Título: El acoso moral en el trabajo


Autor: Maria Esther Espiricueto Islas

Fecha publicación: 19/10/2003



1. Lo que debemos entender por Acoso Moral

En los últimos años el fenómeno del acoso moral también conocido como psicoterror ha cobrado una importancia inusitada; a pesar de que el concepto había sido introducido por el etólogo alemán Konrad Lorenz, no fue hasta la publicación del libro "El acoso moral: el maltrato psicológico en la vida cotidiana", de la psiquiatra francesa Marie-France Hirigoyen, que el tema se transformó en una aguda preocupación social y las personas acosadas, que hasta entonces habían sufrido en silencio la persecución de sus agresores, empezaron a denunciar las prácticas abusivas de las que habían sido objeto.

En países a la vanguardia laboral como Francia y España, empiezan a observarse iniciativas tendiente a contextualizar el fenómeno en el plano jurídico, de ahí la movilización de especialistas en medicina del trabajo, juristas, sindicalistas, psiquiatras, psicólogos y psicosociólogos para crear asociaciones, paginas de ayuda en Internet y diversos eventos de apoyo a las víctimas, entre las que principalmente se encuentran mujeres, personas mayores de 50 años e individuos con alguna peculiaridad, diferencia o defecto físico.

Con seguridad en poco tiempo habrá un reglamento europeo que sancione el acoso moral en el trabajo, ya que los parlamentos se han tomado en serio el problema y la noción del acoso entró al Código Laboral. Esperemos que Latinoamérica no demore mucho en seguir este ejemplo, porque ciertamente por sus características, sociedad y organizaciones, son excelente caldo de cultivo para que esto suceda con mucha frecuencia.

Sin embargo hablar de acoso moral en el trabajo es un tema de alto riesgo; por la dificultad de probarlo puede llegar a confundirse con estrés profesional, falta de tiempo, conflicto abierto, desavenencias o con explosiones momentáneas derivadas de la presión o de las malas condiciones de trabajo.

Como medida precautoria, antes de hablar de acoso moral se deben tomar en cuenta otro tipo de enfoques, uno de ellos y quizá el más preocupante es lo que podría denominarse la contraparte, es decir individuos paranoicos capaces de denunciar acoso para deliberadamente perjudicar a alguien, granjeándose la lástima del grupo hacia su persona.

A este tipo de individuos no les interese que cese el ?pretendido acoso? sino vengarse y destruir a alguien. El Dr. Albert J. Berstain tipifica a este tipo de personas como "vampiros emocionales", que no se alimentan de sangre sino de energía: "los vampiros emocionales son personas que poseen características que los psicólogos llaman desordenes de la personalidad. Cuando la gente se vuelve loca tiene neurosis o psicosis, cuando vuelve locas a las demás tiene desordenes de personalidad"

En primera instancia, lo que caracteriza al acoso es la continuidad, el psicoterror representa un ataque sutil pero permanente dirigido a erosionar imperceptiblemente el autoestima y la salud física y mental de la victima al punto que solo ella misma y el agresor son capaces de detectar el grado de violencia que marca sus relaciones de trabajo. Tristemente, los espectadores rara vez intervienen, convirtiéndose en cómplices pasivos que por miedo o indiferencia prefieren mantenerse al margen a pesar del ostensible deterioro de la víctima.

Lo más grave de la situación es la impunidad, ya que la violencia psicológica que sufre un empleado de su superior y/o compañeros, denominado ?gang? o banda acosadora, es un hecho difícil de probar. El fin último de la banda acosadora, es la destrucción psicológica y física de la víctima para que renuncie voluntariamente o en su defecto para conseguir elementos que justifiquen su despido, lo que constituye un horror, ya que una persona puede ser destruida impunemente, sin que queden huellas de sangre en la alfombra de la oficina y sin que se responsabilice a nadie de ello.

Si consideramos las repercusiones de este comportamiento sobre las personas, la definición de la Dra. Hirigoyen, resulta la más completa y esclarecedora:

"ACOSO MORAL ES TODA CONDUCTA ABUSIVA (GESTOS, PALABRAS, COMPORTAMIENTO, ACTITUD) QUE ATENTA, POR SU REPETICION O SISTEMATIZACION, CONTRA LA DIGNIDAD O LA INTEGRIDAD PSIQUICA O FISICA DE UNA PERSONA, PONIENDO EN PELIGRO SU EMPLEO O DEGRADANDO EL AMBIENTE DE TRABAJO"

Para Hirigoyen, existe la posibilidad de destruir a alguien solo con palabras, miradas, humillaciones o insinuaciones porque a través de un proceso de maltrato psicológico un individuo puede conseguir hacer pedazos a otro y eso es lo que se denomina violencia perversa o acoso moral.

