Palma de Mallorca, 16 de octubre de 2003
Esta carta esta dirigida a ti. Si, a ti, a ti.., no mires
a otro lado que eres tú el objeto de esta carta.
Hemos intentando llamar tu atención de otras maneras,
pero no te has enterado.
Es muy importante que reconozcas lo que realmente, te está
pasando. Es posible que estés despertando del letargo.
Que estés empezando a vislumbrarlo que realmente
te ocurre. Puede que empieces a comprender... a comprender
que no eres tú el culpable de lo que te pasa en tu
trabajo..., en tu casa... pues hasta allí ha llegado
el caos y la penumbra. ¿Te has dado cuenta de que
aquel amigo que te dejó de hablar, quizá estaba
siendo manejado? ¿No es verdad que hasta algunos
amigos, son ahora solo compañeros? Y que muchos,
la mayoría de tus compañeros, ahora no son
ya nada? Te has preguntado ya por qué?
¡PREGUNTATE QUE ESTA PASANDO!
Pero aunque la respuesta tiene que venir de ti, no busques
en tu interior al culpable: no está allí.
Busca, eso si, cerca de ti. No muy lejos estará esa
persona que ha conseguido con intrigas, con calumnias, quizá
con poder, destruir tu entorno.
¡Esa
es la razón de que todo se te vuelva del revés!
Esa,
y no otra, es la razón, que hay una persona que está
usándote como a un muñeco de trapo, que brinda
a los demás, a todos esos pobres de espíritu,
la oportunidad de que expíen sus culpas sobre ti.
Te
han convertido en chivo expiatorio... todos a tu alrededor
se benefician de tu desgracia.
Mientras se ceben contigo,ellos podrán seguir tranquilos.
No te has dado cuenta de que aunque ninguno de tus compañeros
te lo dice, todos lo saben, mientras quien te acosa te tenga
entre sus manos, ellos se verán libres de su violencia.
¡ESA ES LA EXPLICACIÓN!
No busque más, estudia todo de este macabro proceso
que se ha producido a tu alrededor, y así conseguirás
entenderlo. No saldrás nunca de esa película
de terror en la que te han metido si antes no entiendes
el por qué de cada actor, de cada escena, sin que
entiendas que cada extra, cada elemento de ese escenario
conforma esa película en la que te han asignado el
papel de aterrorizado; pero todos ellos, solos, no habrían
podido conseguir en ti un deterioro tan enorme como el que
estas soportando
-Analiza.
-Estudia.
¿Quién es el director de escena?, ¿Quién
el guionista?
Una
vez que identifiques a ese elemento, entenderás que
el resto son solo personas que no han querido o no han sabido
resistirse a la influencia de aquel que realmente busca
tu eliminación.
Es posible que tu vida haya transcurrido sin conocer la
capacidad destructiva y desestabilizadora del ser humano,
es solo porque ni tú, ni las personas con las que
te relacionas son perversas. Has tenido la suerte, hasta
ahora, de no toparte con un perverso narcisista, y por eso
te resulta difícil imaginar en otros sentimientos
de odio, de intolerancia y sobre todo: de ENVIDIA.
Si
no eres envidioso es muy difícil que conozcas realmente
el siginificado de esa palabra por muchas veces que la hayas
oído. Aunque aparentemente inconcebible es real que
algunas personas al conocer tu rectitud, o al conocer tu
don de gentes (los acosadores carecen de empatía),
o la belleza de tu pareja, o si simplemente eres capaz de
vivir como piensas y vives feliz, y no te lo callas; o que
seas capaz de rendir más en tu trabajo con procedimientos
no reñidos con la ética profesional... con
una sola de estas características es suficiente para
que un narcisista te haga diana de su perversión.
Estas
personas al ver cualquier cualidad en ti, se duelen, les
quema profundamente saber que ellas carecen de eso que en
ti se da de forma natural. Normalmente estas personas se
han creado una personalidad falsa y viven en ella, representan
un papel, y se convencen a diario de que ellos son lo mejor;
de que lo bueno que puede haber en otros es en realidad
patrimonio suyo y en grado superlativo; pero,
¿Qué ocurre cuando se topan con una persona
que realmente posee alguno de estos valores?
Pues les ocurre que rabian, que súbitamente quedan
en evidencia pues por comparación se hace visible
su inmensa pobreza personal, su carencia de valores reales.
No soportan una presencia que les ofende en lo más
hondo y comienzan su torvo ataque. Como única solución
para esa ofensa personal se plantean la destrucción
de quien le da origen, del culpable de ese sentimiento de
pobreza que les invade. Lentamente, seductoramente, pero
en todos los flancos al mismo tiempo, un perverso narcisista
desarrolla su acción contra su objetivo de forma
integral y sin darse a conocer como lo que realmente es
para ti, tu enemigo. Si.
¿No
te lo puedes creer?,
piensa, reflexiona, Ha podido estar contigo con apariencia
de normalidad incluso puede haber coqueteado contigo, buscando
tu ignorante complicidad para sus fines, y al mismo tiempo
puede estar calumniándote o lo que es mas efectivo
insinuando sobre tu condición, sembrando la mala
semilla en los demás para que brote en los demás,
lejos de ella.
Su
capacidad de seducción y manipulación es tal
que a menudo, aquel que está en sus fauces, se siente
devorado pero desconoce la identidad de su verdadero depredador.
Por eso es importante que si te sientes acosado por un grupo
de personas en tu trabajo, lo primero que has de hacer,
es identificar el agente causante: aquella persona
que ha sido capaz de movilizar a todo un grupo contra ti.
A menudo y por increible que parezca, no es fácil.
Es primordial saber quien es el desencadenante del acoso,
ante todo porque es el primer y único responsable,
segundo porque no podrás desplegar ningún
tipo de medida contra ninguno de los demás del grupo
ya que además de injusto, no sería práctico:
te estarás granjeando la enemistad de todo el grupo
de trabajo, y por si fuera poco, te despistaría de
tu verdadero objetivo, descubrir al perverso y hacer visible
a todo el mundo su acción violenta contra ti.
Si
ya sabes:
1.- Que eres un víctima pero que no eres victimista.
2.- Quién es el responsable de tu situación,
y
3.- Que el grupo como tal no es el que te ataca, sino que
está siendo manipulado.
Entonces ya estas en el mejor camino para volver a renacer.
Será un largo camino, duro y pedregoso pero al final
de él te espera un nuevo día, tendrás
más experiencia, serás más tolerante,
querrás más a la gente por lo que es y no
por lo que representa. Hoy, créeme, todavía
no lo sabes, pero si estás siendo acosado moralmente,
la vida, las circunstancias... quien te acosa, te están
brindando la oportunidad de iniciar una etapa nueva en tu
vida, llena de esplendor, de evolución positiva y
crecimiento interior.
NO PIERDAS LA OPORTUNIDAD DE HACERTE UN POCO MAS HUMANO,
Con todo cariño,
Ricardo Pérez-Accino.