Cuando la actitud tiene la crueldad de las espadas

El mobbing se ha puesto de moda para no marcharse. El encadenamiento de acciones hostiles consumadas, llevadas a cabo por una o varias personas, contra un compañero de trabajo en un período corto de tiempo, es uno de los mayores causantes de bajas laborales, asistencias al psicólogo y al psiquiatra de buenos y eficaces empleados que sufren por parte de sus compañeros esta perjudicial forma de acoso y derribo. Según las estadísticas, todas las personas están abocadas a sufrir al menos una vez en su vida una situación de acoso laboral.

El mobbing se relaciona directamente con el stress, dada la situación de boicot en la que vive el trabajador. Este acaba por desarrollar un gran sentimiento de frustración y de soledad, muy lesivos para el que lo padece. Estos síntomas son, en algunos casos, parecidos al estrés cotidiano, e incluso para terapeutas, psicólogos y psiquiatras que no son conscientes de esta situación, pueden tomar los síntomas del paciente como etiquetas de otros fenómenos psicológicos: paranoia, maniaco depresivo, problemas de adaptación, desordenes de la personalidad, etc. El mobbing, trae serias consecuencias económicas, legales, sociales y psicológicas para quien lo padece, pero también para las empresas haciendo que estas disminuyan su productividad.

El límite de la perversión suele ser el de la imaginación. En cada caso se presentan variantes que dependen de cada individuo y el contexto donde se producen. Sin embargo, los estudios del doctor Leymann han arrojado una serie de situaciones patrón claramente identificables en cada caso. Estas situaciones suelen intercalarse unas con otras durante un período de tiempo, algunas de ellas son:

Gritar, avasallar o insultar a la víctima tanto cuando se está sola como en presencia de otras personas.

Asignarle objetivos o proyectos con plazos que se saben inalcanzables o imposibles de conseguir, y tareas que son manifiestamente inacabables en ese tiempo.

Quitarle áreas de responsabilidad clave, ofreciéndole a cambio tareas rutinarias o sin ningún interés, e incluso no darle ninguna actividad.

Modificar repentinamente y sin decir nada al trabajador las atribuciones o responsabilidades de su puesto.

Ignorarle o excluirle, hablando sólo a una tercera persona presente, simulando su no existencia o su no presencia física en las reuniones a las que asiste o en la oficina.

Retener información crucial para su trabajo o manipularla para inducirle a error en su desempeño laboral, y acusarle después de negligencia o faltas profesionales.

Extender por la empresa rumores maliciosos o calumniosos que menoscaban su reputación, su imagen o su profesionalidad.

Infravalorar o no valorar en absoluto el esfuerzo realizado, mediante la negativa a reconocer que un trabajo está bien hecho o la renuencia a evaluar periódicamente su trabajo.

Ignorar los éxitos profesionales o atribuirlos maliciosamente a otras personas o a elementos ajenos a él, como la casualidad, la suerte, la situación del mercado, etc.

La perversión del hecho cuando ocurre a espaldas de los jefes, puede llegar a ser extremadamente injusta ya que, el jefe tiende a tomar en cuenta la opinión de la mayoría. Cuando se produce tal intervención, acaba por ocurrir que la persona que lo padece debe, o bien irse de la empresa o aceptar una clara reducción de su status gracias a la componenda de sus compañeros.

JAQUE AL MEJOR

Suelen ser víctimas de acoso laboral, las personas que poseen un mejor rendimiento en su trabajo, esos que despiertan envidias y celos profesionales en los demás. La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que son entre otras:

Personas con elevada ética, honradez y rectitud, así como alto sentido de la justicia.

Personas con características que difieren de la mayoría de trabajadores existentes en el lugar de trabajo (inmigrantes, minorías, mujeres, jóvenes, trabajadores mayores).

Personas autónomas, independientes y con iniciativa.

Personas altamente capacitadas por su inteligencia y aptitudes, que destacan por su brillantez profesional.

Personas populares, líderes informales entre sus compañeros o con carisma para liderar grupos.

Mobbing: la próxima víctima puede ser usted

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