2. Elementos del Acoso

Para que exista acoso moral es indispensable la presencia de cuatro elementos fundamentales:

a) La presencia de un individuo que asume el papel de perseguidor principal, generalmente una persona con la suficiente autoridad jerárquica como para movilizar las dinámicas grupales de acoso, poseedor de una personalidad en la que predomina una peculiar combinación de rasgos narcisistas y paranoides, lo que le permite auto convencerse de la razón y justicia de su actividad destructiva.

b)La colaboración permisiva del resto del personal de la organización, ya que la persecución psicológica se realiza en medio de un sorprendente silencio e inhibición de los observadores que aunque consientes del abuso e injusticia de que es objeto uno de los miembros del equipo, se abstienen de intervenir por complicidad implícita o para evitar ellos mismos en objeto de represalias.

c)La presencia del miedo. Es inútil buscar los motivos del acoso en una desavenencia profesional, porque la mayoría de las veces lo que le da origen es un conjunto de sentimientos inconfesables. ?El miedo es lo que nos convierte en seres violentos, atacamos antes de ser atacados, agredimos a otros para protegernos del peligro?.

d) La previa descalificación de la víctima (por parte del perverso) al ser aceptada y avalada por el grupo justifica la crueldad, llevando a pensar ?que la víctima se merece lo que le pasa?.

Es frecuente que individuos ambiciosos de escasa valía profesional aprovechen conscientemente la situación que les favorece al entorpecer o eliminar a un subalterno más cualificado que ellos mismos, porque ¿cómo soportar no estar muy seguro de uno mismo, que un subordinado tenga más títulos o que ostensiblemente sea más capaz?

Cuando una persona es brillante y además posee la iniciativa de convertirse en experta en su campo, su superior o superiores pueden temer que progrese demasiado rápido y les haga sombra. En este caso pueden impedirle trabajar en sus ámbitos de competencia y alejarla de su ?expertice?, asignándole nuevas y diferentes labores totalmente ajenas a los temas en que se ha especializado buscando que cometa errores.

Esto fue lo que le sucedió a Marco Antonio, un jefe de bajo perfil y nula capacidad de liderazgo que manipulado por su ambiciosa y poco escrupulosa secretaria, a la que mantenía en situación de privilegio por estar íntimamente relacionada con su compadre y subalterno favorito, demonizó a otra de sus subalternas de alto perfil y experta en su trabajo, atribuyéndole sentimientos agresivos porque creía estar en situación inestable y se sentía altamente amenazado. Su visión, basada en los comentarios mal intencionados de una persona de mala fe y su falta de confianza en si mismo lo llevaron a acosar a una persona, no tanto por lo que era, sino por lo que imaginaba que era. Veamos el caso:

"Tras siete meses en que estuvo aislada, durante los que le impidieron trabajar correctamente, fue descalificada, escarnecida en público y se defendió como pudo mandando cartas a la jerarquía superior explicando su caso y solicitando ayuda, María Estela es convocada a una reunión en la que se le tiende una trampa. Se le presenta un documento de doble filo, por un lado si lo firma de recibido se hace cómplice de su propio despido injustificado y por el otro si se niega, puede ser acusada de desacato y por "perdida de la confianza" su contrato de trabajo puede ser rescindido, tal como sucedió posteriormente.

Minutos después de la penosa reunión, María Estela recibe una llamada de disculpa de Marco Antonio quien se muestra consternado, se jura totalmente inocente y deplora la falta de escrúpulos del Gerente y de su Subgerente de mayor confianza, dejando ver que son ellos los autores intelectuales del "numerito"; textualmente le dice: "en 18 años jamás había presenciado algo parecido". María Estela está confundida, no puede creer lo que esta sucediendo.

