO UN GRUPO DE AMIGOS QUE NOS
LO PASAMOS BIEN
Una de las claves del maltrato es la acción en grupo.
Se suele empezar con simples bromas (por ejemplo, poner un
mote ofensivo). Después se forma un grupo que repite
la ofensa insistentemente. Poco a poco se van incrementando
la intensidad y gravedad de las acciones. En estos casos suele
haber un líder (el que más acosa, tiene más
ideas para hacer daño,...) que se ampara en el grupo,
se siente arropado y protegido. Conforme avanzan en su acoso,
los grupos de agresores se cierran más al resto de
los compañeros, y utilizan a la víctima como
una forma de reforzar la sensación de pertenecer a
su grupo.
Sus acciones encuentran a veces reflejo en la actuación
de los demás. Así, quien quiera entrar en el
grupo de agresores puede maltratar igualmente a la víctima
para poder ser admitido. Incluso puede llegar a formarse un
segundo grupo que, sin agredir con la intensidad que el primero,
empiece a meterse también con la víctima; así
sienten que adquieren su parcela de poder.
Todo esto causa miedo entre los compañeros. Los observadores
que ríen las gracias y los que no denuncian
lo que están viendo, refuerzan las acciones intimidatorias
del grupo de agresores. Si participas de cualquiera de estas
formas en situaciones de maltrato, estás animando a
que se formen grupos que acosen a los demás.
Recuerda: El maltrato entre compañeros está
muy ligado a la acción en grupo. Suele haber un líder
al que acompañan y arropan otros. Su acoso puede verse
imitado por nuevos grupos que maltraten de forma parecida
a la víctima. Otra forma de reforzar los grupos de
agresores es reírles las gracias y consentir que actúen
así. Si actúas de alguna de estas formas, estás
aumentando las posibilidades de que las acciones de maltrato
se den con más frecuencia en tu clase y escuela.
|
Aportado por BP en el foro de Jokin
|