¿Qué es acoso moral?
Carmen Yadira Chávez Finol.*
Viernes, 27 de octubre de 2006
Es un tipo de acoso
que se define como una manera de actuar en las relaciones
personales, particularmente en el campo laboral, y que consiste
en descalificar, desprestigiar y humillar a una persona para
desestabilizarla psicológicamente, se presenta en forma
persistente y prolongada.
El acoso puede ser
realizado por una ó varias personas y lo que busca
es intimidar a la víctima con el fin de que se autoexcluya,
predomina la agresión psicológica, pero puede
utilizarse también la agresión física
y casi siempre el acosador es un superior jerárquico
aunque también puede ser un compañero del mismo
nivel del acosado dentro de la organización. El acoso
moral es un término utilizado para referirse al acoso
en el trabajo, a éste se le denomina también:
acoso psicológico, hostigamiento en el trabajo o psicoterror.
En inglés, se utiliza la palabra Mobbing para referirse
a éste tipo de violencia psicológica. En general,
el acoso puede presentarse en cualquier entorno social: en
la familia, en los colegios, en las universidades, en el trabajo,
en fin, en grupos u organizaciones sociales con diferentes
características y objetivos.
Las conductas manifestadas
en el acoso moral son numerosas y variadas y constituyen tácticas
desestabilizadoras, las mismas son dirigidas al acosado, como
por ejemplo: insultos, chantajes, insinuaciones, difamaciones,
calumnias, tergiversaciones, aislamiento, burlas en relación
a características personales o cualquier otro aspecto
- para ridiculizarlo-, evaluación injusta y mal intencionada
de su trabajo, comentarios groseros o degradantes sobre su
persona y, en ocasiones, sobre su familia, no responder a
sus preguntas verbales o escritas, poner a sus compañeros
en su contra, hablarle de manera agresiva y grosera, provocarlo
para llevarlo a reaccionar emocionalmente, rechazar todo lo
que propone -boicot-, quitarle toda posibilidad de actividad
e influencia, responsabilizarlo de errores cometidos por los
demás, controlarlo y vigilarlo de manera extrema, hablar
mal de el/ella a sus espaldas, miradas y gestos despectivos,
rechazar su contacto a través de comentarios o gestos,
limitar sus posibilidades de expresión, asignarle tareas
muy por debajo de su preparación, etc.
Debido a las consecuencias
negativas que sus conductas acarrean es imprescindible describir
el perfil psicológico propio de los acosadores: mediocres,
envidiosos, con necesidad de control, miedo a ser superados
y a perder protagonismo, inseguros, falsos, oportunistas,
y mentirosos compulsivos, poseen gran capacidad para el engaño,
aparentan ser personas de ética y moral, con sensibilidad
social y preocupación por los demás, cuando
en realidad lo que hacen es utilizar a otros para lograr sus
objetivos, sin importar todas las mentiras, manipulaciones,
difamaciones, tergiversaciones, etc., que tengan que emplear
en contra de la persona que hayan elegido como víctima
y blanco de sus ataques. En muchas ocasiones, actúan
cobardemente escondiéndose detrás de otras personas,
a las cuales manipulan induciéndolas a imitarlos en
el maltrato, por abuso de poder o por persuación ofreciéndoles
beneficios a cambio de su complicidad o silencio.
En realidad, son
personas muy egoístas, sin ética, moral y escrúpulos
y sin sensibilidad social y empatía, hacen uso de cualquier
recurso para desacreditar moralmente a la víctima presionándola
de tal manera que se sienta agobiada y se retire, ya que la
víctima, desde el punto de vista del acosador constituye
un estorbo o amenaza para el logro de sus fines.
Muchas veces, los
acosadores poseen un carisma superficial, que desaparece cuando
se les conoce bien. Son sumamente destructivos de las relaciones
en el trabajo y en la sociedad, provocando enemistades y envenenando
las relaciones entre las personas. Además, utilizan
un doble sentido o doble mensaje para crear confusión
y distorsionar el proceso de comunicación , en sí,
son expertos hostigadores/desestabilizadores, cuyas deshonestas
acciones no pretenden otra cosa que favorecer sus fines o
ambiciones.
Los rasgos mencionados
han sido identificados por diversas tendencias como psicopatológicos,
sobre todo: rasgos narcisistas, psicopáticos y paranoides.
En cuanto al perfil
psicológico del acosado, la mayoría de las investigaciones
confirman que las víctimas de acoso moral: poseen elevado
sentido de ética, moral y honestidad, tienen gran sensibilidad
social y muchas veces se convierten en los defensores de los
más débiles, son muy eficientes y autónomas
en su trabajo, tienen disposición al diálogo,
al trabajo en equipo y sentimientos de compañerismo,
son apreciadas por sus compañeros, solidarias y empáticas.
Poseen un adecuado nivel de autoestima, integridad, dignidad,
creatividad, iniciativa, fé en la causa de la justicia
y deseos de luchar por un mundo mejor.
El acoso moral es
más frecuente en grupos u organizaciones donde el poder
y el control son más importantes que la productividad
y la eficiencia. Investigadores relevantes en ésta
área afirman que ocurre con más frecuencia donde
las personas que dirigen los recursos humanos no están
bien preparadas y que su incidencia es más alta en
la Administración Pública.
carmenjadyra7@yahoo.com
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