Es evidente que Marco Antonio le tiene miedo a María Estela y solo consigue ser compasivo con ella cuando ya la ha desarmado. Es consciente de sus cualidades profesionales y tal vez teme que le haga sombra. Para sentirse seguro y cómodo necesita subalternos del tipo de su compadre y su secretaría, absolutamente fieles (por obvia conveniencia) y ligados por las relaciones personales que se entretejen entre ellos. La dinámica mantenida por estas tres personas terminó por destruir la imagen de Marco Antonio frente al resto del personal, tanto de su área como de las otras, ya que se convirtió en la comidilla del piso al ser interpretada su actitud como "protectora de la relación" a cambio de apoyo. Por supuesto los motes y las burlas dirigidos al "triunvirato" parecía no hacerle mella, pero en el fondo esto contribuía a aumentar su sensación de vulnerabilidad.

Por otro lado, María Estela no tuvo la capacidad de detectar a su agresor por ser una persona cercana a la que tenía confianza. "La manipulación funciona tanto mejor cuanto que el agresor cuenta de antemano con la confianza de la otra persona"; en otro tiempo y circunstancias lo había ayudado a salir de un jefe tiránico al que aborrecía por déspota y explotador. En muchas ocasiones se quejó de él con ella, por eso en cuanto María Estela vio la oportunidad de ayudarlo propició su traslado a un área de nueva creación, impulsando su carrera de forma indirecta.

Cegada por su propio paradigma, que ponderaba la justicia como valor fundamental, no podía esperar que le mal pagara de esa manera, por eso fue incapaz de reaccionar a tiempo y mucho menos imaginar que anticipándose a los acontecimientos su agresor, apoyado por sus subalternos favoritos, había orquestada una campaña de desprestigio en su contra, legitimando así los hechos a los ojos de las jerarquías superiores.

Finalmente, su contrato de trabajo fue rescindido en complicidad con el área de Relaciones Laborales que se prestó al juego de poder y corrupción y María Estela debió buscar ayuda profesional para aliviar la herida psicológica que le causaron siete meses de acoso moral, la impunidad y la traición.

El clavo que sobresale se encontrará con el martillo
Dicho Japonés

3.Personas en riesgo de padecer acoso

Podemos clasificar a los sujetos con riesgo de padecer acoso en tres grandes grupos:

a) Los envidiables: personas brillantes y atractivas, pero consideradas como peligrosas y competitivas por los líderes implícitos del grupo que se sienten cuestionados por su mera presencia.

b) Los vulnerables: individuos con alguna peculiaridad o defecto físico o simplemente depresivos necesitados de afecto y aprobación, que dan la impresión de ser inofensivos e indefensos.

C) Los amenazantes : Activos, eficaces y trabajadores, que ponen en evidencia lo establecido y pretenden imponer reformas o implantar una nueva cultura.

LOS ENVIDIABLES

La envidia es un sentimiento que surge cuando dos personas son susceptibles de compararse entre sí o se ubican en posiciones de rivalidad o competencia. Este sentimiento puede trastornar al individuo que lo alberga volviéndolo destructivo, sin embargo las ciencias sociales actúan como si tal sentimiento no existiera. Ciertamente no es fácil de confesar ¿cómo decirle a los demás o a sí mismo: "no lo soporto porque es más inteligente o más guapo o más rico que yo"?. Entonces, dado que no podemos decirlo, intentamos rebajar para reducir la distancia que nos separa entre uno mismo y lo que imaginamos de los demás. "Lo que el perverso envidia por encima de todo es la vida de los demás. Envidia los éxitos ajenos, que le hacen afrontar su propia sensación de fracaso"

LOS VULNERABLES

Por otro lado, cuando una persona parece peculiar, generalmente resulta el blanco perfecto de burlas y escarnios que magnifican su defecto, diferencia u orientación. Si por desgracia este tipo de persona cae en manos de una jerarquía a la que irrita la diversidad o la debilidad, su vida se vuelve un infierno de burlas, marginaciones y motes, se le etiqueta como "el enano", "el naco", "el gordo" "el apestoso" o "el mariquita" y si llega a manifestar dolor o se defiende contraatacando, es agredido con mayor fiereza por ser tan absurdo de tomar las ?bromas? en serio, entonces además de gordo, naco o apestoso resulta un anormal, incapaz de convivir y relacionarse armoniosamente con los demás debido a su complejo de inferioridad que lo convierte en un inadaptado social.

Una persona que supera los 50 años es candidata a sufrir lo que se conoce como "sanción de la edad", en este caso la regla es atribuirle una mayor cantidad de errores de los que pudiera llega a cometer porque se les considera poseedores de menos capacidades o menos adaptables al cambio de lo que pudiera ser deseable. En este grupo se encuentra la mayor incidencia de víctimas del "mobbing".

LOS AMENAZANTES

ponen en evidencia lo establecido y pretenden imponer reformas o implantar una nueva cultura.

3.a) La Víctima

La palabra "mobbing" deriva del término ingles "mob" cuyo significado en español sería el de una multitud excitada que rodea o asedia a alguien (una persona) o algo (un edificio, un objeto) bien sea de forma amistosa o de forma hostil.
El sustantivo mub significa "gentío", "populacho", "plebe", mientras que el verbo to mob describe la acción, de ese gentío, de atacar en masa a alguien. Otros autores describen al mobbing de manera más coloquial, diciendo que representa la agresión que recibe un animal de parte de los miembros de su misma manada a fin de ser expulsado de la misma.

Para Leyman la diferencia entre el mobbing y cualquier otro conflicto entre personas en el mundo laboral es que no se desarrolla entre iguales sino que la víctima ocupa una posición de inferioridad, ya sea jerárquica respecto de su agresor o porque se trata de una persona vulnerable, de ahí que describa la relación entre el agresor y el agredido como "asimétrica"

Cuando se trata de "mobbing" muchas veces la gente se imagina que la víctima es cómplice de lo que le esta pasando, que permite las agresiones porque se trata de una persona débil o enferma, pero no es así, en el ámbito laboral la víctima esta indefensa en virtud del dominio que ejerce sobre de ella la jerarquía superior y no dispone de mecanismos de defensa para actuar y protegerse de ?algo que no esta sucediendo? esto la paraliza y el temor a perder su empleo y dejar a la familia carente de sustento la doblega.

La sensación de impotencia, vulnerabilidad e indefensión se magnifica, cuando la víctima es mujer y jefe de familia a la vez. En esta clasificación se encuentra la más alta incidencia de víctimas de acoso de tipo sexual.

La característica o error principal de la víctima es no ser desconfiada, no sabe traducir los mensajes y los acepta al pie de la letra, parece ingenua y crédula porque no pueden imaginar que se enfrenta a un destructor. En términos generales las etapas por las que atraviesa son las siguientes: primero se muestra comprensiva intenta adaptarse, comprende y perdona. Después acepta la sumisión, se va apagando o deprimiendo mientras que el agresor se vuelve más dominante y se siente cada vez mas seguro de su poder. Posteriormente entra en un estado de confusión, no se atreve a quejarse aunque ya es capaz de percibir la injusticia pero su confusión es tan grande que no le es posible reaccionar. Cuando la víctima percibe la agresión se siente desamparada, herida y se instala en un estado de ansiedad permanente, entonces intenta defenderse, saca a la luz lo que esta sucediendo, pero nadie le da crédito porque reacciona de un modo vehemente y confuso; poco a poco el miedo conduce a la víctima a responder patológicamen
te lo que más adelante servirá al agresor de coartada para justificar su agresión, despido o venganza por no haber accedido a requerimientos de tipo sexual, de complicidad en actos de corrupción, etcétera.

La víctima al principio, contrariamente a lo que el acosador quiere hacer pensar no es una persona afectada de alguna patología o particularmente débil. Al contrario, muchas veces el acoso empieza cuando una víctima reacciona en contra del autoritarismo de un superior y no se deja avasallar. Su capacidad de resistir a la autoridad, a pesar de las presiones, es lo que la señala como blanco.

3.b) El acosador

El acosador moral es una persona con características narcisistas, cuya perversión no llega a derivar en enfermedades mentales de la gravedad de una persona psicótica. Por el contrario, suelen desarrollarse exitosamente en su carrera profesional mediante una gran ausencia de escrúpulos, que les facilita el abuso de las personas que les rodean, especialmente aquéllas que se encuentran en un lugar de subordinación. Generalmente los acosadores no son mas que víctimas de un sistema que los lleva a maltratar a otros, hieren porque los han herido y creen que si no lo hacen se exponen a perder su posición, para ellos triunfar significa tener el coraje de pasar por encima de los demás sin escrúpulos ni remordimientos.

De ahí que las personas calificadas, que poseen valores e ideales y naturalmente se perfilen como líderes morales les provoquen pánico y aunque en apariencia las desprecien, la realidad es que los envidian por poseer esos atributos que desean, pero prefieren destruir antes que adquirir.

El perverso envidia los éxitos ajenos que lo enfrentan a su propia sensación de fracaso, pero no es más compasivo con el mismo que con los demás, para él todo es muy complicado y está mal, lo peor es que imponen su nefasta visión del mundo, intentan demostrar que el mundo es malvado, que los otros son malvados, que su propio compañero es un malvado. Esta es la razón que muchas veces eligen como víctimas a aquellas personas que están llenas de energía y saben gozar de la vida, destruirlos supone una prueba irrefutable de que la realidad es como ellos la perciben.

Cuando esas personas no están a su alcance sufren, hacen lo imposible por atraerlas a su dominio con el único propósito de cerrarles el paso, y sin el menor remordimiento primero lo seducen y después lo exterminan. ¿El acosador responde a una personalidad psicopática, no tiene sentido de culpabilidad, es agresivo, con gran capacidad de improvisación; es bastante meditativo y tiene complejo de inferioridad?.

En esta categoría también se puede ubicar a cierto tipo de personas que manipulan nuestros sentimientos, tal como lo describe y clasifica el Dr. Albert J. Bernst en su libro "Vampiros Emocionales".

"Los vampiros emocionales no salen de ataúdes por las noches. Viven en nuestra calle, son vecinos cálidos y cordiales delante de nosotros, pero a nuestras espaldas esparcen rumores, son parte del equipo de football, hasta que algo se vuelve en su contra, entonces les dan ataques que avergonzarían a un niño de tres años. También trabajan en nuestras oficinas, tiene puestos ejecutivos bien remunerados, involucrados en política interna e intrigas, que no disponen de tiempo para cumplir con su trabajo. Son jefes que dan discurso sobre la capacitación y el pensamiento positivo, que luego amenazan con despedir a la gente por un error insignificante"

4. La desorganizacion de la Organización: caldo de cultivo del acoso moral en el trabajo.

Las organizaciones en las que más frecuentemente se origina el fenómeno del acoso moral son aquellas en las que el poder esta muy concentrado en una o varias personas; presentan estructuras organizacionales piramidales y muy escalonadas, están poco a nada orientadas a procesos, carecen de elementos de medición como son los indicadores de evaluación del desempeño y en ellas priva un liderazgo extremadamente autocrático, de ahí que cada centro de trabajo o departamento se asemeje más a un feudo que a una moderna oficina en la que los miembros del equipo participen eficientemente apoyados en una fuerte tecnología de punta y compartiendo valores.

Esto no significa que forzosamente se trate de empresas que presenten rezagos importantes en materia tecnológica, mas bien el problema se encuentra en la cultura organizacional, fuertemente orientada al jefe en vez de al cliente.

Puede decirse que en este tipo de empresas la productividad es escasa y no es difícil que líder formal pase gran porcentaje de su tiempo corriendo, siempre apurado por los clásicos "bomberazos", en vez de planeando y llevando a cabo acciones de mejora continua que fortalezcan el posicionamiento de la empresa en su mercado de participación, expresado en términos coloquiales se la pasa peleándose con los de adentro en vez que con los de afuera.

El resultado es el caos, de ahí que las herramientas que utiliza el agresor o agresora para acosar a sus víctimas se encuentren fácilmente en las deficiencias de la organización del trabajo que priva en tales empresas ya que utilizan la desregulación de las condiciones de trabajo, los horarios, el contenido de trabajo y la naturaleza de las tareas para conseguir hacer la vida imposible a esa persona. En una palabra, la flexibilización del trabajo representa la mejor de las excusas para que un agresor perpetre su crimen.

Prevenir el acoso moral no es únicamente cuestión de valores morales, sino de productividad ya que este fenómeno, además de mermar los recursos, es síntoma de una problemática mas grave que en el corto plazo pueden llevar a la debacle a una organización.

Para las empresas modernas la supervivencia se relaciona fuertemente al concepto de "capital intelectual", la aportación creativa de cada uno de sus miembros es parte de su activo, quizá el mas importante, por eso enviciar el clima laboral con este tipo de abusos se traduce en un bloqueo de creatividad y por ende de la innovación indispensable para competir en los mercados nacionales e internacionales.

Esto no exenta a la empresa pública, ya que la competencia política en nuestro país es fuerte y la ciudadanía ya no se conforma con servicios de mala calidad como sucedió mientras vivimos en un modelo de economía cerrada. Sin embargo debido a la centralización del poder que aun se prevalece en este tipo de organización, representa uno de los lugares idóneos para que el acoso moral se lleve a cabo impunemente y en el absoluto anonimato.

Desgraciadamente, el Modelo de Calidad propuesto por el nuevo Gobierno aun no ha permeado lo suficiente como para prevenir este tipo de fenómenos, y aunque en el ámbito público ya se tocan conceptos como indicadores de medición, procesos y liderazgo participativo aun queda mucho camino por recorrer, principalmente en materia de organización del trabajo y ámbitos de competencia. Prueba de ello son las representaciones internas de la SECODAM que, o carecen de autoridad para esclarecer las escasas denuncias de acoso moral que reciben o simplemente no desean contrapuntearse con los altos mandos. De ahí que en este tipo de empresa, la indefensión de un trabajador acosado moralmente por su jerarquía superior sea total, ya que únicamente se da curso a las denuncias cuando se trata de acoso de tipo sexual.

5. Medidas de Supervivencia

- Buscar ayuda en el seno de la empresa o bien acudir a un comité de trabajadores
- Buscar ayuda psicológica
- Buscar asesoría jurídica
- Buscar un cambio de departamento
- Platicarlo a alguien con detalles a fin de llegado el momento contar con un testigo
- Investigar sobre el tema
- Enfrentar directamente al acosado
- Asumir que el problema no pasa por uno mismo (la victima) sino que es un síntoma del desajuste de personalidad que padece el agresor.

Lo que hace realmente difícil detectar el acoso moral es la vergüenza que siente la victima, por eso en vez de denunciar prefiere ocultarse y desaparecer; en realidad a ella no le interesa venganza ni odia a su agresor, lo único que realmente desea es resarcir su honor y aliviar su humillación.

A pesar de toda esta vergüenza y deseo de ser borrado (a) del mundo, la victima debe tomar conciencia de lo importante que resulta para la sociedad que denuncie los hechos. Ciertamente ninguna cifra económica logrará resarcirla del sufrimiento padecido, pero esconder su dolor únicamente le será útil a la maldad y desgraciadamente la perversidad es expansiva, basta la acción de unos cuantos individuos perversos para convertir en perversa a una organización completa.

Las áreas de recursos humanos tienen mucho trabajo por hacer en materia de selección y reclutamiento de personal, existen test y baterías que serían de gran ayuda para detectar a los candidatos con marcados rasgos narcisistas y de perversidad. Es importante tomar conciencia de estas herramientas y adoptar las mejores practicas en materia de reclutamiento y selección.

Las empresas de clase mundial invierten gran cantidad de recursos en la detección de líderes capaces de transformar a las organizaciones y llevarlas al éxito, evitan contratar personal disfuncional previniendo desperdicio de recursos y problemas asociados a personalidades conflictivas.

Pero más allá de lograr o no detener o minimizar este tipo de maldad a través de las denuncias de las victimas y las iniciativas de apoyo de la sociedad y profesionales de la salud, la reflexión más importante que debemos hacer se centra en la poca importancia que ciertas organizaciones conceden a la dignidad humana. Porque muchas empresas son plenamente conscientes de la maldad que albergan, pero mientras esa maldad derive en utilidades prefieren hacerse de la vista gorda, aunque a la larga las consecuencias no sean fructíferas.

Para concluir, dejamos la siguiente reflexión: Si el presente siglo estará regido por la dinámica organizacional y su impacto en la sociedad será determinante en los estilos de vida del individuo post industrial, entonces el acoso moral debe de ser interpretado como foco rojo que se enciende y que no debe de ser ignorado.

Umberto Eco ha dicho, parafraseando a Dostoievski : "Todos somos responsables de todo y de todos, y yo más que los otros" y esto lo dirigimos a los observadores del psicoterror, llámese mobbing o acoso moral.

Maria Esther Espiricueto Islas
meespiri@prodigy.net.mx

Extraído de www.sapiens.com



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